Compensaciones voluntarias de huella de carbono

Hoy en día en España se está poniendo “de moda” la medición de la huella de carbono generada por las empresas. Cada vez más las empresas reportan de manera voluntaria sobre su huella de carbono e incluso toman medidas para compensarla. La huella de carbono es la cantidad de gases invernadero asociados a una organización, producto, evento o servicio, es decir representa la contribución de éstos al cambio climático como consecuencia de su emisión de gases.

Existen el la actualidad numerosas iniciativas orientadas a calcular la huella y reportar. Entre ellas están la norma británica PAS 2050 y la PAS 2060 desarrolladas por el BSI British Standards, y la norma americana GHG Protocol  desarrollado por el WRI(World Resources Institute ) y el WBCSD(Worls Business Council for Sustainable Development). AENOR tiene también sus normas 14064, 14065, 14066, 14067 y 14069 como recomendaciones y especificaciones para cuantificación de la huella de carbono.

Además de estas normas de cálculo de la huella de carbono existen numerosos sellos que certifican este reporting o compensación de la huella de CO2. Cada una con un criterio diferente. Existen además numerosas formas de compensar la huella de CO2 mediante la compra de toneladas de Co2. A nivel voluntario fuera de los esquemas de cumplimiento de los acuerdos internacionales se pueden comprar créditos de CO2 en dos  mercados: el mercado de Chicago(CCX) y los mercados Over de Counter (OTC). En estos últimos se comercia con las toneladas de CO2 producidas por Proyectos de Reducción de Emisiones Verificados. Normalmente la creación de estos créditos se realiza en países en vías de desarrollo con el objetivo de cumplir al tiempo con la mejora al medio ambiente y con la lucha contra la pobreza.

En España la mayor parte de estas compensaciones se realiza mediante compra de Tn de CO2 en países en desarrollo, y existen muy pocas iniciativas para la compra de tn de Co2 para compensación de huella de CO2 cuyos proyectos se desarrollen dentro de la península. Esto es consecuencia de que a nivel de contabilización global, esta compensación estaría sujeta a una doble contabilidad ya que serviría para compensar por un lado una huella que no está contabilizada en Protocolo de Kioto, y por otro a nivel de cálculo global de las emisiones de CO2 se contabilizaría para aportar ese porcentaje anual de sumideros de carbono que pueden incluir los países del Protocolo de Kioto en  sus contabilidades de CO2.

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