Cinco preguntas sobre capital natural que todo CEO debería ser capaz de responder

Will Evison, director adjunto de PwC, y Laura Plant, asociada Senior de Sostenibilidad y Cambio Climático de PwC, firman el artículo cuya traducción traemos hoy a las páginas de Mercados de Medio Ambiente: Five Natural Capital Questions Every CEO Should be able to Answer (Cinco preguntas sobre capital natural que todo CEO debería ser capaz de responder). El artículo forma parte de la serie sobre capital natural iniciada por la Natural Capital Coalition en colaboración con el Huffington Post.

Cinco preguntas sobre capital natural que todo CEO debería ser capaz de responder

 

Los autores destacan a que «muchos de nosotros creemos que las empresas pueden ser la fuerza impulsora que esté detrás de la necesaria transición hacia una economía verde e inclusiva. Pero para hacer esto, el sector empresarial tendrá que demostrar nuevos niveles de liderazgo de los grandes problemas que enfrentamos».Acuñado en 1973, «capital natural» no es un concepto nuevo, pero apenas ha sido integrado en los círculos empresariales, como muestra, solo tres de las 100 empresas públicas más grandes del mundo mencionan esta expresión en sus informes anuales. Sin embargo, ¿por qué ahora debería ser digno de atención para los CEO? Además de por el sencillo hecho de que sustenta toda la vida en la tierra, nuevas investigaciones apuntan a mayores riesgos del capital natural invisibles para las empresas, al tiempo que nuevos enfoques prometen innovaciones significativas en el uso del capital natural.

Si esto le suena un poco diferente a un movimiento ambiental al uso, se debe a que es algo distinto. El Protocolo de Capital Natural (creado el 13 de julio de 2016) parte del supuesto de que mantener y restaurar el capital natural es vital para el éxito de los negocios y que su mejor gestión puede mejorar el rendimiento empresarial.

Ante esto, si se inclina por descartar el capital natural como otra moda de la sostenibilidad, podría valer la pena comprobar primero cómo respondes de adecuadamente a las siguientes preguntas:

1.- ¿Cómo ponen en riesgo su negocio las dependencias del capital natural?

Todas las empresas dependen del capital natural. Incluso aquellas que venden servicios dependen más de la naturaleza de lo que creen. Más allá de los recursos naturales que intervienen en nuestros equipamientos y edificios, el papel para la impresora y la comida de la cafetería, también están el agua fresca, el aire limpio y el clima generalmente estable, por mencionar unos pocos.

La mayor parte de estos beneficios de la naturaleza son baratos o incluso gratuitos, por lo que apenas aparecen en las cuentas. Pero intente dirigir su empresa sin contar con alguno de ellos para averiguar lo que realmente vale la pena.

2.- ¿Qué exposición financiera crean sus impactos sobre el capital natural?

No es ninguna novedad decir que nuestro sistema económico actual tiende a incentivar los modelos de negocio que degradan el capital natural en el proceso de generación del capital manufacturado y financiero. Lo que sí es sorprendente es la velocidad con la que esto está cambiando —la velocidad con la que los costes sociales «externos» de la degradación están siendo «internalizados» con la ayuda de las nuevas tecnologías y la nueva transparencia. Por ejemplo, el monitoreo en tiempo real de la deforestación ilegal está permitiendo la aplicación de una legislación más activa, lo que conduce a imponer los costes sociales de la deforestación a los causantes del daño. En algunas grandes ciudades del mundo, empresas están pagando primas salariales para compensar a los trabajadores por soportar altos niveles de contaminación del aire. Mientras tanto, una serie de nuevas regulaciones regionales del clima están tratando de imponer los costes de la contaminación a los contaminadores y recompensar los usos del suelo que ayudan a secuestrar el carbono y restaurar la tierra.

Esta es una de las razones clave por las que los defensores del Protocolo propugnan la valoración de los impactos corporativos sobre el capital natural en función de su valor para la sociedad —porque los costes y beneficios para la sociedad de hoy están empezando a parecerse mucho a los costes e ingresos que tendrán los negocios mañana—. Las empresas que apuesten hoy por tener control sobre su exposición estarán en una posición mucho mejor para hacer frente a esta transición.

3.- ¿Conoce el valor real de los bienes de capital natural que posee su negocio?

La mayoría de las empresas intensivas en el uso de la tierra valoran la tierra en función del material comercializable que están autorizados a extraer de ella —madera, minerales, cultivo de alimentos, etc—. Pero el verdadero valor de la tierra puede ser a menudo radicalmente diferente.

En un reciente proyecto estudiamos un área de humedal costero en el sudeste de Asia y encontramos que el valor de sus productos comercializables —madera y licencias de pesca locales— era inferior a un 1 % del valor que aportaban a la economía regional en otras formas. Entre ellas, el apoyo a la pesca de altura se eleva a 150 millones de dólares al año (un 30 % de esas poblaciones de peces marinos crecen en los manglares costeros); la protección de las propiedades del interior de la costa y de baja altitud; y el almacenamiento de grandes volúmenes de carbono.

4.- ¿Está sacando el máximo partido de las soluciones del capital natural en su empresa?

Ecologistas e ingenieros han estado colaborando en soluciones basadas en la naturaleza desde hace años, como el uso de humedales artificiales para el tratamiento de aguas residuales —en lugar de costosas plantas de tratamiento—; el uso de los jardines de lluvia y trincheras de árboles para gestionar las aguas superficiales —en vez de infraestructura de drenaje subterráneo costosa—. ¿De qué otro modo podría la naturaleza ayudar a su empresa?

¿Empleados descontentos? Un estudio revela que tener una vista que incluya «cantidades mínimas de naturaleza» produce un 30 % de mayor satisfacción a los empleados que una vista con solo edificios. También se ha demostrado que el acceso a los espacios verdes reduce el estrés de los empleados y la elección del tipo correcto de los árboles también puede mejorar la calidad del aire hasta en un 15 %.

¿Los diseñadores de la compañía se enfrentan a un problema complejo? Tal vez la naturaleza pueda ofrecerles un poco de inspiración. Después de todo, el pico del martín pescador dio a los trenes bala Shinkansen su forma distintiva, los últimos diseños de turbinas eólicas se basan en las aletas de ballena jorobada y, si su próxima inyección es un poco menos dolorosa, puede agradecérselo al vilipendiado mosquito por las recientes innovaciones en agujas hipodérmicas.

5.- ¿Qué clase de mundo quiere para que crezcan sus hijos?

Las acciones de las empresas en las próximas décadas tendrán una influencia enorme sobre el estado del entorno natural que las generaciones futuras hereden. El mundo tendrá que cumplir el imperativo de alimentar, alojar y vestir a nueve mil millones de personas, al tiempo que equilibra el deseo de desarrollo económico de una clase media global creciente, con la esperanza de que las generaciones futuras puedan disfrutar del mundo natural en las formas en que nosotros hemos tenido la suerte de disfrutar. Nos guste o no, las empresas estarán en el corazón de la satisfacción de este gran desafío.

Muchos de nosotros creemos que las empresas pueden ser la fuerza impulsora que esté detrás de la necesaria transición hacia una economía verde e inclusiva. Pero para hacer esto, el sector empresarial tendrá que demostrar nuevos niveles de liderazgo de los grandes problemas que enfrentamos.

La Natural Capital Coalition proporciona un modelo para este nuevo tipo de liderazgo. La Coalición tiene una visión de un mundo donde las empresas conservan y mejoran el capital natural que salvaguarda sociedades y economías prósperas. El Protocolo del Capital Natural, lanzado el 13 de julio, nos lleva un paso más cerca de lograr esta visión. Ha sido un privilegio estar involucrados.

Fuente: Huffington Post.

 

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