Son instrumentos que permiten financiar el mantenimiento de un servicio ambiental mediante el establecimiento de pagos directos por el uso de los mismos. Estas herramientas permiten transmitir al consumidor la idea de que los servicios ambientales “cuestan”, ya que la tasa depende en parte del coste del servicio.

Existen múltiples tipos de tasas consideradas ambientales, desde las que se cobran por la recogida de basura en una ciudad, hasta el cobro por el acceso a un parque natural.

La diferencia que existe entre las tasas y los impuestos es que las tasas cobran por un servicio y el dinero recaudado es empleado para mantener el servicio dado, mientras que los impuestos gravan actividades nocivas para el medio ambiente, usos de recursos y servicios ambientales,  sin estar el dinero recaudado destinado a  conservar el medio ambiente o los recursos o servicios consumidos.

Público
Privado
Voluntario
Obligatorio
bibilioteca
opinión