Ya ha entrado en vigor el nuevo paquete comunitario sobre economía circular

Ayer entró en vigor el paquete legislativo que actualizaba las normas sobre gestión de residuos e incluía nuevos objetivos para el reciclaje, el envasado y el vertido, un elemento esencial del Plan de Acción sobre Economía Circular de la Comisión Europea. Los países miembros de la Unión Europea cuentan con dos años para adaptar sus respectivas legislaciones a las exigencias comunitarias.

Imagen: Pixabay.

Para el año 2035, la cantidad de desperdicios municipales desechados debe reducirse a un 10 % o menos de la cantidad total de residuos municipales generados.

El paquete preserva el nivel de ambición de la propuesta inicial de la Comisión y concilia objetivos a largo plazo con propuestas realistas. Así, los nuevos y ambiciosos objetivos de reciclaje y vertidos persiguen impulsar la reutilización de material valioso en los residuos y mejorar la gestión de los residuos municipales y de los envases, convirtiendo así la economía circular en realidad. Se fortalece aún más la «jerarquía de residuos» al colocar la prevención, la reutilización y el reciclaje claramente por encima del vertido y la incineración.

Reciclaje

La nueva regulación establece que los Estados miembros deben destinar esfuerzos para lograr que en 2025 se recicle un 70 % de los metales ferrosos y residuos de vidrio, un 65 % de los envases, un 75 % del papel y el cartón, un 50 % de los residuos plásticos y de aluminio y un 25 % de la madera.

Estos porcentajes se vuelven más ambiciosos un lustro más tarde, por lo que los países comunitarios deberán planificar convenientemente sus estrategias con el fin de lograr en 2030 las siguientes cuotas de reciclaje de residuos: un 80 del papel y el cartón, un 70 % de los envases, un 80 % de los metales ferrosos, un 75 % del vidrio, un 60 % del aluminio, un 55 % del plástico y un 30 % de la madera.

Por otro lado, también se han fijado metas para los residuos municipales, cuyo reciclado debe ser de al menos un 55 % en 2025 y lograr un 60 % en 2030 y un 65 % en 2035.

Recogida selectiva y eliminación vertederos

Además de la recogida separada que ya existe para papel y cartón, vidrio, metales y plástico, las nuevas disposiciones en esta área, incluidos los biorresiduos, aumentarán la calidad de las materias primas secundarias y su absorción. Los residuos domésticos peligrosos deberán recogerse por separado para 2022, los biorresiduos para 2023 y los textiles para 2025.

El vertido de residuos no tiene sentido en una economía circular y puede contaminar el agua, el suelo y el aire. Para el año 2035, la cantidad de desperdicios municipales desechados debe reducirse a un 10 % o menos de la cantidad total de residuos municipales generados.

Incentivos y prevención

La nueva legislación prevé un mayor uso de instrumentos económicos efectivos y otras medidas en apoyo de la jerarquía de residuos. A los productores se les asigna un papel importante en esta transición a través de esquemas extendidos de Responsabilidad del Productor (EPR), lo que significa que la responsabilidad que el productor tiene de un producto se extiende a la etapa posterior al consumo del ciclo de vida de un producto. Estos nuevos requisitos persiguen lograr un mejor desempeño y gobernanza de estos esquemas. Para 2025, debe establecerse un esquema obligatorio de responsabilidad del productor ampliado para todos los envases.

En materia de prevención de residuos, esta cobra un protagonismo especial. Se introducen objetivos importantes como reducir en un 50 % el desperdicio de alimentos en la UE y frenar la basura marina con el fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en estas áreas.

 

Fuente: Comisión Europea.

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