Una carta para el futuro

The Nature Conservancy (TNC) pidió a sus fiduciarios de todo el mundo que escribieran una carta explicando las razones que les movían a dedicar esfuerzos, recursos y tiempo a proteger la naturaleza para las futuras generaciones. Una de las cartas recibidas más inspiradoras fue esta que Harry Groome, escritor conservacionista y antiguo miembro del Comité de Dirección de TNC, le escribió a su primer nieto.

 

Harry Groome le dice a su nieto que «estoy intentando salvar los grandes espacios porque creo que es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti».

En A letter to the future (Una carta para el futuro), Harry le explica a su nieto Hal los motivos por los que ha dedicado numerosos esfuerzos a la conservación de la naturaleza. «Mi historia de amor con la naturaleza comenzó cuando era un niño, un poco mayor que tú, pero no mucho más. Quedé fascinado por el mundo natural, aunque por entonces yo lo llamaba “el mundo exterior”. Empezó con los animales, y ahora puedo nombrar casi todas las especies que existen en Norteamérica. Después, mi relación se extendió a los peces y los lugares donde viven, no solo los ríos y arroyos a los que llaman su hogar, sino también los valles y las impresionantes montañas por las que sus aguas fluyen».

«50 años después de esto, aún hoy sigo preguntándome cuando me encuentro en estos ríos y afluentes qué secretos relacionados con la vida se hallan escondidos bajo su superficie rota, dónde han estado antes y hacia dónde se dirigirán después de mí. Tal y como has aprendido, me encantan los patos y los gansos. Con gran determinación he dedicado cientos de horas intentando recrear a mis ejemplares favoritos sin importarme el esfuerzo. Siempre he estado seguro de la manera en que la naturaleza se presenta ante nosotros, pero me encanta el vínculo creado son los pájaros al tratar de esculpirlos y pintarlos en mis retratos».

«Y, por supuesto, también mantengo una larga historia de amor con las altas cumbres de Aaron Acres. Cada vez que veo esas montañas de color azul purpúreo mientras aparecen de forma silenciosa cuando conduzco hacia el norte de Pensilvania, me relajo y lloro de alegría. Cada vez me pasa esto, Hal, y espero que algún día podamos compartir este sentimiento juntos».

«Así que cuando empecé de voluntario en The Nature Conservancy, dándoles aquello que algún día puede ser tuyo, lo que estaba haciendo era algo muy egoísta. Porque para quien yo quería conservar todos estos tesoros era para mí. Pero después de pensarlo mucho, ahora me doy cuenta de que cuando he donado al TNC no esto regalando nada tuyo. Al contrario, estoy invirtiendo en ti. Ahorrando por ti, para toda tu generación y para las generaciones futuras. Así que, tal y como dijo en su día William Wordsworth: «Imprégnate de la luz de las cosas. Deja que la naturaleza te enseñe».

«La Tierra se muere gritando mientras yo sigo soñando».

Un gran hombre y un gran amigo mío, John Sohel, defiende que: “Al final, nuestra sociedad será definida no solo por lo que ha creado, sino también por lo que rechazó destruir”. No puedo estar más de acuerdo».

«Lo que trato de decirte es que estoy intentando salvar los grandes espacios porque creo que es el mayor acto de amor que puedo hacer por ti. Gracias, Hal, por hacer que las cosas sean tan claras».

 

 

Fuente: The Nature Conservancy.

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