Un recorrido por la evolución del carbono en la atmósfera: pasado, presente y futuro

Global Carbon Atlas es un programa científico que dibuja una
imagen completa del ciclo del carbono en el planeta Tierra, mediante un recorrido por tiempos remotos e investigando el progreso humano y su impacto pasado, presente y futuro en el carbono en la atmósfera.

 

Global Carbon Atlas es un programa científico que dibuja una imagen completa del ciclo del carbono en el planeta TierraLa iniciativa muestra información sobre cuándo, dónde y quiénes son los emisores de dióxido de carbono del planeta y nos hace reflexionar sobre qué clima nos gustaría tener en el futuro.

Una mirada al pasado

Al adentrarnos en el pasado, ni más ni menos que 800 000 millones de años atrás en el tiempo, comprobamos que el impacto de nuestros ancestros en el medioambiente era muy limitado y los océanos regulaban el ciclo del carbono en la atmósfera. A medida que la especie humana fue evolucionando, llegaron inventos con aplicación e distintos ámbitos (caza, agricultura, transporte…).

La agricultura y la ganadería implicaron el surgimiento de los primeros asentamientos humanos 14 000 años AC, cuando las civilizaciones antiguas empezaron a talar bosques para dedicarlos a cultivos agrícolas. En la actualidad, cada día se destruye un área casi equivalente al tamaño de Bélgica para este mismo fin.

Unos cuantos de miles de años después, allá por 3500 años AC, el descubrimiento de la rueda en Sumer (Iraq, en la actualidad) permitió a las poblaciones de entonces trasladarse más rápidamente de un lugar a otro, así como transportar mercancías pesadas. A partir de entonces, los recursos llegaban hasta los humanos y no eran los humanos los que debían ir en busca de ellos. Los primeros carros eran movidos bien por animales bien por personas. Hoy en día, el transporte es responsable de alrededor de un 23 % de las emisiones de efecto invernadero.

En los inicios de la era industrial en 1750, Europa se adentró en una era mecanizada impulsada por carbón que facilitó la aparición en pocas décadas de nuevos métodos de producción química, potencia térmica y máquinas herramientas que reemplazaron los trabajos manuales. Desde entonces, la contaminación, las emisiones de dióxido de carbono y las actividades humanas están interrelacionadas.

El repaso de la evolución del ciclo del carbono que hacemos a través de este proyecto hace escala en otros momentos históricos, como la llegada del primer motor a vapor patentado por James Watt en Reino Unido en 1781, que implicó el inicio del crecimiento significativo de las emisiones de CO2. También recoge el descubrimiento en 1824 del efecto invernadero por parte de, primero, Joseph Fourier, y después John Tindall y Svante Arrhenius, quienes desarrollaron la base científica para demostrar que los gases que atrapan el calor derivados de la quema de combustibles fósiles y la deforestación provocan el calentamiento global.

Otros momentos clave son:

– La era de oro del petróleo (1850): a finales de siglo, las actividades ligadas a esta industria representaban un tercio de las GEI globales.

– Los cilindros para gases de alta presión (1880): a finales de siglo, las actividades ligadas a esta industria representaban un tercio de las GEI globales.

– El automóvil Ford T (1908): poco más de un siglo después, más de 1000 millones de personas poseían un coche. El transporte por carretera genera hoy alrededor de un 17 % de las GEI mundiales.

– El boom de la aviación civil (1950): En la actualidad, los vuelos civiles son responsables de un 3 % de los GEI a escala global y su tendencia es creciente.

– Los vehículos a motor prosperan en las sociedades y llega la era de la información (1970): las emisiones de este sector crecen a un ritmo mayor que otros sectores energéticos y se basan casi en su totalidad en el suministros de petróleo. En las últimas dos décadas, las emisiones del transporte han aumentado un 45 %. La era de la información, junto con el impulso del consumo de energía para los aparatos tecnológicos en hogares y centros de trabajo son responsables de un rápido aumento de las emisiones de dióxido de carbono y del uso de la energía.

– En 1990 se presentó la primera evaluación global del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés): Los expertos determinan que las emisiones resultantes de las actividades humanas están incrementando de forma notable las concentraciones de GEI en la atmósfera.

– Urbanización y energía (2000): Aproximadamente, la mitad de la población mundial vive en áreas urbanas, responsables de alrededor de un 70 % del consumo de energía primaria del mundo. Para 2050, unos 2800 millones de habitantes, en su mayoría de los países en desarrollo, se sumarán al paisaje urbano, lo que incrementará el consumo de energía. La 5.ª evaluación del IPCC asegura que «es extremadamente probable que la influencia humana ha sido la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX».

Una mirada al presente

En la historia de la humanidad, se han acumulado 5 GtCO2e en la atmósfera. La actividad humana ha emitido a la atmósfera 2000 gigatoneladas de dióxido de carbono. Los principales impulsores de estas emisiones son la quema de combustibles fósiles (representa dos tercios de las emisiones de GEI globales desde el comienzo de la era industrial) y la conversión de los usos del suelo, principalmente de los bosques en zonas de cultivo y pastizales.

Norteamérica y Europa suponen la mitad de las emisiones de CO2 desde la era industrial, mientras que economías emergentes como China e India se llevan un 14 % del pastel. El resto de la tarta queda repartido entre más de 150 países.

Solo la mitad de las emisiones de dióxido de carbono antropogénicas permanecen en la atmósfera, lo que se traduce en calentamiento global y otros cambios climáticos. El resto de las emisiones han sido absorbidas a partes iguales por los océanos y la tierra (suelos y vegetación), lo que está contribuyendo a desacelerar poco a poco el cambio climático.

Una mirada al futuro

Lo que los científicos de GCP nos proponen en este apartado de su historia es que elijamos una fecha futura para explorar qué condiciones climáticas nos estarían esperando para entonces. Los datos aportados están basados en modelos de previsión llevados a cabo por la comunidad científica. ¿Te animas a echarle un ojo a qué temperaturas habrá en 2020, 2100 o incluso después? Pincha sobre la imagen para descubrirlo.

 

Lo que los científicos de GCP nos proponen en este apartado de su historia es que elijamos una fecha futura para explorar qué condiciones climáticas nos estarían esperando para entonces.

 

Fuente: GCA.

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