Un 47 % de los activos gestionados profesionalmente en España vía IIC y fondos de pensiones utiliza estrategias ISR como criterios de inversión

Spainsif ha publicado con el apoyo de Cecabank su informe 2016 sobre La inversión socialmente responsable en España, en el que se revela que el patrimonio de los fondos gestionados teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) llegó a los 169 359 millones de euros en 2015.

 

El patrimonio de los fondos gestionados teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) llegó a los 169 359 millones de euros en 2015 en España.

Esta cifra supone un crecimiento de un 16,3 % respecto a los 125 152 M€ de 2013. Además, esos casi 170 000 M€ en activos bajo gestión  que contemplan alguna estrategia ISR en sus políticas de inversión representan un 47 % del total del mercado de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones en España.

Tal y como aclaran desde Spainsif, en la edición de este año han centrado su análisis en la evolución de los volúmenes de la inversión socialmente responable (ISR) en España, para lo que han partido de datos de 2002, en el caso de volúmenes totales, mientras que han tenido en cuenta datos de 2009, en el caso de volúmenes por estrategias.

Del análisis llevado a cabo, se deduce que entre 2013 y 2015, el incremento del mercado de instituciones de inversión colectiva (IIC) y fondos de pensiones fue de un 13,6 %, lo que significa que la ISR ha crecido un 2 % más que la industria.

Durante la presentación del estudio, Jaime Silos, presidente de Spainsif, aseguró que es un buen momento «para trasladar un mensaje a los inversores, tanto institucionales como particulares, respecto a la toma de conciencia de los cambios que se están experimentando a todos los niveles; los económicos, sociales y ambientales, que orientan hacia soluciones sostenibles y enfoques en el medio y largo plazo, desplazando a los puramente especulativos y ajenos a la economía real». Además, incidió en que, «al igual que vamos hacia un nuevo modelo energético y económico, en el mundo de la inversión se producirá algo similar, y la inversión sostenible es la alternativa».

Otros datos destacados de las conclusiones recabadas por los expertos de Spainsif son que «la mayor parte de la inversión ISR está canalizada a través del inversor institucional». De hecho, este tipo de inversor es especialmente representativo en España, por encima de la media europea, con el 97 % del total». Frente a esta posición dominante, contrasta «el bajo desarrollo de la ISR minorista, retail, y la problemática de su activación».

La ISR institucional en España «no es una iniciativa generalizada», advierten los autores del informe, sino que tiene como protagonistas principales a los Planes de Pensiones de Empleo, como inversores a largo plazo que trasladan su mandato fiduciario a las gestoras de activos a través de sus Comisiones de Control.

Las Gestoras de los Planes de Pensiones de Empleo atienden a los criterios ASG como aspectos de riesgos a medio y largo plazo y como parte del mandato fiduciario de los propietarios de activos, mediante la profesionalización del análisis y la aplicación de las estrategias ISR.

Otro aspecto que singulariza al mercado de la ISR en España es la falta de experiencia que se deduce de los datos evolutivos del estudio, que muestran una oferta escasa pero creciente de productos ISR, sobre todo por parte de las Gestoras de Activos Internacionales. Estas incorporan su técnica y conocimiento aportando su catálogo de productos, dado el potencial de negocio que detectan en el mercado español. En la plataforma de fondos IRS de Spainsif, de 152 fondos, 135 son internacionales.

Impulso de la ISR con enfoque medioambiental

En relación a la activación de la ISR desde el enfoque medioambiental como consecuencia de los grandes acuerdos globales (como la COP21 de París), «podemos atribuir un efecto positivo en la aplicación de estrategias de selección de fondos temáticos y, especialmente, en las emisiones de los bonos verdes como soluciones financieras y vehículos de inversión a largo plazo», explican los técnicos de Spainsif.

En cuanto a una variante de emisión de bonos ISR con un enfoque social, en las páginas del documento se destaca la iniciativa del ICO y de KutxaBank como emisor de bonos sociales, lo que le ha convertido en un referente a escala internacional.

Nuevas modalidades de inversiones de impacto

En los últimos años están surgiendo nuevas modalidades de inversión de impacto como el crowfunding y el crowlending social, que permiten el acceso de fondos de muchos ahorradores e inversores hacia proyectos de impacto ambiental y social gracias a la ayuda de las nuevas tecnologías. Con estas iniciativas, «se abren nuevas vías de inversión ISR, que enriquecen su definición aportando indicadores de impacto medibles. Mención especial, como punto débil, requiere la ISR minorista, que representa un 3 % en España, y sobre la que inciden factores complejos de abordar de forma individual».

Debido a esto último, los analistas de Spainsif realizan una serie de valoraciones de cierre en las que consideran que el crecimiento y desarrollo de estas nuevas modalidades dependerá desde el lado de la demanda de factores que se han de contemplar a medio y largo plazo como la educación financiera, la información, la concienciación de los clientes, la transparencia, etc.

Los expertos consideran que la falta de demanda de productos ISR es posiblemente un resultado, más que una causa, de la escasa cultura financiera y la forma de comercialización y acercamiento al ahorrador/inversor minorista en el mercado español, algo que está cambiando con el acceso de las nuevas generaciones, caso de los millennials, al mundo financiero (mucha información, acceso directo, soluciones rápidas, valores ambientales y sociales alineados, transparencia, etc.). Un nuevo cliente y una nueva demanda surgen en el mercado financiero, ávidos de una oferta de productos sostenibles, ASG», destacan.

Desde el lado de la oferta, los operadores del mercado financiero incorporan entre sus cometidos aspectos que van desde el diseño del producto y su soporte técnico hasta la comercialización. En cuanto al diseño del producto, existe suficiente experiencia en el área institucional como para poder trasladar su know-how al mundo retail, por lo que no parece una barrera insalvable. Con respecto a la comercialización, salvando la resistencia del mercado español a los productos mínimamente complejos, no parece que sea un problema especial la incorporación en el catálogo de la oferta de las redes minoristas los productos ASG, pensando en inversores a largo plazo. Más que un problema técnico, quizás sea determinante un posicionamiento estratégico de tipo comercial», apuntan los autores del informe.

Por otro lado, la aportación de un marco regulatorio propicio —como en el caso de Francia—, esto «favorece de forma efectiva el desarrollo y consolidación de un mercado ISR retail».

La exclusión simple: la estrategia más utilizada

Según el análisis por estrategias en España, como referencía de la madurez de la ISR, la excusión simple representó en el último lustro una media de un 74,6 % del total de las inversiones ISR. «A cierre de 2015, el patrimonio gestionado bajo esta estrategia alcanzó los 123 000 M€», aclara el informe.

Cabe apuntar que la exclusión simple se centra en buscar aquellas empresas cuya actividad es contraria a la definida en la política de inversión para excluirlas de la cartera de inversiones. Esta estrategia también es conocida como screening negativo. Es una estrategia de mínimos, ya que es la forma más sencilla de política ISR que puede adoptar una organización o fondo. Entre los criterios de exclusión más comunes, se cuentan el armamento, la pornografía, el tabaco, la energía nuclear o la explotación infantil.

En cuanto al screening basado en normas internacionales, se trata de una estrategia en la que el inversor excluye a las empresas de su universo de inversión en función de si cumplen o no ciertas normas internacionales. Entre las más utilizadas, están las líneas directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para empresas multinacionales, las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Pacto Mundial de Naciones Unidas o los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos de la ONU.

En cuanto al importe, se situó en los 24 000 M€ en 2015, un 30 % más que en 2013. En este caso, cabe destacar el incremento experimentado desde los 1119 M€ gestionados con este criterio en 2011.

La estrategia con mayor crecimiento ha sido la inversión temática, con un 91 %, aunque supone un porcentaje muy pequeño del total de los activos ISR.

Respecto a la inversión de impacto, un tipo de inversión que busca la rentabilidad financiera y en la que el impacto ambiental y social tiene que ser medible, no contabilizó ningún volumen en España hasta el estudio de 2014. Sin embargo, es la segunda estrategia con mayor tasa de crecimiento, con un 75 %, y un elevado potencial teniendo en cuenta el gran empuje que ha registrado en el mercado europeo.

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Los expertos consideran que la falta de demanda de productos ISR es posiblemente un resultado, más que una causa, de la escasa cultura financiera y la forma de comercialización y acercamiento al ahorrador/inversor minorista en el mercado español, algo que está cambiando con el acceso de las nuevas generaciones, caso de los millennials, al mundo financiero (mucha información, acceso directo, soluciones rápidas, valores ambientales y sociales alineados, transparencia, etc.).

Fuente: Spainsif.

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