The Ocean Cleanup, solución por la que los océanos se limpian de plásticos a sí mismos

Quizá por su nombre no te resulte familiar de primeras, pero muy probablemente sí que te suene el motivo por el que Boyan Slat, un joven ingeniero aeroespacial holandés, saltó a los titulares de los medios de comunicación hace unos años cuando aún era estudiante por haber ideado una innovación revolucionaria para terminar con el problema de los desechos plásticos en los océanos.

 

El sistema no representará una amenaza para la vida marina, ya que esta pasará por debajo de las barreras sólidas, movidas por las corrientes del océano, lo que impedirá la captura accidental.

Su idea le llevó a constituir Ocean Cleanup, entidad especializada en el desarrollo de tecnologías avanzadas para limpiar los océanos de plásticos, proyecto que acaba de recibir el apoyo financiero del gobierno holandés en forma de 500 000 € para cubrir los costes de su lanzamiento y fase de prueba.

Así, el primer prototipo del Sistema de Limpieza Oceánico (The Ocean Cleanup) ha entrado recientemente en operación. El invento consiste en largas (50 km) y sólidas barreras flotantes amarradas al fondo del océano con forma de una inmensa letra «v», que recogerán la basura de forma pasiva y con la ayuda de las corrientes marinas cuando esta pase a través de ellas. Además, una plataforma alimentada por energía solar reunirá la basura plástica recogida y la triturará en pedazos antes de ser llevada a tierra firme en contenedores.

Esta apuesta es una alternativa a métodos tradicionales de arrastre con redes más «lentos, dañinos, caros e ineficientes», en palabras de Slat, que logra que las corrientes naturales de los océanos «realicen el trabajo duro por nosotros». Los resultados recabados a través de modelos informáticos muestran que con la puesta en marcha de «una sola de estas soluciones durante 10 años, deberíamos ser capaces de limpiar aproximadamente la mitad del Océano Atlántico o más, en el caso de que se desplieguen más sistemas», explicó su creador durante el lanzamiento del prototipo.

Para conocer el potencial de esta herramienta, es necesario contar con datos rigurosos acerca de la cantidad de residuos plásticos que hay en las masas oceánicas del planeta. Para averiguarlo, los miembros de Ocean Cleanup pusieron en marcha un proyecto llamado «Mega Expedition», que consistió en cruzar el Pacífico con 30 barcos al mismo tiempo que fueron registrando mediciones de micro y macro plásticos durante tres semanas con el fin de elaborar el primer mapa de alta definición sobre esta materia.

Los resultados recogidos han mostrado que hay muchos más desechos plásticos en los océanos de lo que se pensaba en un principio, dado que hasta ahora no se había realizado una investigación de tal envergadura sobre esta materia.

A continuación, realizaron varios tests a distintas escalas en diferentes institutos oceánicos para conocer el comportamiento del prototipo The Ocean Cleanup, pero estas pruebas no permiten conocer en detalle y de forma rigurosa de qué manera se comporta, por lo que decidieron poner en marcha un prototipo a escala real en el Mar del Norte. «¿Podemos construir un sistema capaz de sobrevivir en el océano durante años?», se preguntaron los responsables del proyecto. Lo que decidieron finalmente para evitar riesgos y mayores costes fue probar su sistema en un segmento de 100 m, situado a 23 kilómetros de la costa holandesa y que funcionará a lo largo de un año, de manera que se obtengan resultados de las cuatro estaciones.

La selección de esta localización se ha debido a que las corrientes son tan fuertes como consecuencia de las mareas que en las primeras tormentas menores que se dan en estas aguas se registran fuerzas mucho mayores que las derivadas de una tormenta de cien años de duración en el Océano Pacífico. Por lo tanto, «es bastante aproximado decir que si esto sobrevive aquí, lo hará muy posiblemente en cualquier lugar del mundo», explicó Slat en la presentación del prototipo.

The Ocean Cleanup es una solución fuerte, probablemente la «barrera flotante más fuerte de todo el planeta. Está fabricada con 10 capas distintas de goma, poliéster, tejidos… y está diseñada para soportar pesos de 80 toneladas. Además, es muy grande: mide 150 m de longitud por debajo del agua y otros 150 m de largo sobre el agua, lo que nos permitirá capturar plásticos del tamaño de milímetros. Por último, se trata de un sistema inteligente. Básicamente, para maximizar el conocimiento del que disponemos hemos dotado al prototipo de tantos sensores como ha sido posible. Así, cuenta con sensores de movimiento en la base de la barrera, capaces de detectar, por ejemplo, incluso si una foca se posa sobre ella, así como de otros cuatro sensores para medir las fuerzas soportadas y sistemas de cámaras para completar la monitorización», apuntó Slat.

Si el experimento puesto en marcha en el Mar del Norte resulta exitoso, el equipo de Ocean Cleanup planea lanzar un proyecto piloto en la costa del Pacífico de Japón en 2017.

El sistema no representará una amenaza para la vida marina, ya que esta pasará por debajo de las barreras sólidas, movidas por las corrientes del océano, lo que impedirá la captura accidental.

Esta iniciativa está en línea con el Objetivo del Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 n. º 14: «Conservación y utilización sostenible de los océanos, los mares y los recursos marinos», cuyo punto 14.1 hace referencia a «la reducción de la contaminación del mar, incluso de los desechos marinos».

Fuente: Ocean Cleanup.

Un comentario en “The Ocean Cleanup, solución por la que los océanos se limpian de plásticos a sí mismos

Deja un comentario