Suelo y biodiversidad

En el marco de las acciones programadas para sensibilizar sobre la importancia de nuestros suelos con motivo de la elección de 2015 como el Año Internacional de los Suelos, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ha elaborado una infografía con numerosos datos que dejan patente lo enorme dependencia que tenemos de ellos las distintas formas de vida que habitamos la Tierra.

Los suelos albergan una cuarta parte de la biodiversidad de nuestro planeta y forman unos de los ecosistemas más complejos de la naturaleza, con infinidad de organismos que interactúan y contribuyen a los ciclos globales que hacen posible la vida.

Así, un suelo sano típico puede contener animales vertebrados, lombrices de tierra, nematodes, entre 20 y 30 especies de ácaros, entre 50 y 100 especies de insectos, cientos de especies de hongos y miles de bacterias y actinomicetos. De hecho, en 1 metro cuadrado de suelo forestal se pueden encontrar mil especies de invertebrados.

La biodiversidad existente en el suelo es esencial para el desarrollo de la vida en la Tierra, puesto que contribuyen a la seguridad alimentaria y a garantizar la nutrición.

¿Cuáles son las funciones vitales en los ecosistemas del suelo de las que son responsables los organismos que lo habitan?

  • Mantenimiento de la estructura del suelo.
  • Ciclo de los nutrientes.
  • Fuentes de alimento y medicinas.
  • Regulación de los procesos hidrológicos del suelo.
  • Desintoxicación del suelo.
  • Descomposición de la materia orgánica.
  • Relaciones simbióticas y asimbióticas con las plantas y sus raíces.
  • Intercambio de gases y captura del carbono.
  • Eliminación de plagas, enfermedades y parásitos.
  • Control del crecimiento vegetal.

Red Trófica Edáfica y la biodiversidad del suelo y la agricultura

Cuando estos organismos del suelo interactúan entre sí y con las plantas y animales en el ecosistema, forman una compleja red de actividad ecológica que la infografía recoge de manera muy visual para comprenderla fácilmente. Esta red es conocida como Red Trófica Edáfica.

Por otro lado, la relación biodiversidad-agricultura es muy estrecha. Al desbrozar las tierras forestales o los pastizales para la actividad agrícola afecta al entorno del suelo y reduce de manera drástica el número de especies y organismos que lo habitan.

Asimismo, un uso indebido o excesivo de productos químicos agrícolas ha provocado la degradación del medioambiente, en especial del suelo y los recursos hídricos.

Pero los sistemas agrícolas y las prácticas agroecológicas como la agroecología, la agrosilvicultura, la agricultura de conservación, la agricultura ecológica y la labranza cero pueden aumentar de manera sostenible la productividad agrícola sin degradar el suelo y los recursos hídricos.

 

Los sistemas agrícolas y las prácticas agroecológicas como la agroecología, la agrosilvicultura, la agricultura de conservación, la agricultura ecológica y la labranza cero pueden aumentar de manera sostenible la productividad agrícolasin degradar el suelo y los recursos hídricos.

 

Fuente: FAO.

Deja un comentario