Seguimiento y datos sobre el capital natural en Reino Unido

A finales de la semana pasada, la Natural Capital Initiative (NCI) organizó un desayuno de trabajo centrado en el seguimiento y los datos sobre el capital natural en Reino Unido. Durante el acto se discutió la disponibilidad de datos sobre el capital natural, las lagunas existentes en este sentido y qué necesidades han sido detectadas. Además, también se habló del seguimiento que se está llevando a cabo en esta materia y de qué manera están abordando estos asuntos tanto la comunidad científica como los responsables políticos y empresariales.

 

Imagen: Damian Brown (Freeimages).

Cuando se aborda el capital natural, las distintas entidades reconocen que algo les falta en su proceso de toma de decisiones, pero desconocen cómo pueden incorporarlo.

La sesión, a la que asistieron alrededor de 80 expertos, contó con la presencia de la profesora Rosie Hails, directora de Ciencia de la Biodiversidad y los Ecosistemas del Centro de Ecología e Hidrología (CEH) y expresidenta de la NCI.

Como comienzo de la jornada, los ponentes aportaron una amplia visión sobre las prácticas de la ciencia, la política y el mundo de los negocios en cuanto al monitoreo del capital natural y el uso de datos.

Por su parte, Georgina Mace, profesora de Biodiversidad y Ecosistemas y directora del Centro de Investigación sobre la Biodiversidad y el Medio Ambiente del University College de Londres, explicó que a pesar de que el capital natural está en el corazón de las economías, en el caso de Reino Unido representa una pequeña proporción de la riqueza medida del país, lo que demuestra que está seriamente subestimado en la actualidad.

Ante esta circunstancia, Mace defendió la necesidad de un enfoque amplio e incluyente para determinar su utilidad en el sentido más amplio, sin quedarse únicamente en su valor monetario, sino destacando a su vez los enormes beneficios sociales y para la salud que supone el capital natural.

Respecto a la monitorización del capital natural, argumentó que los planes deben ser diseñados para recopilar información para establecer las métricas de manera eficiente, es decir, con adecuación a los objetivos, lo que implica aprender el sistema o informar a las decisiones políticas. Así, concluyó que aún queda investigación por hacer sobre la racionalización y la validación de los indicadores desarrollados por el primer Comité de Capital Natural, además de acerca de cómo lograr que exista un mejor entendimiento sobre los bienes del capital natural y los beneficios que se derivan de ellos.

Marcos Gough, director ejecutivo de la Coalición de Capital Natural (NCC, por su acrónimo en inglés) ofreció una visión sobre el estado de desarrollo del Protocolo del Capital Natural, cuya fase piloto dio comienzo el pasado octubre con la participación de 40 empresas. El objetivo del Protocolo consiste en aportar un marco estandarizado a escala mundial para que las empresas puedan medir y valorar sus repercusiones y dependencias directas e indirectas sobre el capital natural.

En este sentido, Gough apuntó que cuando se aborda el capital natural, las distintas entidades reconocen que algo les falta en su proceso de toma de decisiones, pero desconocen cómo pueden incorporarlo. Asimismo, destacó que los datos son una parte fundamental del Protocolo de Capital Natural y que las compañías tienen que entender qué datos necesitan conocer y de qué manera pueden diferenciar los datos adecuados de los innecesarios.

Joe Grice, director y economista jefe de la Oficina de Estadística Nacional (ONS, por sus siglas en inglés) de Reino Unido, explicó el creciente interés del Gobierno británico sobre la contabilidad de todas las formas de capital. Al hilo de esto, avanzó que su entidad está trabajando con el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra, por su acrónimo inglés) en el desarrollo de un Marco Nacional de Contabilidad del Capital Natural, con un enfoque bidireccional: el desarrollo de un marco coherente para el capital natural, así como la publicación de ejemplos de la contabilidad de los hábitats sobre la base de los datos existentes para iniciar la discusión sobre cómo puede ser mejorada este tipo de contabilidad. Grice también hizo hincapié en la existencia de una creciente sensibilización —con la incorporación de la contabilidad del capital natural a la contabilidad general—, así como en la mejora de las metodologías como uno de los principales desafíos.

Durante el tiempo dedicado a preguntas y respuestas, los ponentes y participantes debatieron aspectos sobre la responsabilidad civil y los posibles impactos negativos de la naturaleza sobre los seres humanos, la gestión de tierras y los derechos de propiedad, las relaciones entre el capital natural y otras formas de capital y el papel del Reino Unido en el desarrollo de normas internacionales sobre la contabilidad del capital natural.

De la discusión suscitada cabe señalar que se están desarrollando importantes esfuerzos para incorporar el capital natural en todos los sectores. Por su parte, el Gobierno británico está desarrollando un plan a largo plazo para la naturaleza, que implica el seguimiento y la medición en detalle de su valor y beneficios.

Por otro lado, el sector privado inglés está colaborando en el desarrollo de un marco normalizado para facilitar una mejor toma de decisiones y la hoja de ruta de la ONS pretende incorporar plenamente el capital natural en las cuentas nacionales para el año 2021. Sin embargo, serán necesaria la disponibilidad de datos y de un marco de seguimiento adecuados para garantizar la correcta medición del avance de Reino Unido hacia un estado mejorado de sus activos de capital natural.

Si pinchas en el siguiente enlace, podrás descargarte las presentaciones de todos los ponentes.

 

Fuente: Natural Capital Initiative.

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