Relanzar la ambición internacional sobre biodiversidad

Se acerca el año 2020, fecha en la que los objetivos recogidos en el Plan Estratégico sobre Diversidad Biológica 2011-2020 deberían cumplirse y que están lejos de lograrse, según los expertos del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IIDRI, por su acrónimo en inglés). Ante la necesidad de un nuevo acuerdo acorde a los retos que se avecinarán cuando expire el plazo sin haberse alcanzado el éxito deseado, han realizado un análisis sobre los desafíos que deben ser tenidos en cuenta centrado en tres aspectos: el régimen de objetivos y metas del plan, el mecanismo del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) y otras iniciativas legales o instrumentos que puedan preverse o vincularse con la CDB.

 

Según los expertos del IIDRI, posponer las Metas de Aichi hasta el final de la próxima década sin alcanzarlas sería una señal de que el Convenio sobre la Diversidad Biológica es impotente.Las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica reunidas en 2010 en Nagoya (Japón) aprobaron el Plan Estratégico de la Diversidad Biológica 2011-2020 con el propósito de inspirar acciones a gran escala por todos los países y las partes interesadas dirigidas a frenar la pérdida de biodiversidad y apoyar su conservación durante la siguiente década. A finales de 2020, la comunidad internacional se reunirá en Pekín (China) «y verá cómo los objetivos que se fijaron en 2010 no se han logrado». Ante este escenario, «tendrá que encontrar los términos para un acuerdo acorde con los desafíos», advierten los especialistas del IIDRI.

Relaunching the international ambition for biodiversity: a three-dimensional vision for the future of the Convention on Biological Diversity (Relanzar la ambición internacional sobre biodiversidad: una visión tridimensional para el futuro de la Convención sobre la Diversidad Biológica) es un paper en el que se recoge una serie de aspectos que deben ser considerados para favorecer la creación del nuevo acuerdo global que dé solución a la grave pérdida de biodiversidad.

La primera dimensión que aborda el documento es la reformulación de los objetivos y metas: «Reformular las Metas de Aichi y renovar su contenido es, por supuesto, la opción lógica. En la situación prevaleciente, es más o menos la única alternativa disponible para los negociadores y la Secretaría de la CDB: en primer lugar, porque tal reforma está dentro su alcance natural; en segundo lugar, porque es su
mandato actual principal», advierte el análisis.

En cuanto a la segunda dimensión, «evitar el mero aplazamiento de las metas hasta 2030 requiere un cambio en la dinámica política que debe ir más allá de las limitaciones del mecanismo actual del CDB, tal como se definió en 1992. Si queremos evitar la simple repetición de la situación existente, en contra de un contexto de indiferencia general, es esencial trabajar en su renovación».

Por último, respecto al CDB como matriz, los expertos argumentan que «el CDB, como un convenio marco, no debe ser visto como el régimen de la gobernanza completa de la biodiversidad, que incluye todas las acciones para mejorarla, sino más bien como la matriz institucional capaz de generar y después coordinar y vincular iniciativas especializadas
para sectores específicos o actividades económicas, y, por lo tanto, compromisos más concretos y firmes».

Mensajes clave

— Posponer una vez más estos objetivos, que se establecieron 10 años atrás, hasta el final de la próxima década sin alcanzarlos sería una señal de que el Convenio sobre la Diversidad Biológica es impotente.

— La renovación del sistema de metas implica la evaluación de lo que han representado para las políticas de biodiversidad en los países que las han adoptado.

— Dar fuerza a las metas futuras solo será posible a través de una
asignación más precisa de responsabilidades para cada país, lo que es una forma de individualización de los objetivos.

— En este paper se analizan los ingredientes del éxito del Acuerdo de París
aquí. Para que sirvan de inspiración a la biodiversidad, se requiere la vinculación de las ambiciones globales con los compromisos de estados y actores no estatales.

— El Convenio sobre la Diversidad Biológica no es el único foco de atención internacional de la acción por la biodiversidad. Se podrían iniciar otros instrumentos legales,

por ejemplo, en materia de pesticidas, y vincularlo al CDB, que podría
servir como una “matriz” de compromisos internacionales.

 

Fuente: IIDRI.

 

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