Programas agroambientales: Herramienta eficaz para reducir los impactos de la agricultura en el medioambiente

La protección del medioambiente y la seguridad alimentaria humana coexisten en un equilibrio crítico, a menudo difícil de conseguir. Las presiones del aumento de la población, la intensificación de la agricultura y la pérdida de hábitats y especies convierten en fundamentales las protecciones proporcionadas por la Política Agrícola Común (PAC) de la UE para la conservación de la agroecología. La publicación de Science for Environmental Policy titulada Agri-environment schemes: Impacts on agricultural environment (Programas agroambientales: Impactos en el entorno agrícola) analiza cómo las medidas agroambientales pueden ser una herramienta política muy eficaz para integrar las preocupaciones por el mediombiente en las políticas agrícolas y la agricultura de Europa.

 

Medidas agroambientales como herramienta política muy eficaz para integrar las preocupaciones medioambientales en políticas agrícolas y la agricultura de Europa.En la UE, los programas agroambientales (agri-environment Schemes, AES) alientan a los agricultores a realizar prácticas respetuosas con el medioambiente y, por tanto, son vitales para el objetivo de una agricultura sostenible. En el presente documento temático se examinan algunos de los impactos que los AES han tenido en los ecosistemas agrícolas europeos, la biodiversidad y los agricultores.

Así, se muestra cómo la intensificación fue un aspecto importante de la modernización de la agricultura, pero también tuvo el efecto secundario desafortunado de aumentar la presión sobre el medioambiente. Por ello, las reformas que ha experimentado la PAC desde 1992 han tenido como objetivo reducir progresivamente la presión de la agricultura sobre el entorno natural.

Tras su introducción en la década de 1960, la Política Agrícola Común apoyó a los agricultores europeos en la consecución de los objetivos del Tratado de Roma de aumentar la productividad y garantizar la disponibilidad de alimentos sanos y de buena calidad. Se buscó y alentó activamente la intensificación, lo que a menudo dio lugar a una mayor presión sobre el medioambiente. Desde 1992, las reformas de la PAC han tenido como objetivo reducir las presiones sobre la biodiversidad y los ecosistemas. Para mitigar el impacto ambiental de la agricultura, han sido desarrollados y puestos a disposición de los agricultores varios instrumentos y mecanismos, entre ellos, los programas agroambientales (AES) han jugado un papel fundamental como herramientas política.

Los programas agroambientales proporcionan apoyo financiero a los Estados miembros para diseñar y aplicar medidas agroambientales (AEM). Cada medida tiene un objetivo ambiental específico, como la protección o mejora de la biodiversidad, el suelo, el agua, el paisaje o la calidad del aire, o la mitigación o adaptación al cambio climático. Muchas de las medidas son multifuncionales y están diseñadas para aportar beneficios simultáneos para varios objetivos ambientales. Cada medida también implica pagar a los agricultores que decidan adoptar prácticas específicas de gestión ambiental en sus explotaciones.

Las medidas agroambientales se desarrollan en el marco del Programa de Desarrollo Rural de los Estados miembros. Son obligatorias para las administraciones nacionales y regionales, pero voluntarias para los agricultores. Los agricultores que opten por ir más allá de los requisitos básicos actuales (ya sean obligatorios o que les permitan calificar para un subsidio básico en el marco de la PAC, por ejemplo, para la adopción de estándares de buenas condiciones agrarias y medioambientales (BCAM o prácticas ecológicas —GAEC, por su acrónimo en inglés, o greening practices—) pueden reclamar pagos por los AEM.

A través del mecanismo de los AEM, se promueve una amplia variedad de prácticas de gestión que refleja la complejidad de los sistemas agrícolas y de los ecosistemas. Algunos ejemplos de medidas son la agricultura ecológica, producción integrada, reducción de los insumos de fertilizantes o plaguicidas, rotación de cultivos, mejoras de los hábitats para la vida silvestre, introducción de bandas protectoras, gestión del ganado para proporcionar la presión de pastoreo adecuada en las especies de pastizales y evitar el riesgo de erosión del suelo y la conservación de los recursos genéticos en la agricultura y las especies locales y en razas animales amenazadas por la erosión genética.

Aproximadamente un 25 % de la superficie agrícola utilizada de la UE se encuentra bajo contratos de AES con agricultores, incluida la agricultura ecológica, y los gastos registrados durante el periodo 2007-2013 se elevaron a cerca de 23 000 millones de euros.

Agri-environment schemes: Impacts on agricultural environment recoge una investigación reciente revisada por pares que examina el impacto de las medidas agroambientales en la agricultura europea, con un enfoque particular en la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados. Se ha demostrado que los programas agroambientales benefician a una gama de animales y plantas al aumentar el número de individuos y especies. Sin embargo, como sucede con todas las mediciones que involucran ecosistemas complejos, los hallazgos y los vínculos causales requieren ser matizados y son a veces difíciles de aislar.

Los estudios examinan si la eficacia de los programas AES está influenciada por la capacitación de los agricultores y las actividades culturales, las diferentes formas de medir los costes, si los esquemas de colaboración ganan más confianza de los agricultores y la importancia de apuntar a objetivos específicos o áreas en las medidas agroambientales.

Los estudios recogidos en las páginas de esta investigación muestran que las medidas agroambientales orientadas a resultados (siempre que sea aplicable) pueden ser beneficiosas para estimular el cambio de comportamiento positivo a largo plazo dentro de las comunidades agrícolas, al proporcionar un estímulo adicional para que los agricultores mejoren sus habilidades de conservación. Los planes de colaboración entre varios agricultores y, en particular, la participación de los agricultores en el diseño de la planificación, también han tenido éxito.

Las conclusiones de este análisis reflejan que los programas agroambientales juegan un papel considerable como herramienta para integrar las preocupaciones ambientales en la política agrícola y la agricultura. Sin estos esquemas, la biodiversidad en el medioambiente agrícola estaría menos protegida. Sin embargo, aunque muchas medidas agroambientales demuestran un aumento en la abundancia y diversidad de especies, también se pone de relieve que todavía hay mucho margen para trabajar en mejorar la rentabilidad.

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Medidas agroambientales para reducir el impacto de la agricultura en el medioambiente europeo.

Fuente: Science for Enviroment Policy.

 

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