Preparando el adiós a los plásticos de un solo uso en la UE, que representan un 70 % de la basura marina europea

La Comisión Europea ha presentado esta semana una propuesta de Directiva para prohibir los plásticos de un solo uso y de los artes de pesca perdidos y abandonados que, juntos, representan el 70 % de la basura marina en Europa. Las nuevas normas exigirán que, en los casos en que no haya alternativas asequibles fácilmente disponibles y asequibles, los Estados miembros limiten su uso imponiendo un objetivo de reducción del consumo a nivel nacional.

Imagen: Pixabay.

Los Estados miembros tendrán que reducir el uso de los recipientes alimentarios y de los vasos de plástico.La cantidad de plástico en los océanos del mundo se triplicará en una década a menos que se tomen medidas que den solución a este problema, de acuerdo con un informe reciente. El documento propone entre las principales acciones para revertir esta tendencia evitar que dichos productos entren en el mar e introducir nuevos plásticos biodegradables y campañas de sensibilización pública sobre protección marina; es decir, abordar el reto de «ojos que no ven, corazón que no siente».

En el caso de la Unión Europea, los residuos plásticos representan un 70 % de toda la basura marina, y a escala global este porcentaje se eleva al 85 %, lo que supone la mayor amenaza que enfrentan los mares y océanos del mundo en la actualidad. Dichos residuos no solo se acumulan en playas y costas, también obstruyen las vías digestivas de aves y peces.

Producimos más de 300 millones de toneladas de plástico al año en todo el planeta y las proyecciones sugieren que la cantidad de plástico en el mar se triplicará entre 2015 y 2025. Los productos fabricados con este material se rompen en piezas cada vez más pequeñas, en lugar de descomponerse, y viajan a través de los mares afectando a todos los ecosistemas marinos, tal y como ilustra Plastica Drift en su aplicación en línea.

Con la propuesta acordada, la CE propone nuevas normas que afectan a los 10 productos de plástico de un solo uso que se encuentran con más frecuencia en las playas y mares europeos para los que existan alternativas asequibles, así como a los artes de pesca perdidos y abandonados. Para aquellos casos en los que no existan opciones asequibles, se limitará su uso imponiendo un objetivo de reducción del consumo a nivel nacional.

— Los artículos afectados son los bastoncillos de algodón, los cubiertos, los platos, las pajitas, los agitadores de bebidas y los palitos de globos de plástico, que deberán estar fabricados exclusivamente con materiales más sostenibles. Los recipientes de bebidas de un solo uso de plástico solo podrán comercializarse si sus tapas y tapones permanecen unidos a ellos.

— Los Estados miembros tendrán que reducir el uso de los recipientes alimentarios y de los vasos de plástico. A tal fin, pueden establecer objetivos de reducción a nivel nacional, ofrecer productos alternativos en el punto de venta o garantizar que no puedan proporcionarse de forma gratuita productos de plástico de un solo uso.

— Además, se exigirá a los productores la aplicación de requisitos de diseño y etiquetado a los productores y obligaciones de gestión y limpieza de residuos. Y también deberán contribuir a cubrir los gastos de las medidas de sensibilización en relación con los recipientes alimentarios, los envases y envoltorios (por ejemplo, de patatas fritas y golosinas), los recipientes y vasos de bebidas, los productos del tabaco con filtro (por ejemplo, colillas), las toallitas húmedas, los globos y las bolsas de plástico ligeras.

También se ofrecerán a la industria incentivos para desarrollar alternativas menos contaminantes a esos productos.

— Los Estados miembros estarán obligados a recoger el 90 % de las botellas de bebidas de plástico de un solo uso de aquí a 2025 mediante, por ejemplo, sistemas de consigna.

— Algunos productos deberán llevar una etiqueta clara y normalizada que informe sobre el modo de eliminación de los residuos, su impacto ambiental negativo y la presencia de plásticos en ellos. Este requisito se aplicará a las compresas higiénicas, las toallitas húmedas y los globos.

— Los Estados miembros estarán obligados a aumentar la sensibilización de los consumidores sobre los efectos negativos de tirar plásticos de un solo uso y artes de pesca, así como sobre la disponibilidad de sistemas de reutilización y las posibles opciones de gestión de residuos para todos esos productos.

En el caso de los artes de pesca, que suponen el 27 % de toda la basura que se encuentra en las playas, la Comisión se propone completar el actual marco político con sistemas de responsabilidad de los productores por los artes de pesca que contienen plástico. Los productores de este artículos plásticos tendrán que sufragar los costes de la recogida de residuos por las instalaciones portuarias receptoras y los de su transporte y tratamiento. También deberán correr con los gastos de las medidas de sensibilización.

Beneficios ambientales y económicos

Según estimaciones de la CE, la Directiva propuesta aportará beneficios tanto ambientales como económicos como evitar la emisión de 3,4 millones de toneladas equivalentes de CO2 y la producción de daños ambientales que costarían unos 22 000 millones EUR de aquí a 2030. Además, los consumidores se ahorrarán 6500 millones EUR gracias a las normativa planteada. Esta está alineada con los nuevos objetivos y normas de la UE adoptados recientemente.

Próximos pasos

Las propuestas de la Comisión van a transmitirse al Parlamento Europeo y al Consejo para su adopción y desde la CE se insta a las demás instituciones a que las traten como un asunto prioritario y a que ofrezcan a los ciudadanos europeos resultados tangibles antes de las elecciones de mayo de 2019.

Fuente: CE.

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