Prácticas de mitigación de GEI en sus cultivos se traducen en mayores ingresos para los agricultores

Un programa desarrollado por el Fondo de Defensa del Medio Ambiente (Environment Defense Fund, EDF) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y que cuenta con el beneplácito del Registro Americano del Carbono (American Carbon Registry, ACR) anima a los agricultores de arroz y almendra de California y de la región centro-sur a adoptar una serie de prácticas de mitigación de gases de efecto invernadero en sus campos de cultivo. Estas prácticas se traducen en mayores beneficios para ellos, ya que los GEI que dejan de emitir les reportan ingresos gracias a su participación en el mercado del carbono californiano.

 

El proyecto se basa en el primer protocolo de compensación del carbono desarrollado para la agricultura basada en cultivos en un mercado cap-and-trade (de límites a las emisiones de GEI y de comercio de derechos de emisión), aprobado para los productores de arroz a principios de 2016 por la Junta de Recursos del Aire de California (ARB, California Air Resources Board).

En el programa participan un total de 20 agricultores que conjuntamente gestionan 22 000 (algo más de 8900 hectáreas) de cultivos de arroz estadounidenses que, según Robert Parkhurst, director de Mercados Agrícolas de GEI de EDF, representan aproximadamente un 1 % del total de la producción arrocera de Estados Unidos, «un primer paso muy significativo hacia la involucración de la agricultura en la adopción de prácticas que eviten los peores efectos del cambio climático».

Por su parte, Sara Kruft, directora de Proyecto en EDF, asegura que «este proyecto demostrará cómo los agricultores que aplican procesos de gestión de nitrógeno mejorado en los cultivos anuales y perennes pueden participar en los mercados de carbono, lo que les permitirá alcanzar un escenario de reducción significativa de las emisiones de óxido nitroso». Con este programa, «todos ganan, tanto el medioambiente como las finanzas de los agricultores».

El proyecto se basa en el primer protocolo de compensación del carbono desarrollado para la agricultura basada en cultivos en un mercado cap-and-trade (de límites a las emisiones de GEI y de comercio de derechos de emisión), aprobado para los productores de arroz a principios de 2016 por la Junta de Recursos del Aire de California (ARB, California Air Resources Board). La adopción del protocolo de los cultivos de arroz fue seguida poco después por la aprobación de un nuevo protocolo para los pastizales, desarrollado por la Reserva de Acción Climática (Climate Action Reserve, CAR), que recompensa a los agricultores por evitar la conversión de pastizales en tierras de cultivo.

Los agricultores dedican hasta un 50 % de sus costes de insumos en fertilizantes, a pesar de que, de media, solo un 50 % del fertilizante aplicado es absorbido por los cultivos. El exceso de fertilizante se escurre en las vías fluviales, lo que puede traducirse en la proliferación de algas y en la disminución de la calidad del agua, y se libera en el aire en forma de óxido nitroso, un gas de efecto invernadero 300 veces más potente que el dióxido de carbono. Casi un 75 % de las emisiones de óxido nitroso estadounidenses provienen de actividades agrícolas como la aplicación de fertilizantes y otras prácticas de cultivo.

Mediante el programa de buenas prácticas puesto en marcha, los agricultores contribuirán a mejorar la estabilidad del clima, al tiempo que protegen sus rendimientos, según Robert Parkhurst. «La agricultura, como cualquier otra industria, contribuye al problema climático. Sin embargo, la expansión de los mercados ambientales, constituye una oportunidad para que los agricultores puedan participar en la solución climática».

Fuente: EDF.

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