Plan de Acción sobre Cambio Climático del Banco Mundial para ayudar a los países a abordar los urgentes desafíos climáticos

El Grupo del Banco Mundial ha lanzado un Plan de Acción sobre el Cambio Climático para ayudar a los países a cumplir sus compromisos con el Acuerdo de París adoptado en la pasada COP21 y gestionar adecuadamente el aumento de los impactos climáticos. Entre las recomendaciones que forman parte de este plan, un aspecto clave es impulsar la resiliencia de las personas y las comunidades a la crisis climática mediante mayores esfuerzos para incrementar los sistemas de alerta temprana, la protección social respetuosa con el clima y la resiliencia urbana y costera.

 

El Plan de Acción sobre Cambio Climático definido por el Grupo del Banco Mundial apuesta decididamente por el aumento de las energías renovables, el impulso de las ciudades sostenibles, la agricultura climáticamente inteligente, el transporte sostenible y las infraestructuras verdes con objetivos ambiciosos de cara al año 2020.

El Plan de Acción sobre Cambio Climático definido por el Grupo del Banco Mundial apuesta decididamente por el aumento de las energías renovables, el impulso de las ciudades sostenibles, la agricultura climáticamente inteligente, el transporte sostenible y las infraestructuras verdes con objetivos ambiciosos de cara al año 2020.

Y es que los desafíos que debemos abordar en los próximos años son enormes y requieren respuestas ajustadas a las nuevas realidades. En 2050, el mundo deberá satisfacer las necesidades alimentarias de alrededor de 9000 millones de personas, incrementar las viviendas disponibles y los servicios para los 2000 millones de residentes más que habitaremos en las ciudades para entonces y proporcionar acceso universal a la energía a precios asequibles. Todo ello, deberá lograrse recortando las emisiones globales de gases de efecto invernadero a un nivel que haga posible para todos un futuro sostenible.

Del mismo modo, se intensificarán las inundaciones, las sequías, el nivel del mar, las amenazas a la seguridad alimentaria y a la disponibilidad de agua y la frecuencia de los desastres naturales, lo que puede traducirse en el envío de unos 100 millones de personas más a la pobreza en los próximos 15 años.

Estas perspectivas han conducido a que los países otorguen cada vez mayor urgencia al desarrollo de sistemas energéticos y de transporte más sostenibles, al fortalecimiento de la resistencia de sus ciudades, y a la preparación de las personas, los servicios públicos y la infraestructura para hacer frente en las mejores condiciones a las crisis climáticas futuras.

En este sentido, más de 180 países presentaron promesas de acción climática —las conocidas como Contribuciones Nacionales Previstas y Determinadas (INDC, por su acrónimo en inglés) en el periodo previo a la celebración de la histórica COP21 en París el pasado diciembre, donde se consensuó el Acuerdo de París.

Para ayudar a los países a cumplir el reto comprometido entonces, el Grupo del Banco Mundial ha diseñado un Plan de Acción sobre Cambio Climático que establece medidas concretas para ayudar a los países a desarrollar sus respectivos planes nacionales de reducción de emisiones, así como a establecer objetivos ambiciosos para 2020 en áreas de alto impacto, incluidas la energía limpia, el transporte verde , la agricultura climáticamente inteligente, la resiliencia urbana, la movilización del sector privado y el impulso de las inversiones para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático.

Al hacer clic en la imagen, podrás ver con mejor definición la infografía que resume el Plan de Acción sobre Cambio Climático del Banco Mundial.

 

Las amenazas sobre los futuros riesgos climáticos han conducido a que los países otorguen cada vez mayor urgencia al desarrollo de sistemas energéticos y de transporte más sostenibles, al fortalecimiento de la resistencia de sus ciudades, y a la preparación de las personas, los servicios públicos y la infraestructura para hacer frente en las mejores condiciones a las crisis climáticas futuras.

 

 

Fuente: Banco Mundial.

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