Las decisiones informadas requieren evidencias fiables sobre el rendimiento de las intervenciones en conservación

Un equipo de investigadores de distintas instituciones académicas de Australia, Canadá y Singapur es autor del artículo Projecting the performance of conservation interventions (Previsiones del rendimiento de las intervenciones en conservación), publicado en Biological Conservation. En él, se exponen que, aunque las políticas y programas relacionados con la conservación son debatidos con frecuencia, su impacto es incompleto e incierto. Por ello, con proyecciones más rigurosas sobre el rendimiento probable de las intervenciones en conservación, los científicos podrán aportar asesoramiento político y en materia de programas científicamente más creíble a los responsables de las tomas de decisión.

Imágenes: A. Roldán.

El éxito de la toma de decisiones para la gestión ambiental requiere evidencia sobre las intervenciones de conservación propuestas.

El éxito de la toma de decisiones para la gestión ambiental requiere evidencia sobre las intervenciones de conservación propuestas. Prever los impactos futuros de las políticas y programas de conservación resulta todo un desafío, debido a una serie de problemas ecológicos, económicos, sociales complejos y, en particular, a la necesidad de extrapolar modelos a contextos novedosos. Cada vez más, académicos y profesionales están recopilando y sintetizando la literatura existente sobre los impactos pasados para emplearlas como base empírica en conservación. Pero lograr interferencias precisas pasa por la calidad de las evidencias.

Los investigadores y profesionales también están tratando de mejorar la calidad de estas pruebas mediante la realización de análisis más sólidos de impactos políticos pasados a través de evaluaciones retrospectivas. Estas suelen usar principios de inferencia causal, que se centran en aclarar supuestos necesarios para inferir relaciones causales de los datos y la reducción del sesgo de las estimaciones del impacto. Este movimiento hacia una mayor transparencia y la disminución del sesgo es una respuesta a las deficiencias históricas de las evaluación políticas retrospectivas en la ciencia de la conservación.

Los responsables de la investigación defienden que muchas técnicas de extrapolación empleadas actualmente están limitadas por suposiciones infundadas sobre causalidad y la dependencia de inferencias potencialmente sesgadas a partir de datos limitados. Pero dichas restricciones pueden «ser superadas por técnicas establecidas y emergentes de inferencia causal, análisis de escenarios, revisión sistemática, estimulación de expertos y análisis de sensibilidad global. Estos avances técnicos proporcionan vías para desvincular la causa de la correlación, evaluar y transferir modelos entre contextos, caracterizar la incertidumbre y tratar datos imperfectos. Con proyecciones más rigurosas de la ejecución prospectiva de las intervenciones, los científicos pueden ofrecer un asesoramiento más creíble desde el punto de vista científico», afirma el resumen introductorio del artículo.

Evidencias fiables del desempeño y la eficacia de las intervenciones en materia de conservación son necesarias para garantizar una toma de decisión adecuada en la gestión medioambiental futura. Entre los ejemplos de dicha toma de decisión, se cuentan los objetivos globales relativos a las áreas protegidas, el diseño de programas nuevos sobre pagos por servicios ambientales y el control de las especies invasoras.

Según los expertos, los pronósticos sólidos deben centrarse en los modelos, sesgos e incertidumbre del modelo y la clarificación de los supuestos causales conducirá a mejores datos y a un mejor uso de ellos.

 

Fuente: Biological Conservation.

 

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