Panorama global de la acción climática tras la COP23, ambición de la sociedad, las empresas españolas y la futura Ley de Cambio Climático

Ayer tuvo lugar en Madrid el encuentro “COP23: The Day After”, organizado por SUST4IN, en el que responsables políticos, empresariales y del mundo de la academia hicieron un análisis sobre el punto en el que se encuentran las acciones climáticas a escala global después de la cumbre de Bonn, así como la situación de la sociedad y sector empresarial español y la futura Ley de Cambio Climático.

 

Valvanera Ulargui, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC), avanzó que habrá un borrador de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética a principios de 2018.“COP23 Fiji: The Day After” juntó, inmediatamente después de la última cumbre del clima celebrada en Bonn (Alemania), a expertos y líderes en la acción climática que expusieron cómo es el panorama global de las acciones climáticas actuales y el cuál es el grado de ambición de toda la sociedad, de la futura Ley sobre Cambio Climático y Transición Energética y especialmente de las empresas para los próximos años.

Vivimos en un contexto en el que el aumento de la temperatura terrestre copa los titulares de la actualidad con más frecuencia de la deseada—llevamos tres años consecutivos batiendo récords históricos de calor y este 2017 va camino de batir otra marca—, eventos climáticos extremos como los recientes huracanes Harvey, Irma, José y María están provocando efectos devastadores en numerosos puntos del planeta e incendios cada vez más frecuentes en Portugal y España reducen cada año la vegetación de la Península Ibérica y elevan la amenaza de sequías y la pérdida de biodiversidad.

Todos estos hechos son consecuencia en mayor o menor medida del cambio climático, una amenaza que requiere ser abordada de manera conjunta y coordinada por todos los actores sociales y económicos, tanto del ámbito público como del privado. Solo el esfuerzo compartido y dirigido en esa dirección podrá traducirse en un cambio de modelo de crecimiento que sea sostenible.

Para contar cómo se está avanzando en este sentido desde la esfera pública y la privada, representantes de ambas participaron en la jornada organizada por Sust4In.

Como representante del sector público, Valvanera Ulargui, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), explicó que la COP23 ha buscado avanzar lo suficiente en materia de reglas técnicas para aplicar los mandatos del Acuerdo de París. Asimismo, aclaró que la Ley de Cambio Climático y Transición Energética de España es una ley transversal marco que tiene que ayudar a cumplir los objetivos del Acuerdo de París de la Unión Europea y avanzó que habrá un borrador en los primeros meses de 2018.

Otros de los mensajes que quiso destacar en su intervención Ulargui fueron que «la UE debería llegar a la COP24 de Polonia con un paquete legislativo cerrado y demostrar que somos creíbles», y que «la sociedad civil tiene un peso fundamental en las decisiones de lucha contra el cambio climático».

Juan Azcárate, subdirector general de Energía y Cambio Climático del Ayuntamiento de Madrid, también se detuvo en hacer brevemente balance de la COP23, donde el compromiso adoptado por numerosas ciudades, incluida Madrid, es trabajar por lograr el objetivo de neutralidad de carbono parar 2050.

Por su parte, Lara Lázaro, investigadora principal del Real Instituto El Cano, proyectó en la pantalla datos muy reveladores sobre cómo estamos, a qué nos enfrentamos y qué nos espera en materia de cambio climático. En este sentido, compartió una gráfica sobre la evolución de las emisiones de CO2 por la quema de combustibles fósiles y la producción de cemento entre 1990 y 2014 de los cinco principales emisores del mundo y la Unión Europea. Al final del periodo analizado (2014), China representaba un 30 % de las emisiones totales, seguida de Estados Unidos (15 %), la UE-28 (9,6 %), India (6,6 %), la Federación Rusa (5,0 %) y Japón (3,6 %).

También se refirió a los riesgos que implica el aumento de las temperaturas globales, divididos en cinco categorías y cuya intensidad es baja, moderada, alta o muy alta, en función de la temperatura que se alcance:

  • Riesgos para sistemas únicos y amenazados como las montañas, el Ártico y los arrecifes de coral.
  • Riesgos asociados a fenómenos climáticos extremos (olas de calor, precipitaciones extremas, efectos sobre la salud humana).
  • Riesgos asociados con la distribución de los impactos (agricultura y estrés hídrico).
  • Riesgos vinculados a impactos agregados globales (daños económicos y biodiversidad).
  • Riesgos asociados con efectos singulares a gran escala (placas del hielo de la Antártica y Groelandia, arrecifes de coral y los sistemas árticos).

En su resumen sobre la COP23, la experta enumeró como resultados positivos que las metas establecidas de cara a la cumbre de Bonn se han cumplido, que el apoyo político es asimétrico, pero no muestra fisuras, que las emisiones derivadas de la energía están estancadas y que el coste de las energía renovables va reduciéndose, entre otros. En cuanto a los resultados insuficientes registrados en otros ámbitos, citó que las emisiones globales siguen creciendo, el ritmo y la complejidad de las negociaciones supone un obstáculo para avanzar con la urgencia requerida, la eficiencia y eficacia del proceso es cuestionada y que la ambición del programa no es la que debería (¿un caso de greenwashing?).

A continuación, tuvo lugar una mesa redonda sobre energía en la que participaron Magdalena García, responsable de Política Pública de Acciona, y Miguel Muñoz, responsable de Política Climática de Iberdrola. Ambos hicieron referencia al hecho de que «el efecto arrastre de Estados Unidos no se ha producido en la COP23», subrayó García, mientras que Muñoz resaltó el refuerzo por parte de gobiernos y grandes líderes mostrado al Acuerdo de París.

Algunos puntos clave de la COP23 resumidos por Muñoz fueron:

  • China continúa impulsando el proceso, a pesar de sus reticencias a avanzar en muchas cuestiones técnicas, mientras que Estados Unidos ha tenido un papel muy discreto, pero sin obstaculizar los desarrollos de la agenda.
  • La UE ha sido criticada por su ambición reducida (anuncia ratificación de la Enmienda de Doha en 2017).
  • Los países en desarrollo han centrado sus esfuerzos en peticiones de financiación (mitigación, adaptación, daños…).
  • Se produjo una contribución climática muy importante no oficial lanzada por el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el gobernador Jerry Brown bajo el nombre de America´s Pledge. Un total de 15 estados, 455 ciudades, 1747 empresas , 325 universidades y centros de investigación apoyan esta iniciativa y persiguen reducir sus emisiones entre un 26 y un 28 % para 2025 en comparación con 2005.
  • Se presentó una coalición de países, liderada por Reino Unido y Canadá, para acelerar el crecimiento limpio y lograr la eliminación rápida y gradual del carbón como fuente de energía: Powering Past Coal Alliance.

La pausa para el café dio paso a un debate sobre la «COP23, el Acuerdo de París y el sector privado: compromisos urgentes y oportunidades irreversibles», que contó con la presencia de Valentín Alfaya, presidente del Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV) y director de Calidad y Medio Ambiente de Ferrovial, Ana Herrero, directora de Proyectos de Forética.

La experta de la asociación española de empresas y profesionales de la responsabilidad social empresarial y la sostenibilidad, resaltó las oportunidades empresariales ligadas al crecimiento verde y el rol clave de las compañías en la lucha contra el cambio climático. También recordó tres de los grandes logros de la COP23: el programa de trabajo para cumplir el Acuerdo de París, el Diálogo de Talanoa y la agenda de la vulnerabilidad.

Alfaya, por su lado, incidió en que, hasta ahora, «las empresas han sido más observadores que influyentes y no se ha notado su voz», por lo que no solo han de escuchar, sino también «ser escuchadas como pilares del cambio». Y es que abordar el cambio climático no solo implica retos para el sector empresarial español, «sino también numerosas oportunidades», destacó.

En referencia a los logros e hitos acaecidos en la reciente COP23, el presidente del GECV mencionó que lo «más llamativo, a pesar de los claroscuros, es lo que ha sucedido fuera de las negociaciones y la alianza para poner fin al carbón».

El directivo de Ferrovial también dedicó uno de sus mensajes a la Gobierno español, al expresar la necesidad de contar «con una ley desde el Mapama que incorpore a todos los departamentos: Hacienda, Fomento…».

La última mesa redonda dedicada a los usuarios tuvo por moderador a Marcio Viegas, fundador y director de SUST4IN, y durante el debate, Ángel Prado, director de Servicios Generales de Bankia, destacó que los analistas de la banca ya preguntan cosas sobre cambio climático.

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