Nueva Norma de los Bonos del Clima para la construcción baja en carbono

La semana pasada fue lanzada oficialmente la Norma de los Bonos del Clima (Climate Bonds Standard) para los edificios bajos en carbono durante el RI Europe 2015, la octava reunión anual organizada por Responsible Investors para impulsar la inversión responsable.

Los impactos de gases de efecto invernadero de las ciudades son enormes y el 70 % de los que produce una ciudad grande típica están contenidos en los edificios. El mercado de bonos verdes necesita normas y, en concreto, los estándares relacionados con la construcción son particularmente importantes. Los bonos verdes y los bonos del clima son aquellos cuyos ingresos se destinan a proyectos o activos que hacen frente al cambio climático. Así, las condiciones recogidas en la nueva Norma de los Bonos del Clima detallan qué inversiones realizadas en construcción baja en carbono califican para aprovecharse de los beneficios derivados de los Bonos Climáticos Certificados. Dichas condiciones incluyen criterios para edificios comerciales, edificios de viviendas y proyectos de mejora.

En palabras de Ché Wall, presidente fundador del World Green Building Council (Consejo Mundial de la Construcción Verde), «los impactos de gases de efecto invernadero de las ciudades son enormes y el 70 % de los que produce una ciudad grande típica están contenidos en los edificios. Si existe alguna posibilidad creíble de recortar los GEI, tenemos que reconocer que los edificios son probablemente nuestra mayor oportunidad».

Así, los emisores del sector inmobiliario ya pueden certificar sus bonos bajo la Norma de los Bonos del Clima. El estándar proporciona credibilidad a los inversores al certificar que sus inversiones tienen impactos climáticos reales. Los nuevos criterios ayudarán a los inversores a comprender mejor la integridad de las inversiones en proyectos de construcción verde con bajas emisiones de carbono.

La primera emisión de bonos certificados bajo el nuevo estándar de los bonos climáticos para la construcción baja en carbono fue protagonizada por ANZ Bank y tuvo un impacto muy positivo en la comunidad inversora.

La norma ha sido desarrollada por el grupo de trabajo técnico de Low Carbon Property, formado por 17 especialistas internacionales, entre los que se cuentan representantes del Buildings Performance Institute Europe (BPIE o Instituto Europeo del Rendimiento de los Edificios), del Investors Group on Climate Change (IGCC o Grupo de Inversores en Cambio Climático) y de la firma Hermes Real Estate. Asimismo, su diseño y definición ha contado con el apoyo de Fundación Banco de America.

Las reglas establecidas requieren que los edificios apoyados por los bonos del clima entren a formar parte del 15 % de los mejores en materia de emisiones de gases de efecto invernadero o bien que lleven a cabo recortes drásticos en sus emisiones mediante la inversión en medidas de impulso de la eficiencia energética.

«Los activos en propiedades inmobiliarias tienen un valor de miles de millones de dólares y hasta ahora dichas inversiones se están realizando sin ningún tipo de responsabilidad en materia de impactos ambientales. Lo que la Norma de los Bonos del Clima consigue es crear la oportunidad para que el mercado inmobiliario destine esos miles de millones  a edificios más verdes», declaró Ché Wall durante el anuncio del lanzamiento.

Por su parte Sean Kidney, director ejecutivo de Climate Bonds Initiative, apuntó que «existen enormes oportunidades de inversión en el sector inmobiliario. A largo plazo, esperamos que los bonos verdes de las propiedades supongan el 40 % del mercado total de los bonos verdes. Pero esto dependerá de si los inversores confían realmente en que los edificios están realizando una verdadera contribución a la transición hacia la economía verde necesaria para atajar el cambio climático catastrófico. El Climate Bonds Standard es una herramienta para lograrlo».

El sector de la construcción representa una de las mayores oportunidades para mitigar el cambio climático. A escala mundial, los edificios representan entre el 30 % y el 40 % de la demanda de la energía final total y más del 30 % de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía.

La norma recientemente lanzada busca aprovechar los estándares y datos adecuados sobre rendimiento del sector de la construcción. Por ejemplo, la Oficina de Medio Ambiente y Patrimonio de Australia ha anunciado recientemente que el proveedor de herramientas de calificación ambiental australiano Nabers Energy dispone de datos sobre emisiones de GEI que pueden ser utilizados de forma inmediata para el reporting bajo la Norma de los Bonos del Clima.

Este estándar ha sido aprobado por los miembros de la Junta de los Climate Bonds Standard, que representan a inversores con activos por valor de 34 000 millones de dólares.

Fuente: Climate Bonds.

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