Necesitamos repensar cómo producimos, consumimos, medimos el éxito y valoramos el medioambiente para garantizar un futuro próspero para todos y el planeta

«Necesitamos repensar cómo producimos, consumimos, medimos el éxito y valoramos el medioambiente para garantizar un futuro próspero para todos y el planeta» es la principal conclusión derivada del Índice Planeta Vivo 2016, elaborado por los expertos de WWF.

 

El análisis que llevan a cabo los especialistas de WWF utiliza los datos del Índice Planeta Vivo empleado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), gracias a los que realizan un seguimiento de las tendencias sobre la abundancia de la fauna. Este índice informa sobre cómo las poblaciones de vida silvestre han cambiado de tamaño, en lugar del número específico de animales que se ha perdido o ganado.El documento advierte que la biodiversidad mundial está disminuyendo a un ritmo alarmante. En concreto, según el informe de la ONG conservacionista, la población mundial de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles decreció un 58 % entre 1970 y 2012 como consecuencia de las actividades humanas. Además, avanza que la tendencia para el año 2020 es un «escenario demoledor que prevé una disminución de hasta un 67 % en tan solo medio siglo (en el periodo 1970-2020).

El análisis que llevan a cabo los especialistas de WWF utiliza los datos del Índice Planeta Vivo empleado por la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), gracias a los que realizan un seguimiento de las tendencias sobre la abundancia de la fauna. Este índice informa sobre cómo las poblaciones de vida silvestre han cambiado de tamaño, en lugar del número específico de animales que se ha perdido o ganado.

«El comportamiento humano continúa impulsando la disminución de las poblaciones de vida silvestre en todo el mundo, con especial impacto en los hábitats de agua dulce. No obstante, es importante reseñar que se trata de descensos y no de extinciones, aunque estos datos deberían ser una llamada de atención para promover la recuperación de estas poblaciones», según defiende el profesor Ken Norris, director de Ciencias de ZSL.

Las principales amenazas a las especies identificadas en el informe están directamente relacionadas con las actividades humanas, incluida la pérdida de hábitats, la degradación y la sobreexplotación de la fauna. Además, las conclusiones recogidas en sus páginas proporcionan evidencia adicional de que el planeta está entrando en un territorio completamente desconocido en su historia, en el que la humanidad está dando forma a los cambios en la tierra, entre los que se incluyen «una posible sexta extinción en masa», advierten sus autores.

En este sentido, los investigadores ya están llamando a este periodo el Antropoceno. «Más que la geología y la ciencia del sistema de la tierra, el Antropoceno capta la inmensa responsabilidad que tenemos sobre los hombros. Nos da un enfoque nuevo para ver la huella humana y nos insta a actuar sin demora. La visión dominante de que los recursos naturales son infinitos, de las externalidades y el crecimiento exponencial, está llegando a su fin. No somos ya un pequeño mundo en un gran planeta. Ahora somos un mundo grande en un pequeño planeta, en el que hemos llegado a un punto de saturación. La insostenibilidad en todas las escalas, desde la deforestación local hasta la contaminación provocada por los automóviles, deteriora el techo planetario y arriesga nuestro futuro. Hasta tal punto se han acumulado cincuenta años de crecimiento exponencial que hemos alcanzado los límites planetarios. Y nos hemos estrellado con ellos», llama la atención en la introducción del documento Johan Rockström, director ejecutivo del Centro de Resiliencia de Estocolmo.

«Entender por qué estamos entrando en esta nueva época nos permite identificar soluciones para restaurar los ecosistemas de los que dependemos», defienden los autores de Planeta Vivo 2016.

Por su parte, Marco Lambertini, director general de WWF International, asegura que «tenemos las herramientas para solucionar este problema y necesitamos empezar a usarlas ahora si queremos seriamente preservar un planeta vivo para nuestra propia supervivencia y prosperidad». «Un medioambiente fuerte es la clave para acabar con la pobreza, mejorar la salud y desarrollar un futuro justo y próspero. Hemos demostrado que sabemos lo que es necesario para construir un planeta resiliente para las generaciones futuras, solo tenemos que actuar con dicho conocimiento».

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Las principales amenazas a las especies identificadas en el informe están directamente relacionadas con las actividades humanas, incluida la pérdida de hábitats, la degradación y la sobreexplotación de la fauna.

Fuente: WWF.

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