Mapas que muestran cómo nuestro consumo amenaza a las especies vulnerables y a los recursos naturales

En el artículo Identifying species threat hotspots from global supply chains (Identificación de puntos calientes de especies amenazadas por las cadenas de suministro globales), publicado en Nature Ecology & Evolution, científicos han presentado un mapa global que identifica los lugares del planeta en los que existen especies amenazadas por el consumo de productos. Con esta investigación, sus autores persiguen contribuir a una mejor gestión de la conservación al identificar las rutas comerciales en las que se produce un mayor impacto negativo sobre la diversidad biológica a escala global.

 

El mapeo a escala global llevado a cabo por Moran y Kanemoto está basado en datos de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y de la base de datos Eora MRIO sobre las cadenas de suministro, donde se vincula directamente la producción de bienes en un país con su consumo en otro.En un mundo impulsado por una economía globalizada, la mayor amenaza para una especie en peligro de extinción es a menudo alimentada por la demanda de consumidores ubicados a miles de kilómetros de distancia de dicha especie. Esto hace que la protección de la vida silvestre y la biodiversidad sea una tarea aún más desalentadora.

Científicos de la universidad japonesa de Shinshu y de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega (NTNU, por su acrónimo inglés) han rastreado dichas presiones económicas hasta sus orígenes y han mapeado los lugares en los que los principales países consumidores están amenazando a la biodiversidad de todo el mundo. Con este trabajo, Daniel Moran, de la NTNU, y Keiichiro Kanemoto, de la institución académica nipona mencionada, confían en que su trabajo pueda ayudar a los países exportadores e importadores a realizar esfuerzos conjuntos de conservación, ya que en la actualidad muchos de estos esfuerzos tienen un enfoque meramente local.

Para llevar a cabo su investigación, Moran y Kanemoto han analizado 6803 especies vulnerables, en peligro de extinción o en peligro crítico en todo el mundo y han identificado los productos que las afectan. Posteriormente, han rastreado dichos productos hasta su destino final usando un modelo de comercio global. Los mapas resultantes muestran los puntos calientes en los que se acumulan amenazas a especies tanto en tierra como en aguas costeras relacionadas con las exportaciones legales a Estados Unidos, la Unión Europea, China y Japón.

Las conclusiones derivadas de este análisis muestran algunas relaciones inesperadas entre países exportadores y consumidores. Por ejemplo, las amenazas a la cuenca del Amazonas reciben mucha atención en los Estados Unidos, pero la amenaza del consumo estadounidense en Brasil es más fuerte en las tierras altas del sur del país, donde se concentra la agricultura. El mapa de Estados Unidos también refleja un lugar de amenaza inesperada en el sur de España y Portugal, donde varias especies de peces y aves están en problemas.

Por su parte, el consumo de la Unión Europea está teniendo un gran impacto en África, particularmente en países como Etiopía, Marruecos, Zimbabue y Madagascar. Las exportaciones a Japón están generando puntos de amenaza en el Sudeste Asiático, como en la isla de Nueva Bretaña en Papúa Nueva Guinea, donde se concentra el aceite de palma y las plantaciones de cacao y se produce mucha extracción. Asimismo, las especies marinas del Sudeste Asiático se enfrentan a amenazas de Estados Unidos y Europa.

Los investigadores atribuyen 166 amenazas a la actividad humana. Estas no se limitan únicamente a la recolección directa de especies en peligro de extinción, plantas y otros animales de los que dependen para sobrevivir. Las exportaciones también contribuyen a aumentar la contaminación y alientan la destrucción de hábitats críticos para facilitar la agricultura, la silvicultura y la expansión urbana.

El mapeo a escala global llevado a cabo por Moran y Kanemoto está basado en datos de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y de la base de datos Eora MRIO sobre las cadenas de suministro, donde se vincula directamente la producción de bienes en un país con su consumo en otro.

La localización de los puntos críticos de la amenaza a la biodiversidad impulsados por el consumo de bienes y servicios puede ayudar a conectar a los conservacionistas, consumidores, empresas y gobiernos con el fin de orientar mejor las acciones de conservación.

Asimismo, los autores destacan que aunque la colaboración entre países productores y consumidores puede ser desalentadora en algunas ocasiones, podría ser posible en algunos casos, especialmente en lugares donde la amenaza es impulsada por las exportaciones a solo dos o tres países.

Las conclusiones de este análisis también pueden servir de ayuda a los consumidores interesados a eliminar de sus listas de la compra los productos insostenibles.

Fuente: National Geographic, Nature Ecology & Evolution.

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