Mapas de la capacidad del suelo de almacenar carbono

Entre 2001 y 2010, investigadores de la Universidad de Edimburgo (Escocia, Reino Unido), del Laboratorio de Propulsión de Chorro de la Nasa (Jet Propulsion Laboratory, JPL) y de la universidad holandesa de Wageningen han analizado datos satelitales y sobre el terreno de la agencia aeroespacial estadounidense para mostrar a través de mapas de alta definición la capacidad que tienen los suelos de procesar y almacenar carbono.

 

El resultado de esta investigación puede ser de gran utilidad para predecir mejor los impactos del cambio climático, ya que los mapas de los bosques, las praderas y otros ecosistemas productivos mundiales son los más completos hasta ahora conocidos sobre cómo funcionan los flujos del carbono a través de los ecosistemas naturales de la Tierra.

El resultado de esta investigación puede ser de gran utilidad para predecir mejor los impactos del cambio climático, ya que los mapas de los bosques, las praderas y otros ecosistemas productivos mundiales son los más completos hasta ahora conocidos sobre cómo funcionan los flujos del carbono a través de los ecosistemas naturales de la Tierra. Esto es, sobre cómo las propiedades biológicas de las hojas, las raíces y la madera en distintos hábitats influyen en su capacidad para absorber y procesar el dióxido de carbono.

Por ejemplo, algunos de los hechos descubiertos por los científicos que han participado en este estudio revelan que los frecuentes incendios registrados en los trópicos secos provocan que el almacenamiento del carbono sea posible durante un tiempo relativamente corto en estas zonas, mientras que áreas de clima cálido y húmero, el CO2 se almacena durante más tiempo en la vegetación que en los suelos.

Para la generación de los mapas realizados con datos de 13 000 células, los expertos del proyecto se valieron de la tecnología de un superordenador gestionado por el Edinburgh Computer and Data Facility, que procesó el modelo aproximadamente 1,6 billones de veces, según explican los expertos del JPL.

Fuente: JPL.

Deja un comentario