Los miembros de la Natural Capital Coalition estimulan el pensamiento, debate, acción y colaboración en torno al capital natural

Después de dos días muy productivos en cuanto a intercambio de conocimiento y experiencia sobre lo que está pasando en la escena global del capital natural en el marco del World Forum on Natural Capital 2017 que tuvo lugar la semana pasada, los responsables de la Natural Capital Coalition organizaron un evento justo a continuación para impulsar la colaboración entre todos sus integrantes. A Day of Collaboration (Un día para la colaboración).

Imágenes: Natural Capital Coalition.

Los miembros de la Coalición se repartieron en distintas mesas formando grupos de discusión en los que conocieron caras nuevas, expresaron sus descubrimientos, inquietudes, dudas, problemas hallados a la hora de trabajar con sus distintos grupos de interés en el desarrollo del pensamiento del capital natural, y también escucharon nuevas ideas y posibles soluciones.La cita tuvo lugar en un ambiente distendido y en el momento más adecuado para aprovechar toda la adrenalina generada los días anteriores en el foro internacional en torno a los enfoques del capital natural. Cerca de 200 miembros asistieron al encuentro, de los que la mayoría pertenecían al sector empresarial (un 41 %). Del mundo de la conservación y las ONG era un 15 % de los participantes, igual porcentaje que el de participantes de la academia. Por su parte, los responsables políticos coparon un 9 % del aforo, mientras que los del sector financiero y las asociaciones supusieron un 8 %, respectivamente. Por último, un 2 % de los asistentes representaba a organismos normativos y de divulgación.

Para romper el hielo, Hannah Pitts, responsable de Relaciones Públicas de las Coalición, fue directa al grano y no se anduvo con ambigüedades: «Todo el mundo puede participar y comprometerse, por lo que, por favor, hacedlo. Nosotros somos la Coalición».

Mark Gough, director ejecutivo de la Coalición, ejerció de nuevo de perfecto maestro de ceremonias e invitó a los responsables de «nuestros siete mundos» (finanzas y contabilidad, empresas, política, ciencia y academia, conservación, asociaciones y organismos normativos) a levantarse e iniciar conversaciones alentadoras y desalentadoras sobre el capital natural. Es decir, a provocar el debate y la discusión constructiva.

Con esta invitación, el debate quedó oficialmente servido. Los miembros de la Coalición se repartieron en distintas mesas formando grupos de discusión en los que conocieron caras nuevas, expresaron sus descubrimientos, inquietudes, dudas, problemas hallados a la hora de trabajar con sus distintos grupos de interés en el desarrollo del pensamiento del capital natural, y también escucharon nuevas ideas y posibles soluciones.

Para dinamizar las charlas entre compañeros de viaje, Richard Spencer, responsable de Sostenibilidad de ICAEW, dio una recomendación muy bien traída para evitar posibles momentos de estancamiento en los debates emprendidos: «Si te encuentras diciéndole a alguien por qué están equivocado y por qué tú tienes razón, estáis manteniendo una conversación incorrecta, muévete a una nueva mesa y comienza de nuevo».

A lo largo del intenso día dedicado a sumar sinergias, recursos, talento y know-how, integrantes de la Coalición formaron parte de un panel de discusión en torno a los retos que hace falta abordar.

Richard Mattison, CEO de Trucost, ofreció una panorámica sobre el papel que juegan los mercados de capital a la hora de escalar los enfoques de capital natural en el sector de los negocios y la inversión.

Oliver Greenfield, CEO de Green Economy Coalition, acentuó la necesidad de «hacer partícipes a los responsables políticos en materia de capital natural de manera que el valor social del mundo natural sea más tangible para los gobiernos». «Necesitamos que los políticos influyan en los mercados de capital para movilizar el capital hacia la conservación de la naturaleza», hizo hincapié.

Michelle Lapinski, vicepresidenta de The Earth Genome, incidió en la relevancia de los datos, los sistemas de información geográfica (SIG) y el aprendizaje automático para avanzar en la consecución de los objetivos globales. «El data aumenta la accesibilidad y disminuye los costes de los conjuntos de datos», destacó.

Jeremy Nicholls, CEO de Social Value UK, hizo referencia a los vínculos entre los principios del valor social y el Protocolo del Capital Natural, recogidos en un documento elaborado por su organización,

También hubo tiempo para compartir iniciativas interesantes que desde la esfera de las organizaciones ecologistas y académica están teniendo lugar para concienciar sobre capital natural y conocer la apuesta del sector de los negocios por el Protocolo del Capital Natural.

Natalie Pullin, estudiante de Imperial Business, presentó los resultados de su investigación sobre empresas que están aplicando el marco armonizado desarrollado por la Coalición para ayudar a los negocios a medir sus impactos (directos e indirectos) y dependencias del capital natural. Entre sus hallazgos, reveló que es determinante que las compañías equilibren el nivel de datos disponible con la magnitud de la decisión que deben adoptar. Según avanzó, el informe final estará listo para enero.

Desde la delegación de WWF en los Países Bajos, Katinka Abbenbroek, expuso el programa One Planet Thinking, iniciativa puesta en marcha entre WWF y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La ambición de esta propuesta consiste en llevar el consumo de energía dentro de los límites de un planeta habitable. Este proyecto está inspirado en el informe Planeta Vivo 2016 y el modelo científico sobre los límites planetarios del profesor Johan Rockström del Centro de Resiliencia de Estocolmo.

La jornada concluyó con una sensación generalizada de quedarse con ganas de más. Según calificó la sesión David Álvarez, director ejecutivo de Ecoacsa Reserva de la Biodiversidad durante el cierre: «Ha sido uno de los mejores ejercicios de “brainstorming” (lluvia de ideas) que se han desarrollado». Los integrantes de la Coalición demostraron que forman un buen equipo y que ser parte de este proyecto tan estimulante como ambicioso y necesario tiene todo el sentido. Por delante, hay numerosos frentes abiertos que han de abordar para seguir avanzando con paso firme  en su visión de lograr «un mundo que conserva y mejora el capital natural». Muchas iniciativas con gobiernos, organismos normativos, sector financiero, empresas y la sociedad civil les esperan y, tras la dosis de colaboración, los contactos hechos y  experiencias y conocimiento compartidos, seguro que las cogen con ganas para impulsar la armonización de enfoques sobre el capital natural para lograr cumplir los importantes retos que nos ha tocado abordar.

 

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