Los bosques tropicales almacenan mucho menos carbono del que se estima

Un reciente estudio publicado en la revista Nature Communications revela que los científicos han sobrestimado significativamente la cantidad de carbono que almacenan los bosques tropicales del planeta. Este factor es uno de los principales tenidos en cuenta por los responsables de la toma de decisiones porque afectan a los acuerdos de mitigación, como el recientemente adoptado con motivo de la COP21 sobre cambio climático de París, y al diseño de los mercados de carbono.

 

Un reciente estudio publicado en la revista Nature Communications revela que los científicos ha sobrestimado significativamente la cantidad de carbono que almacenan los bosques tropicales del planeta. Este factor es uno de los principales tenidos en cuenta por los responsables de la toma de decisiones porque afectan a los acuerdos de mitigación, como el recientemente adoptado con motivo de la COP21 sobre cambio climático de París, y al diseño de los mercados de carbono.

La deforestación es una fuente enorme de exceso de dióxido de carbono en la atmósfera y los responsables políticos reconocen que la conservación y restauración de los bosques es una herramienta crítica para reducir y mitigar el cambio climático.

Recientes hallazgos, recogidos en el artículo Degradation in carbon stocks near tropical forest edges (Degradación de las reservas de carbono cerca de los lindes de los bosques tropicales), son aplicables a los bosques en los que se han talado árboles —normalmente para construir correteras, para obtener madera o para destinarlos a usos agrícolas—). Cuanto más intensamente el hombre utiliza los bosques, más se fragmentan las masas forestales. Esta fragmentación deriva en lindes más expuestas y secas, menos capaces de almacenar carbono.

«Este es el primer estudio predictivo sobre cómo cambia exactamente el almacenamiento de carbono respecto a la distancia de los lindes del bosque», explica Becky Chaplin-Kramer, autora principal del estudio, especialista de Natural Capital Project (NCP) con sede en el Stanford Woods Institute for the Environment. «Dichas predicciones pueden ser empleadas para informar sobre cómo gestionar estos sistemas y reenfocar prioridades hacia el mantenimiento de largas áreas de bosque».

Se estima que la tala de árboles es causante de entre un 12 y un 15 % de los gases de efecto invernadero mundiales a través de la pérdida anual de 200 000 kilómetros cuadrados de bosque (lo que equivale casi a un área aproximadamente del tamaño de Camboya). Un tercio de esta cifra corresponde a los bosques tropicales. Estas emisiones se calculan de carbono en función de los inventarios forestales que no tienen en cuenta la disminución de las reservas de carbono que se produce en los bosques cuando se destinan a otros usos. Si las estimaciones actuales del almacenamiento de carbono en los bosques tropicales son bajos, entonces los planes diseñados para compensar la tala de árboles tendrán que ser ajustados para lograr alcanzar los objetivos de estabilización del clima.

«Cuando se tiene en cuenta que hay una menor cantidad de carbono almacenada en los lindes de los bosques, el total global almacenado en los bosques tropicales es aproximadamente un 10 % menor de lo estimado», explica Paul West, experto del Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos). «Nuestros resultados subrayan el impacto de la ruptura de grandes bloques de árboles en trozos más pequeños. Centrarse en el desarrollo de esfuerzos para conservar y restaurar los bosques es una opción en la que todos ganan, tanto el clima como los hábitats naturales».

Para la realización de la investigación, los autores utilizaron los conocimientos adquiridos a partir de estudios locales y de teledetección de datos de biomasa, junto con los datos de cobertura de la tierra, lo que demuestra que los efectos en los lindes varían considerablemente entre bosques. Los bosques tropicales húmedos están más afectados que sus contrapartes, los bosques secos.

Esta investigación se deriva de una colaboración anterior realizada en Brasil que concluyó la existencia de un efecto similar en los lindes de los bosques cariocas. A partir de ella, los autores extendieron su análisis a los bosques tropicales en todo el mundo.

Otros coautores del estudio son Richard Sharp y Lisa Mandle, expertos de Natural Capital Project; Nick M. Haddad, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte; Ivan Ramler, de la Universidad St. Lawrence; James S.Gerber y Peder Engstrom, de la University de Minnesota; Alessandro Baccini, del Woods Hole Research Center (WHRS); Sarah Sim, Carina Mueller y Henry King, de Unilever.

El Natural Capital Project surgió de una colaboración entre el Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de Minnesota, The Nature Conservancy (TNC) y World Wildlife Fund (WWF).

Fuente: Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de Minnesota.

Un comentario en “Los bosques tropicales almacenan mucho menos carbono del que se estima

  1. Este articulo demuestra que estudios realizados por investigadores, siguiendo el paradigma de que los bosques tropicales son una reserva de carbono y que aprovechando la madera de los arboles del dosel dominante se genera una dinámica de mayor almacenamiento de CO2 es falsa y quizás perversa. Ya que sobre esa base se legisla y autoriza la explotación de millones de hectáreas de bosque primarios en el trópico húmedo. Basta caminar por el bosque para darse cuenta que la mayor dinámica de almacenamiento de CO2 se da en los niveles inferiores y que si se elimina el dosel superior, se anula el eslabón de la cadena que administra la energía del proceso..En la arquitectura del sistema tropical la estructura vertical es la que capta y administra la energía y la estructura horizontal es la que genera los productos y almacena el CO2. El paradigma del bosque tropical maderable debe cambiarse por el paradigma del bosque tropical no maderable, productor de específicos químicos mediante el manejo sostenible de la flora y fauna existente en el nivel horizontal. Entonces si cambiamos de visión regresamos a los orígenes, y dejamos atrás, el extractivismo salvaje que ha deforestado las selvas tropicales y eliminado especies.

Deja un comentario