Los bosques frenan el cambio climático y aumentan la resiliencia

Los bosques desempeñan un papel fundamental en la ecología y el cambio climático y aportan importantes beneficios económicos, sociales y sanitarios a la sociedad. Alrededor de 1300 millones de habitantes dependen de los bosques para el empleo y la obtención de productos forestales, medios de subsistencia e ingresos. Los expertos del Banco Mundial resumen en la siguiente infografía algunas de las razones por las que debemos trabajar por conservar nuestras masas forestales, críticas en la desaceleración del cambio climático y el aumento de la resiliencia a este fenómeno global.

 

Las masas forestales son una herramienta eficaz contra el cambio climático no solo porque absorben los gases de efecto invernadero (GEI), sino también porque crean paisajes con una mayor resiliencia.

Así por ejemplo, el documento subraya que los bosques constituyen un importante sumidero de carbono a escala global. De hecho, secuestran 4000 millones de toneladas de CO2, aunque esta función se ve afectada como consecuencia de la deforestación y de la degradación forestal, que provocan la pérdida de 2900 millones de toneladas de dióxido de carbono. Esto reduce la cantidad de CO2 capturado por los bosques a 1100 millones de toneladas.

Las masas forestales son una herramienta eficaz contra el cambio climático no solo porque absorben los gases de efecto invernadero (GEI), sino también porque crean paisajes con una mayor resiliencia. Esto lo hacen mediante la regulación del flujo del agua, la mejora y mantenimiento del suelo para la agricultura y la protección tanto de las comunidades costeras contra los fenómenos meteorológicos extremos y el aumento del nivel del mar como de los corredores migratorios para la flora y la fauna.

Por otro lado, la gestión sostenible de los paisajes rurales puede reducir la presión sobre los bosques. En este sentido, la mejora de su gestión ofrece oportunidades para reducir la vulnerabilidad actual y futura al cambio climático al tiempo que permite avanzar en los objetivos de mitigación y adaptación.

En la actualidad, un 80 % de la deforestación de todo el mundo es consecuencia de la agricultura. Según avanzan los autores de la infografía, podrían recuperarse del orden de 2000 millones de hectáreas de tierras forestales degradadas y convertirse en ecosistemas productivos y funcionales que ayuden a luchar contra el cambio climático.

Los bosques, generadores de empleo y riqueza

Por otra parte, una quinta parte de la población mundial (aproximadamente de 1300 millones de personas) obtienen beneficios directos e indirectos de los bosques consistentes en empleo, productos forestales y contribuciones a los medios de subsistencia e ingresos. Entre 300 a 350 millones de personas, de los que alrededor de la mitad son indígenas, viven dentro o cerca de bosques densos y dependen casi exclusivamente de estos para su subsistencia. Por otro lado, cientos de millones de personas más, incluyendo personas que habitan en las ciudades, necesitan los recursos forestales para obtener alimentos, materiales de construcción y fuentes de energía.

Gracias a la creciente demanda de productos forestales, se espera que esta contribución aumente en las próximas décadas. El sector forestal formal emplea a más de 13,2 millones de personas, produce más de 5000 tipos de productos a base de madera y genera un valor agregado bruto de poco más de 600 000 millones de dólares —casi un 1 % del producto interno bruto mundial— cada año.

Adicionalmente, los bosques aportan servicios ambientales clave. Por ejemplo, el aumento de la cubierta forestal en Zambia combinado con la agricultura de conservación ha duplicado el rendimiento de los cultivos de maíz. Asimismo, gracias a los servicios de cuencas de los bosques, la empresa de suministro de agua de Nueva York (EE. UU.) ahorró entre 6500 y 8000 M$ a lo largo de nueve años.

Otros ejemplos que ilustran la importancia de los bosques para la sociedad son que la reforestación de la meseta Loess en China redujo considerablemente la carga de sedimentos del río Amarillo, lo que constituyó un ahorro anual de 40 M$ para el Plan Hidroeléctrico de las Tres Gargantas en relación con los costes de mejoramiento de la presa. Asimismo, gracias a una inversión de 1,1 M$ en bosques de manglares en Vietnam, se logró un ahorro de 7,3 M$ al año al evitarse medidas de control de las inundaciones.

 

El sector forestal formal emplea a más de 13,2 millones de personas, produce más de 5000 tipos de productos a base de madera y genera un valor agregado bruto de poco más de 600 000 millones de dólares —casi un 1 % del producto interno bruto mundial— cada año.

 

Fuente: Banco Mundial.

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