Los bonos verdes tienen un gran potencial para financiar los objetivos climáticos y medioambientales de Europa

La Comisión Europea ha publicado los resultados de Study on the potential of green bond finance for resource-efficient investments (Estudio sobre el potencial de financiación de los bonos verdes para inversiones eficientes en recursos), documento que revela que los bonos verdes han experimentado un empuje extraordinario desde su primera emisión en 2007 y que tiene un gran potencial para contribuir a alcanzar tanto los objetivos de la Estrategia sobre Clima y Energía de la UE como los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU.

 

La Comisión Europea ha publicado los resultados de Study on the potential of green bond finance for resource-efficient investments (Estudio sobre el potencial de financiación de los bonos verdes para inversiones eficientes en recursos), documento que revela que los bonos verdes han experimentado un empuje extraordinario desde su primera emisión en 2007 y que tiene un gran potencial para contribuir a alcanzar tanto los objetivos de la Estrategia sobre Clima y Energía de la UE como los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU.

«Un bono verde se diferencia de un bono regular por su etiquetado, lo que significa un compromiso para utilizar los fondos recaudados exclusivamente para financiar o refinanciar proyectos, activos o actividades comerciales “verdes”. Los proyectos verdes son aquellos que promueven actividades ambientalmente sostenibles. Los conocidos como green bonds brindan la oportunidad de movilizar capital para inversiones verdes. Ofrecen una oportunidad para que los inversores realicen decisiones informadas explícitas para invertir en proyectos verdes y son un medio para atraer nuevos inversores y, por lo tanto, movilizar liquidez para inversiones verdes», comienza el sumario ejecutivo del documento.

Según los autores del estudio, el mercado de bonos verdes puede proporcionar una fuente adicional de financiación verde a los préstamos bancarios y a la financiación de capital, y permitir la financiación a largo plazo para proyectos verdes en países donde el suministro de préstamos bancarios a largo plazo puede ser limitado. Hoy en día, los bonos financian principalmente proyectos relacionados con las energías renovables (representaron un 45,8 % de la emisión a escala mundial en 2015), la eficiencia energética (un 19,6 %), el transporte bajo en carbono (un 13,4 %), el abastecimiento sostenible de agua (un 9,3 %), los residuos y la contaminación (un 5,6 %).

La demanda de bonos verdes ha ido creciendo exponencialmente gracias a la diversificación de las carteras de los fondos de pensiones y compañías de seguros y a su apuesta por inversiones más responsables. Así, la emisión total de bonos verdes ascendió en 2015 a un total de 41 800 millones de dólares y a fecha de noviembre de 2016 alcanzó los 65 400 M$. A la luz del compromiso mundial de impulsar la transición hacia una economía baja en carbono, es probable que el mercado de bonos verdes continúe creciendo y atrayendo a emisores e inversores más diversos.

Principales actores del mercado de los bonos verdes

Los principales actores del mercado pueden clasificarse en emisores (entidades con proyectos verdes que necesitan financiación o refinanciación), aseguradores (instituciones financieras que efectúan la emisión de los bonos verdes), revisores externos (responsables de verificar la condición de «verdes» de los proyectos financiados), los intermediarios (como las bolsas de valores) y los inversores (aquellos con la misión de invertir en activos ecológicos).

La evolución del mercado de bonos verdes ha estado marcada por varios hechos, entre ellos:

– El mercado de bonos verdes surgió en 2007-08 con las primeras emisiones de los Bancos Multilaterales de Desarrollo.

– Los emisores del sector privado, incluidas las empresas y los bancos, apoyaron el lanzamiento de los Principios de los Bonos Verdes —Green Bonds Principles en 2013-2014. A partir de 2013, se produjo un aumento en la emisión de bonos etiquetados como verdes.

– Más países se unieron al mercado de bonos verdes en 2015 y contribuyeron a un volumen anual del mercado de 41 800 M$. Los bonos verdes corporativos representaron un 36 % de las emisiones —la mayor cuota de la historia—, seguida por los municipios con un 15 % y por los bancos, con un 12 %.

– Hoy en día, la emisión anual de bonos verdes continúa creciendo rápidamente y las estimaciones para 2016 oscilan entre los 70 y los 100 000 M$. La mayor parte de este crecimiento es consecuencia del impacto de los emisores chinos en el mercado.

En el caso del mercado de bonos verdes de la UE, este se ha desarrollado bien en comparación con otros mercados de bonos verdes porque está construido sobre la infraestructura financiera existente. Además, el mercado de la UE cuenta con participantes experimentados y un creciente apoyo político de las instituciones comunitarias.

Sin embargo, existen diferencias significativas entre los Estados miembros, debido principalmente al distinto desarrollo de los mercados de bonos nacionales y de los marcos políticos. El mercado de bonos verdes de la UE está dirigido por bancos multilaterales de desarrollo (como el Banco Europeo de Inversión —BEI— y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo —BERD—), los municipios (por ejemplo, Ilede-France, Gotemburgo) y empresas (por ejemplo, compañías de servicios públicos y productores de soluciones ecológicas).

En el caso de Estados Unidos, el mercado de bonos verdes está impulsado en gran parte por los municipios y destinados principalmente a dos temáticas: el patrimonio verde de las universidades y proyectos de gestión sostenible del agua.

Por su parte, varios economías de mercados emergentes (China, India y México) han demostrado un compromiso político creciente y firme para impulsar sus respectivos mercados de green bonds. En 2016, China lidera la clasificacón mundial de países por volumen de bonos en circulación. Tanto China como la India han desarrollado un mercado nacional de bonos verdes basados en los Principios de los Bonos Verdes (Green Bonds Principles), mientras que México ha creado un Comité para el Desarrollo de los Bonos Verdes con el fin de facilitar el desarrollo del mercado nacional de este tipo de productos.

A pesar de su rápido crecimiento, el mercado de bonos verdes sigue constituyendo solo alrededor de un 0,13 % del mercado de bonos a escala global. Por lo tanto, existe un enorme potencial para el desbloqueo de su impulso, lo que podría contribuir a alcanzar los objetivos de la Estrategia sobre Clima y Energía de la UE para 2030, así como los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU.

Cuellos de botella que obstaculizan el crecimiento de los green bonds

Este estudio identifica cinco cuellos de botella clave que obstaculizan el crecimiento del mercado de los bonos verdes:

  1. Falta de cartera de bonos y proyectos verdes.
  2. Falta de mecanismos de agregación para los proyectos verdes.
  3. Falta de definición y marco de los bonos verdes.
  4. Falta de información y conocimiento del mercado.
  5. Falta de un claro perfil de riesgo de las inversiones verdes.

El sector público puede desempeñar un papel importante a la hora de terminar con estos obstáculos, sin embargo, hay puntos de vista divergentes sobre la necesidad y la forma de la intervención pública. Mientras algunos expertos consideran que el crecimiento del mercado es impulsado principalmente por actores privados y ven un rol muy limitado de los gobiernos en el fomento del ya incipiente mercado de los bonos verdes, otras partes interesadas han pedido que el sector público desempeñe un papel más protagonistas y apoye activamente el desarrollo del mercado de los green bonds.

El informe también evalúa la viabilidad normativa y los impactos de las opciones de estandarización específicas sobre la liquidez y el tamaño del mercado. Finalmente, presenta un conjunto de recomendaciones dirigidas a la UE y a sus Estados miembros y un compendio de políticas con información adicional sobre posibles medidas del sector público desde el punto de vista de la demanda y la oferta.

Por último, se incluyen nueve estudios de casos nacionales que apoyan el análisis desarrollado. En concreto, estos casos se desarrollan en Alemania, Bulgaria, China, Estados Unidos, Francia, Italia, México, Noruega y Reino Unido.

El estudio se ha publicado tan solo unos días después de que la Comisión Europea presentara el paquete «Energía limpia para todos los europeos», en el que se advierte que se necesitarán 177 000 millones de euros adicionales a partir de 2021 para alcanzar los objetivos climáticos y energéticos marcados para 2030.

Para lograr este objetivo, serán necesarios nuevos mecanismos innovadores de financiación e inversión. Los bonos verdes también se incluirán en la agenda del Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Financiación Sostenible que la Comisión estableció el 28 de octubre de 2016.

Fuente: Comisión Europea.

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