Las personas con un grado alto de orientación al dominio social son menos propensas a realizar acciones proambientales

Un equipo de científicos ha publicado el primer estudio a gran escala sobre la asociación entre el dominio social y las actitudes ambientales de las personas. La investigación llevada a cabo concluye que, aceptando la desigualdad social, una persona con un elevado grado de orientación social dominante es menos propensa a realizar acciones proambientales.

 

Según según destaca el resumen introductorio de la investigación, «como era de esperar, cuantas más personas mostraban afinidad por la orientación al dominio social, menos posibilidades tenían de participar en acciones de ciudadanía ambiental, comportamientos proambientales y donar a una organización conservacionistas».

La investigación titulada «On the Relation Between Social Dominance Orientation and Environmentalism» («Sobre la relación entre la orientación de dominio social y el ecolgismo») reúne datos recabados de 25 países en el primer estudio a gran escala sobre la asociación entre el dominio social y las conductas ambientales. Las conclusiones presentadas son fruto de las respuestas aportadas por 5400 participantes sobre preguntas relacionadas con sus «intenciones» ambientales —por ejemplo, si firmarían una petición para proteger el medioambiente, o si tratarían de reducir su huella de carbono andando en bicicleta o caminando, en lugar de conducir un vehículo motorizado— . Los resultados muestran que un elevado grado de orientación al dominio social en los individuos (social dominance orientation, SDO) —aceptando la desigualdad social— hace que se inclinen menos a llevar a cabo acciones que favorezcan el medioambiente.

La aprobación de la jerarquía y la desigualdad en la sociedad indexadas por la orientación de dominio social se extiende al apoyo del dominio humano sobre el mundo natural. En la investigación realizada, los especialistas probaron esta asociación negativa entre la orientación al dominio social y el ecologismo en una muestra de 5400 personas (estudiantes y público general) y, según destaca el resumen introductorio de la investigación, «como era de esperar, cuantas más personas mostraban afinidad por la orientación al dominio social, menos posibilidades tenían de participar en acciones de ciudadanía ambiental, comportamientos proambientales y donar a una organización conservacionistas».

Los resultados de la moderación multinivel muestran que la relación orientación al dominio social-ecologismo es más fuerte en las sociedades con marcada desigualdad social, falta de desarrollo social y estándares ambientales. Los resultados resaltan la interacción entre las orientaciones psicológicas individuales y el contexto social, así como la visión de la naturaleza suscrita por aquellos con un elevado grado de orientación al dominio social.

Según uno de los autores de la investigación, Taciano Milfont, psicólogo ambiental de la Universidad Victoria de Wellington (Nueva Zelanda), «por un lado, las personas que tienen valores altruistas, que desean lograr la igualdad en la sociedad, tienden a ser más proambientales. Por otro lado, aquellas que se centran más en los valores de autorreflexión y el dominio social tienden a estar menos preocupadas por el medioambiente. Se trata de un hallazgo descriptivo bastante sólido, pero aún no sabemos el porqué ».

El análisis planteado observó no solo el vínculo entre las actitudes sociales y ambientales a nivel individual, sino que también evaluó las diferencias entre países, para ver si la naturaleza de una sociedad en particular tiene un efecto sobre las actitudes. Los resultados muestran que la relación entre las actitudes sociales y ambientales es más fuerte en los países que están más desarrollados, tienen menos desigualdad social y donde se pone el foco en abordar los problemas ambientales.

Fuente: The Guardian, Sage.

 

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