Las organizaciones tienen mucho camino por recorrer para cerrar la brecha entre el pensamiento y la acción sobre los ODS

Ya ha transcurrido dos años desde que la ONU adoptara la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Durante este periodo, las empresas que incorporan en sus estrategias medidas para contribuir al logro de dichos compromisos mundiales han aumentado, pero existe una brecha clara entre el pensamiento y la acción, según revela un estudio de Corporate Citizenship.

 

Acelerar el liderazgo corporativo en las metas globales es un informe que llama la atención sobre el hecho de que, en los últimos 12 meses, se aprecia un estancamiento en la incorporación de planes tangibles y participación activa de las empresas para impulsar con acciones el cumplimiento de los ODS.

Accelerating Corporate Leadership on the Global Goals (Acelerar el liderazgo corporativo en las metas globales) es un estudio que llama la atención sobre el hecho de que, en los últimos 12 meses, se aprecia un estancamiento en la incorporación de planes tangibles y participación activa de las empresas para impulsar con acciones el cumplimiento de los ODS.

En concreto, el documento expone que se ha producido un aumento de un 7 % en el número de organizaciones que afirman estar «al tanto de los ODS, pero que no tienen planes de hacer nada al respecto». En este sentido, se ha pasado de un 13 % en 2016 a un 20 % en 2017. Esta cifra es cercana al 25 % registrado antes de que se lanzaran las metas globales en 2015. Además, la proporción de compañías que afirman estar «activamente involucradas en colaboraciones relacionadas con los ODS» también ha disminuido: se ha pasado de un 40 % en 2016 a un 33 % en 2017.

El informe también concluye que el número de organizaciones comprometidas con la revisión o el establecimiento de nuevas metas y el desarrollo de estrategias informativas basadas en los ODS en el futuro ha caído.

El método utilizado para evaluar el rendimiento de las empresas en esta materia ha sido el marco TAME desarrollado por Corporate CitizenshipThink, Act, Measure, Engage—. Este fue empleado por primera vez en 2015 en su encuesta para evaluar la acción corporativa en línea con los ODS. Las compañías encuestadas en la edición 2017 son de 42 países, y entre ellas, se cuentan las empresas más grandes de Estados Unidos, Reino Unido y Singapur, que figuran en el FTSE 100, Fortune 50 y Singapore Exchange.

La autora principal del informe, Nana Guar, consultora Senior de Corporate Citizenship, explica que en 2017 «hemos sido testigos de numerosos anuncios de bienvenida e informes alineados con los ODS. Pero el verdadero desafío es su aplicación. El factor de éxito crítico es que las empresas traduzcan los compromisos en acciones».

Otro de los aspectos llamativos detectados en este análisis es el cambio que se ha producido en las prioridades de los objetivos en línea con el clima político actual. Ahora, existe un mayor énfasis por parte del sector empresarial en los objetivos relacionados con la igualdad de género (Objetivo n.º 5) y las ciudades y comunidades sostenibles (Objetivo n.º 11).

Por su parte, el objetivo más prioritario este 2017 es la educación de calidad (Objetivo n.º 4), que ha subido del cuarto puesto en 2016 al primero; mientras que la Acción por el clima (Objetivo n.º 13) ha desaparecido del Top 3 en el que se encontraba en la edición de 2016 del informe, quizá debido al alto perfil derivado del Acuerdo de París, que obliga a las naciones signatarias a emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y sus efectos.

Completa el pódium de la edición 2017 del análisis el Objetivo n.º 8: «Trabajo decente y crecimiento económico».

Según destaca el estudio, «la mayoría de las organizaciones continúa adoptando un menú variado de enfoques para integrar los ODS. Cuando se le pidió que consideraran ambiciones futuras y enfoques para los Objetivos Globales, dos tercios de los encuestados respondieron que las asociaciones serían parte de su enfoque. Dada la baja tasa actual de la colaboración evidenciada anteriormente, este anuncio podría tomarse como una señal tranquilizadora para los próximos 12 años que restan del periodo establecido para el logro de los ODS. Hay mucho trabajo por hacer para pasar de la retórica de las asociaciones a
esfuerzo genuino de colaboración».

Una de las preocupaciones sobre las que más inciden los expertos de Corporate Citizenship es la tendencia de las empresas a usar los ODS para la divulgación, mientras que abandonan su papel trascendente en la estrategia. «Por ejemplo, mientras que el mapeo actual de las actividades relacionadas con la responsabilidad corporativa (CR) en materia de ODS y los vínculos con el reporting tienen algún valor, se falla al pensar que ir más allá de esta etapa es una oportunidad perdida. Revisar una estrategia corporativa y explorar la innovación de los modelos de negocio y productos puede revelar un conjunto más amplio de implicaciones comerciales, incluidos riesgos y oportunidades. Las ventajas comerciales de las metas globales no son simplemente reputacionales».

Un 57 % de las compañías que han participado en el análisis llevado a cabo confiesan que los ODS son un marco útil para sus negocios y que lo emplearán para informar sus estrategias. Sin embargo, la ligera disminución en el número de empresas que han respondido a la encuesta respecto a 2016 (62 %) frente a un 57 % en 2017, «quizá sea muestra de que han encontrado complicado traducir los ODS a su estrategia».

 

La proporción de compañías que afirman estar «activamente involucradas en colaboraciones relacionadas con los ODS» también ha disminuido: se ha pasado de un 40 % en 2016 a un 33 % en 2017.

 

Fuente: Corporate Citizenship, Sustainable Brands.

Deja un comentario