Las inversiones de impacto registran un crecimiento del 132 % en Europa en los dos últimos años

Durante la reciente VI edición del evento anual Spainsif, referente en la comunidad de inversores socialmente responsables, se presentaron los resultados del Informe Spainsif 2015, Las inversiones de impacto en España: percepción, iniciativas y tendencias. El documento subraya que nuestro país registra un incipiente desarrollo de la inversión de impacto, sobre todo a raíz de la crisis, mientras que en Europa se estima que este tipo de activos ha crecido un 132 % en los dos últimos años sobre los que se tiene cifras. De hecho, ha pasado de 8750 millones de euros en 2011 a 20 269 M€ en 2013.

 

El documento realiza un recorrido sobre el estado de la inversión de impacto en España, para lo que identifica los principales inversores, intermediarios e inversores, así como los instrumentos de captación de capital que utilizan. En el caso de España, «la concienciación social de los inversores es cada vez mayor, la crisis ha estimulado el emprendimiento social en un afán de los emprendedores de atender demandas sociales que antes se encontraban total o parcialmente cubiertas, sin tener por ello que renunciar a la obtención de beneficios. En este contexto, el desarrollo de intermediarios

en el segmento de la inversión de impacto solo era cuestión de tiempo», destacan los autores del informe.

Como en toda fase inicial, en España aún son pocos los partícipes en este creciente mercado. Las plataformas de financiación participativa son los nuevos actores en un escenario en el que ya existían otros, como algunos fondos de capital riesgo social con relativa experiencia. Además, los intermediarios tradicionales aprovechan el creciente mercado, así como la confianza que sus clientes depositan en ellos, para dar salida a unos productos financieros que son, cuando menos, innovadores.

Los fondos de capital riesgo social españoles invierten principalmente en España, y la mayoría son de reciente creación (años 2013 o 2014) y normalmente se constituyen por un periodo de ocho años. El volumen de activos medio que gestionan es de 15 M€ y existen desde fondos pequeños (1,5 M€) a fondos más grandes (hasta 40 M€).

La cantidad de dinero que destinan a cada proyecto oscila entre los 25 000 € y los 6 M€ y suelen invertir a través de cualquiera de los instrumentos de financiación de la inversión de impacto —deuda, capital y mezzanine—, si bien hay algunos que solo financian a través de capital. «Las empresas dedicadas a actividades de medioambiente, salud y servicios sociales, finanzas y empleo son una prioridad para los fondos de capital riesgo social español, mientras que las actividades relacionadas con la vivienda, energía, agricultura y educación también reciben atención, aunque en menor medida», hacen hincapié los expertos.

Por otro lado, «es común que los fondos presten asistencia técnica en los proyectos que financian».

El documento realiza un recorrido sobre el estado de la inversión de impacto en España, para lo que identifica los principales inversores, intermediarios e inversores, así como los instrumentos de captación de capital que utilizan. Adicionalmente, sus autores exponen cuáles son los motivos que les han llevado a entrar en el segmento de la inversión de impacto, así como qué buscan exactamente con este tipo de inversiones.

Dado que el mercado financiero español es distinto en numerosos aspectos al resto de mercados financieros, ya sean europeos o globales, se ha intentado identificar cuáles son los impulsores y barreras de la inversión de impacto en nuestro país a la luz de lo que sucede en otros territorios.

Asimismo, se ha tenido especialmente en cuenta que el incipiente desarrollo de la inversión de impacto en España no sería posible sin el apoyo de la legislación, por lo que en el informe se presta especial atención a identificar qué leyes le afectan en España y cómo dichas normas establecen un marco de definiciones y la exigencia de unos requisitos comunes a todos los miembros del mercado que se decidan por la inversión de impacto.

Como explica el presidente de Spainsif en el prólogo del documento, este incluye aspectos conceptuales relativos a la definición de las inversiones de impacto, seguidos por el análisis de las referencias internacionales y un capítulo expresamente dedicado al mercado español.

El estudio incluye las claves que permitirán explorar el presente y el futuro de las inversiones de impacto en España, realiza un análisis de la situación actual del mercado, cuáles son las barreras y los factores de impulso de este tipo de activos y ofrece conclusiones y recomendaciones consecuentes.

Además, se exponen casos que ilustran las experiencias más relevantes que se han desarrollado en este mercado en los últimos años. Entre ellas, se cuentan ejemplos de financiación participativa (La Bolsa Social), microfinanzas (Gawa Capital y Banco Popular) (plataforma de financiación participativa de inversión en el capital de empresas), capital riesgo social (Seed Capital, fondo semilla de la Diputación de Vizcaya), bonos sociales (ICO) y medición de impacto (Fundación Microfinanzas BBVA).

Metodología y autores

Dada la necesidad de aclarar el significado y alcance del concepto «inversiones de impacto», conocer su estado en España y las causas de su escasa adopción en relación al resto de países del entorno e identificar medidas que favorezcan su desarrollo, la metodología empleada en la elaboración del informe combina la revisión de la literatura académica y de publicaciones internacionales en este ámbito junto con las respuestas dadas por expertos en el mercado español a un cuestionario diseñado específicamente para este análisis y los resultados de una serie de entrevistas en profundidad con actores clave de este segmento de inversión.

Los resultados publicados en el presente estudio se han obtenido a través de 19 entrevistas en profundidad y 16 respuestas adicionales recibidas al cuestionario anteriormente mencionado.

Informe Spainsif 2015, Las inversiones de impacto en España: percepción, iniciativas y tendencias ha sido elaborado por un equipo de investigadores de la UNED conformado por Marta de la Cuesta González, Eva Pardo Herrasti y Juan Diego Paredes Gázquez y en el que han colaborado numerosos profesionales e instituciones.

 

El documento subraya que España registra un incipiente desarrollo de la inversión de impacto, sobre todo a raíz de la crisis, mientras que en Europa se estima que este tipo de activos ha crecido un 132 % en los dos últimos años sobre los que se tiene cifras.

 

Fuente: Spainsif.

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