La jerarquía de mitigación como marco estandarizado idóneo para el logro de los objetivos globales sobre conservación de la naturaleza

Los esfuerzos para conservar la biodiversidad comprenden un mosaico de objetivos internacionales, planes a escala nacional e intervenciones locales que, en general, están fallando. Ante esto, investigadores de varias universidades y centros de investigación establecen un debate sobre la utilidad de aplicar la jerarquía de mitigación a todos los impactos humanos negativos sobre la biodiversidad como marco estandarizado que permita que los impactos aparentemente dispares se categoricen y contabilicen entre sectores, escalas y naciones. Esto ayudaría al logro de las metas mundiales en materia de conservación, defienden.

 

Según los investigadores, «la evaluación de todas las pérdidas y ganancias de diversidad biológica a través de la jerarquía de mitigación podría ayudar a priorizar la consideración de los objetivos de conservación e impulsar la evaluación empírica de las inversiones de conservación mediante la consideración explícita de las tendencias hipotéticas y la dinámica de los ecosistemas a todas las escalas».

En el artículo Global Mitigation Hierarchy for Nature Conservation (Jerarquía de mitigación global para la conservación de la naturaleza), publicado en BioScience, sus autores tratan de dar respuesta a uno de los grandes interrogantes que siempre surgen en los debates sobre la conservación. ¿Es útil aplicar la jerarquía de mitigación en todos los casos en los que las actividades del desarrollo representan afecciones negativas sobre la biodiversidad?

Aunque en la actualidad tenemos un mayor conocimiento de las causas de la pérdida de biodiversidad, sus principales impulsores pueden permanecer ocultos, en parte, porque los marcos existentes para la planificación, implementación y evaluación de la conservación no tienen en consideración los esfuerzos para abordar los impulsores de la degradación de la diversidad biológica como un todo cohesivo. En este sentido, mencionan que el actual mosaico de objetivos y metas internacionales (las Metas de Aichi del Convenio sobre Diversidad Biológica, los Objetivos del Desarrollo Sostenible), así como planes nacionales e intervenciones locales pueden derivar en lagunas y debilidades de los esfuerzos de conservación que son difíciles de identificar o articular.

Los expertos defienden que la pérdida de biodiversidad, al igual que sucede con el cambio climático, es una crisis medioambiental que requiere un esfuerzo internacional coordinado para ser gestionada de manera eficiente. Ante este reto y frente a la disparidad de enfoques existentes para abordarlo, plantean que la jerarquía de mitigación ofrece transparencia entre las partes interesadas, con flexibilidad para abordar una variedad de impactos antropogénicos en la diversidad biológica, en diferentes sectores y a distintas escalas.

Se han implementado muchos instrumentos regulatorios y financieros que buscan el equilibrio entre la conservación de la biodiversidad y el desarrollo económico (sostenible), mediante la aplicación de la jerarquía de mitigación. Por ejemplo, 69 países tienen políticas de no pérdida neta (No Net Loss, NNL) establecidas o en desarrollo. Sin embargo, en general, estos compromisos operan en un sistema que ha permitido una pérdida significativa de biodiversidad, incluso cuando el desarrollo era legalmente compatible, apunta el artículo.

La jerarquía de mitigación no se aplica ampliamente a los impactos más relevantes sobre la biodiversidad que resultan de la eliminación directa de materiales biológicos en sectores como la agricultura, la pesca, la silvicultura y el comercio de vida silvestre, continúan los autores. Existen varios marcos para gestionar los impactos que resultan de extraer recursos biológicos y promover el uso sostenible (por ejemplo, esquemas de certificación forestal, gestión de pesquerías basadas en ecosistemas y planes agrícolas). Sin embargo, estos marcos a menudo no tienen en cuenta todos los impactos negativos de la biodiversidad causados ​​por la extracción de los recursos objetivo. Por ejemplo, en el sector forestal, la construcción de carreteras para acceder a árboles que antes eran inaccesibles abre el acceso de áreas remotas de vida silvestre a las presiones secundarias de la caza, la colonización humana, las especies invasoras y el fuego. Adicionalmente, los principales sistemas de certificación también han sido criticados por no tener en cuenta explícitamente los impactos incidentales en la biodiversidad, como la caza de animales salvajes.

Es por ello que, según el criterio de los investigadores, aplicar un marco estandarizado como la jerarquía de mitigación a todo impacto humano permitiría que las afecciones aparentemente dispares sobre la biodiversidad se categoricen y contabilicen entre sectores, escalas y naciones. Por ejemplo, los impactos directos e inmediatos sobre la biodiversidad de la eliminación de bosques ricos en especies para una plantación de palma aceitera, los impactos indirectos a largo plazo y potencialmente más difusos de la biodiversidad derivados de nuevas infraestructuras forestales (p.ej., caza ilegal y desmonte informal para asentamiento), y los efectos transfronterizos de la contaminación atmosférica debidos a los incendios por remoción de minas podrían contabilizarse dentro del mismo marco, mientras que los esfuerzos de mitigación aparentemente dispares podrían vincularse.

El artículo recoge ejemplos sobre herramientas y acciones de conservación categorizadas en los cuatro pasos que implica la jerarquía de mitigación: evitar, minimizar, remediar y compensar los impactos sobre la biodiversidad.

Según los investigadores, «la evaluación de todas las pérdidas y ganancias de diversidad biológica a través de la jerarquía de mitigación podría ayudar a priorizar la consideración de los objetivos de conservación e impulsar la evaluación empírica de las inversiones de conservación mediante la consideración explícita de las tendencias hipotéticas y la dinámica de los ecosistemas a todas las escalas».

Este análisis explora los desafíos en el uso de este marco para alcanzar los objetivos de conservación globales, incluidos su puesta en marcha, monitoreo y cumplimiento, y discute las soluciones y las prioridades en el ámbito de la investigación. El poder conceptual y la capacidad de la jerarquía de mitigación para aclarar el pensamiento podrían proporcionar el cambio necesario para integrar los numerosos aspectos que abarcan los objetivos y las intervenciones de conservación, a fin de lograr resultados exitosos en materia de biodiversidad.

Los autores que han colaborado en este trabajo son expertos de la University of Oxford, University of Kent, Imperial College of London, University of Exeter, Marine Stewardship Council, IFREMER, School of Earth and Environmental Sciences, Center for Biodiversity and Conservation Science, CSIRO, Wildlife Conservation Society.

 

Fuente: BioScience.

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