La inversión privada en conservación creció un 26 % entre 2009 y 2013

Un reciente estudio sobre inversiones en proyectos de conservación revela que entre 2009 y 2013, este mercado supuso unos 23 000 millones de dólares (del orden de 18 400 millones de euros) y que durante ese mismo lustro, las inversiones privadas representaron casi 2000 M$ (aproximadamente 1600 M€), lo que se tradujo en un incremento del 26 % anual. Para 2018, se prevé que la inversión privada supere los 5600 M$ (unos 4480 M€).

El estudio ha sido realizado por Eko Asset Management Partners y NatureVest (filial de The Nature Conservancy) y es el primero basado en datos de mercado sobre la información proporcionada directamente por los inversores en iniciativas de conservación, también conocidas como inversiones de impacto en conservación.

Este tipo de inversiones va dirigido a devolver o generar ganancias gracias a la puesta en marcha de proyectos que generan un impacto positivo en los recursos naturales.

Durante los cinco años analizados, las inversiones de este tipo llevadas a cabo por el sector público (instituciones financieras de desarrollo –IFD-, como la Corporación Financiera Internacional) representaron 21 500 M$ (unos 15 200 M€), mientras que las inversiones privadas se elevaron a 1900 M$ (alrededor de 1500 M€).

En dichas cifras están recogidas las inversiones hechas en la protección de cuentas para la conservación de hábitats, pero no se incluyen los desarrollos llevados a cabo en el ámbito de las energías renovables, las construcción sostenible u otras alternativas que contribuyen a conservar la naturaleza como un subproducto en lugar de un objetivo primario, detallan los responsables del informe.

A pesar de que la aportación privada durante los cinco años del periodo analizado es pequeña, cabe subrayar que también experimentó un repunte muy dinámico, con un crecimiento medio del 26 %. Dos tercios de ese crecimiento se produjo en la apuesta por iniciativas de conservación relacionadas con la industria alimentaria y la producción sostenible de fibra, lo que incluye la silvicultura. En concreto, 1500 M$ (unos 1200 M€ o el 79 % del total de la inversión privada).

De cara al año 2018, la encuesta realizada avanza que existen planes para recaudar o invertir otros 4100 M$ (del orden de 3200 M€).

«Lo que el informe nos dice es que esto no es un problema de dinero, sino de dar con las iniciativas financiables apropiadas. Si tenemos éxito, significará que miles de millones de dólares fluirán hacia los esfuerzos para mejorar el suministro sostenible de alimentos, proteger los hábitats y lograr la conservación del agua en todo el mundo», según los autores del estudio.

Las tres principales áreas a las que han ido destinados estos 23 000 M$ registrados entre 2009 y 2013 son:

– Conservación de la cantidad y la calidad, iniciativas entre las que se encuentran las inversiones en la protección de cuencas, conservación de agua y gestión de aguas pluviales y el comercio en los créditos relacionados con la gestión de cuencas.

– Producción sostenible de alimentos y fibra: inversiones en agricultura sostenible, producción de madera, acuicultura y pesca en mar abierto.

– Conservación de hábitats: inversiones en la protección de las costas para reducir la erosión costera, proyectos para reducir las emisiones por deforestación y degradación (REDD +), servidumbres de la tierra y bancos de mitigación.

 

Las inversiones en conservación van dirigidas a devolver o generar ganancias gracias a la puesta en marcha de proyectos que generan un impacto positivo en los recursos naturales..

 

Fuente: Nature Vest.

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