La industria de la aviación recortará su huella de carbono un 50 % y colaborará en la reducción del comercio ilegal de especies

Los integrantes de la industria de la aviación se han comprometido a implementar medidas que se traduzcan en una gestión más sostenible de su actividad. Así, se han propuesto reducir para 2050 un 50 % sus GEI respecto a los niveles de 2005, mejorar la eficiencia del combustible un 1,5 % anual hasta 2020 y limitar sus emisiones netas de carbono para 2020. Además, también colaborarán en la reducción del comercio ilegal de especies amenazadas a petición de la CITES.

 

En el marco de la  VIII Cumbre Global de la Aviación Sostenible se abordó el importante papel de la industria de la aviación y el transporte aéreo para reducir el comercio ilegal de especies silvestres.

La industria de la aviación y el transporte aéreo ha pedido a los gobiernos que adopten y aprueben una acción climática sólida y decidida mediante el establecimiento de un sistema de compensación global que estabilice el crecimiento de los gases de efecto invernadero (GEI) derivados del transporte aéreo.

Esta petición ha tenido lugar durante la reciente 39.º Asamblea de la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO, por sus siglas en inglés) celebrada en el marco de la VIII Cumbre Global de la Aviación Sostenible en Ginebra (Suiza). Así, los asistentes a la cita suiza dirigieron sus esfuerzos a impulsar el transporte aéreo sostenible a través de tres objetivos principales: mejorar la eficiencia del combustible un 1,5 % al año hasta 2020, limitar las emisiones netas de carbono en la industria para 2020 y reducir la huella neta de carbono en un 50% respecto a los niveles de 2005 para el ejercicio 2050 —conocido «industry 2050 goal» («objetivo de la industria para 2050»)—.

Para avanzar hacia la consecución de esta última meta, tanto la tecnología como los combustibles alternativos y los biocombustibles jugarán un papel esencial. En cuanto a la tecnología, los ponentes expusieron los posibles cambios tecnológicos e innovaciones que pueden contribuir al logro de la meta y discutieron acerca de si se debe reducir la vida útil de las aeronaves a fin de estimular la innovación al permitir la entrada más frecuente de los modelos más nuevos en el mercado.

Según declaraciones de Michael Gill, director ejecutivo de Air Transport Action Group (ATAG), «la industria ya ha superado el primer objetivo al lograr un 2,9 % de mejora en el rendimiento anual del combustible». El directivo también avanzó durante su participación en la cumbre la iniciativa Aviation Climate Solutions, una colección de innovaciones y casos de estudio de diferentes sectores de la industria de la aviación.

Los ponentes destacaron ejemplos de estas soluciones, tanto desde el punto de vista de la aviación como desde la perspectiva de los fabricantes, entre las que cabe mencionar la implementación de flotas de taxis verdes, la reutilización del aceite de cocina de los restaurantes de los aeropuertos como combustibles alternativos para vehículos terrestres, rodajes eléctricos y el Programa SESAR. Este último es un proyecto conjunto de la comunidad de transporte aéreo europea cuyo objetivo es la implantación para 2020 de una red ATM europea de altas prestaciones.

En el transcurso de las distintas sesiones compartidas en Ginebra también se proporcionaron ejemplos de iniciativas emprendidas por las distintas organizaciones participantes para impulsar la sostenibilidad.

Reducción del comercio ilegal de especies

En el marco de la cumbre también se abordó el importante papel de la industria de la aviación y el transporte aéreo para reducir el comercio ilegal de especies silvestres. En este sentido, el secretario general de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES, por su acrónimo en inglés), John E. Scanlon, recordó que vivimos en un mundo interconectado en el que se producen más de 1100 millones de llegadas de turistas internacionales al año, alrededor de 100 000 vuelos diarios y del orden de 500 millones de contenedores son trasladados por avión a distintas partes del mundo.

«Los grupos transnacionales de crimen organizado explotan estas formas legales de transporte para trasladar su contrabando. El cuerno ilegal de rinoceronte y las escamas de los pangolines se transportan habitualmente por vía aérea. El marfil de elefante ilegal en crudo se transporta principalmente por vía marítima, mientras que la mayor parte del marfil trabajado aparentemente escoge el avión», recordó el máximo responsable de la CITES.

Ante esta situación, el sector del transporte puede colaborar en la lucha contra el comercio ilegal de vida silvestre en tres aéreas principales: mediante la adopción y divulgación de la política de tolerancia cero en el comercio ilegal de vida silvestre, la creación de conciencia entre sus clientes, pasajeros y empleados respecto de la dimensión, naturaleza e impactos de este comercio ilegal (lo que incluye carteles en los aeropuertos, revistas de abordo y vídeos explicativos), y el apoyo a aduanas y otros organismos de aplicación mediante el suministro de información, inteligencia y capacitación del personal.

«Existe un esfuerzo colaborativo global de todos los gobiernos, las Naciones Unidas, las organizaciones internacionales, las entidades filantrópicas, el sector privado, las comunidades locales y los individuos para luchar contra el comercio ilegal de vida silvestre», subrayó Scanlon. Además, recordó que los Objetivos del Desarrollo Sostenible recientemente aprobados incluyen metas específicas para poner fin a la caza furtiva y el contrabando. «La comunidad de la aviación tiene una función vital en este emprendimiento y les invitamos a unirse a este esfuerzo colectivo global y ayudar a poner fin a estos delitos altamente destructivos», concluyó el secretario general de CITES.

 

Fuente: IISD, CITES.

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