La III Asamblea de la ONU sobre Medio Ambiente concluye con el compromiso de las naciones para terminar con la contaminación

La capital de Kenia, Nairobi, ha sido la anfitriona esta semana de la III Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA 3, por sus siglas en inglés), y ha estado orientada a cerrar compromisos tangibles para acabar con la contaminación en aire, tierra, vías navegables y océanos, y lograr que se gestionen de forma segura los químicos y desechos. Durante su desarrollo, las naciones han acordado una declaración ministerial por la que se comprometen a lograr un planeta libre de contaminación.

Imagen: PNUMA.

Durante los tres días, la organización de UNEA 3 registró cerca de 2,5 millones de promesas por parte de gobiernos, la sociedad civil, empresas e individuos para combatir la contaminación.

Durante los tres días, la organización de UNEA 3 registró cerca de 2,5 millones de promesas por parte de gobiernos, la sociedad civil, empresas e individuos que, sumadas, lograrían que 1490 millones de personas puedan respirar aire limpio, un tercio de las costas del planeta sean limpiadas y se destinen del orden de 18 600 MUSD a inversión en medidas, programas innovadores y y acciones dirigidas a eliminar la contaminación en sus distintas vertientes.

La declaración ministerial describe las áreas de acción en las que los gobiernos pondrán el foco para lograr un planeta libre de contaminación, en línea con las 13 resoluciones aprobadas durante el congreso keniata.

Durante el anuncio de los acuerdos, Edgar Gutiérrez, ministro de Medio Ambiente y Energía de Costa Rica y el presidente de la Asamblea del Medio Ambiente de la ONU 2017, declaró que «la ciencia que hemos visto muestra que lo hemos hecho tan mal a la hora de cuidar nuestro planeta que tenemos muy poco margen para cometer más errores». «Con las promesas acordadas, estamos enviando un poderoso mensaje de que escucharemos a la ciencia, cambiaremos la forma en que consumimos y producimos y haremos frente a la contaminación en todas sus formas en todo el mundo».

Cerca de 4000 jefes de estado, ministros, líderes empresariales, funcionarios de la ONU, representantes de la sociedad civil, activistas y celebridades se reunieron en la cumbre en Nairobi, donde por primera vez desde la primera UNEA, los ministros del ramo emitieron una declaración en la que las naciones se comprometen a dedicar esfuerzos para prevenir, mitigar y gestionar la contaminación del aire, la tierra y el suelo, del agua dulce y los océanos, dado que daña nuestra salud, las sociedades, los ecosistemas, las economías y la seguridad.

La declaración recoge compromisos para impulsar la investigación y el desarrollo dirigidos a combatir la contaminación a través de acciones adaptadas, fomentar sociedades con estilos de vida sostenibles basados ​​en una economía circular en movimiento, promocionar incentivos fiscales para movilizar los mercados y promover un cambio positivo, reforzar y hacer cumplir las leyes en materia de contaminación, y mucho más.

La asamblea también aprobó 13 resoluciones no vinculantes y tres decisiones. Entre ellas, se busca frenar la basura marina y los microplásticos, prevenir la contaminación del aire reduciendo, disminuir la contaminación integrando la biodiversidad en sectores clave, proteger los ecosistemas a base de agua de la contaminación, hacer frente a la contaminación del suelo, gestionar la contaminación en las zonas afectadas por conflictos y el terrorismo y el bionomio medioambiente-salud.

En palabras de Erik Solheim, director general del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), «hoy hemos puesto la lucha contra la contaminación en la agenda política global». «Tenemos una larga lucha por delante, pero en la cumbre hay un gran apetito por un cambio positivo significativo». «No solo se trata de la ONU y los gobiernos. El apoyo masivo que hemos visto de la sociedad civil, empresas e individuos —con millones de promesas para eliminar la contaminación— muestra que este es un desafío global con un deseo compartido de ganar esta batalla juntos».

A pesar de que la resolución no tiene calendario y no es legalmente vinculante, los firmantes aspiran a que marque el rumbo hacia políticas mucho más severas, y con ella envían una señal clara a las empresas. Según la propuesta, los gobiernos establecerán un grupo de trabajo internacional para asesorar sobre la lucha contra la que ha sido calificada como «la crisis planetaria de los océanos».

La decisión ha sido recibida con agrado por parte de las organizaciones ecologistas y la sociedad civil, que reconocen que por fin se está viendo alguna acción sobre este tema, pero no se imprime la urgencia requerida.

La campaña #BeatPollution (#CombatirlaContaminación) del PNUMA ha sumado cerca de 2,5 millones de promesas durante el evento, con 88 000 compromisos personales para actuar.

Mensajes clave durante UNEA 3

La III Asamblea de la ONU sobre Medioambiente comenzó con la dedicación de unos minutos de silencio en homenaje a los defensores del medioambiente y el territorio y, en especial, a los que perdieron la vida en 2016. Estos últimos se cifran en al menos 185.

En su discurso de apertura, el presidente de UNEA-3 y ministro de Medioambiente de Costa Rica, Edgar Gutiérrez-Espeleta, aseguró «que hemos creado un mundo donde los derechos de los consumidores sobrepasan los derechos humanos», y agregó que «la ignorancia puede causar un gran daño al medioambiente». Al referirse a la resolución ministerial finalmente adoptada, enfatizó que «cada uno de nosotros debe asumir la responsabilidad de todo lo que hacemos, compramos, usamos y desechamos».

Por su parte, Erik Solheim, destacó las acciones ambientales emprendidas por los gobiernos en diversas partes del mundo. Entre ellas, mencionó la cooperación de su entidad con Israel y el Estado de Palestina en una evaluación de la situación ambiental en territorio palestino. También resaltó que «hacer frente a la contaminación es clave para alcanzar los ODS. Si no podemos ganar a la contaminación, no podemos ni proteger a la gente ni al planeta».

En el transcurso del encuentro, Solheim también presentó el informe Towards a free-pollution planet (Hacia un planeta sin contaminación), del que te hablamos en esta otra noticia.

El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, dio la bienvenida a los delegados y subrayó la importancia de la prohibición de la fabricación, venta y uso de bolsas de plástico en el país. Asimismo, avanzó que planean organizar una conferencia sobre la economía azul en el primer trimestre de 2018.

Otros representantes gubernamentales que intervinieron durante la jornada inaugural fueron los presidentes de Guyana y Trinidad y Tobado. El máximo responsable público de Guyana, David Granger, incidió en los esfuerzos de su país para convertirse en un «estado verde», entre los que incluyen reservar un 15 % de sus tierras a las áreas protegidas. E hizo hincapié en la importancia de la educación pública y el apoyo de las organizaciones internacionales para lograr este objetivo. Por su lado, Anthony Thomas Aquinas Carmona se comprometió a tender puentes sobre las fronteras y comentó que «ahora no es el momento de caminar hacia atrás». Remarcó la importancia de educar a los niños para defender para el medioambiente y para «salvar a los adultos de sí mismos». Al hablar sobre los impactos perjudiciales de la contaminación en los mares, recordó que se prevé que para 2050 habrá más plástico que peces en el océano y pidió dar prioridad a la reducción y gestión de residuos, así como a la educación en materia de contaminación contaminación.

El viceministro de Medioambiente de Japón, Ahn Byungok, dio un discurso muy convincente e inspirador. En clara referencia a la necesidad y gran potencial de la colaboración en un asunto tan crítico como la lucha contra la contaminación, aseveró que, «si quieres ir rápido, ve solo. Si lo que quieres es llegar lejos, entonces avancemos juntos».

Edna Molewa, ministra de Medioambiente de Sudáfrica, defendió que la «economía verde es el área más importante para reducir la brecha entre ricos y pobres», mientras que el secretario de Estado para el Medioambiente de Alemania, Jochen Flasbarth, apuntó que un 13 % del PIB alemán está dedicado en la actualidad a la economía verde.

John Moreti, actual presidente del Comité de Representantes Permanentes del PNUMA, destacó la importancia de aprovechar los éxitos de los acuerdos ambientales multilaterales (AAM) existentes sobre productos químicos y desechos como los convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo para luchar contra la contaminación.

Durante un encuentro con la prensa, Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Unión Europea, adelantó que la transición hacia una economía baja en carbón «requerirá una enorme cantidad de inversiones». Adicionalmente, explicó que el éxito de la alianza Page Exchange se debe a su flexibilidad, su efecto catalizador en la unión de fuerzas y su capacidad para mostrar resultados concretos. Esta iniciativa de la ONU fue creada con el fin de impulsar la acción hacia una economía verde que ponga a la sostenibilidad en el centro de la política económica para progresar en el cumplimiento de la Agenda 2030.

Economía circular

En el marco del debate sobre economía circular, Janez Potočnik, copresidente del Panel de la ONU sobre Recursos Internacionales, incidió en que «poner el foco en la producción y consumo sostenibles es crucial si queremos alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible».

Karmenu Vella, comisario de Medio Ambiente de la UE, insistió en su intervención en que, «con la finalidad de combatir la contaminación, necesitamos repensar el diseño, los materiales, la reutilización, el reciclaje y los desperdicios. «La economía circular puede ser un instrumento muy útil para frenar la contaminación». «La gente está cansada de la sociedad desechable, quiere un cambio. Nuestra tarea es hacer que sea más fácil para ellos. Podemos allanar el camino hacia el hacia el futuro que realmente queremos», añadió.

Marcelo Mena, ministro de Medioambiente de Chile, anunció que próximamente su gobierno lanzará tres nuevas ecoetiquetas para impulsar el consumo sostenible.

Voces de la academia, ONG y la sociedad civil contra la contaminación

La campaña #BeatPollution (#CombatirlaContaminación) del PNUMA ha sumado cerca de 2,5 millones de promesas durante el evento, con 88 000 compromisos personales para actuar.A lo largo de la asamblea, también se han escuchado otros mensajes y voces de entidades del mundo empresarial y de la sociedad, que han aportado datos como que en los países en desarrollo, un 70 % de los desperdicios industriales que no son tratados terminan en el agua o que, a escala global, compramos aproximadamente un millón de botellas de plástico cada minuto. Somos la economía del plástico.

Otro ejemplo es el de Sascha Gabizon, directora ejecutiva de Women Engage for a Common Future (WECF), recordó que «los plásticos están fabricados con combustibles fósiles y se convierten en microplásticos una vez han sido usados. ¡Terminan en nuestro medioambiente, en nuestra comida y en nosotros. Es necesario que los fabricantes de plásticos sean responsables de sus desechos!

Mae Jemison, la primera mujer de color en viajar al espacio, física, científica e ingeniera, explicó que «podemos utilizar los datos de la teledetección para informar soluciones a los desafíos ambientales porque el espacio no es un Plan B para la humanidad. Debemos combatir la contaminación y concentrarnos en hacer de nuestro planeta un lugar mejor ahora».

Fuente: UNEP, IISD.

 

Deja un comentario