La contribución de la biodiversidad al bienestar humano. ¿Por qué debemos proteger y restaurar la diversidad biológica?

Los cuatro informes regionales (Américas, Asia y el Pacífico, África, Europa y Asia Central) y el quinto informe sobre la degradación y restauración de la tierra lanzados recientemente en Medellín (Colombia) por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios Ecosistémicos (IPBES) durante el plenario de su sexto periodo de sesiones (IPBES6) dejan claras las contribuciones que la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas representan para el bienestar humano.

En la siguiente infografía recogemos algunos datos que alertan sobre la urgencia de abordar el peligro que supone para la salud de la diversidad biológica global amenazas como la contaminación, la sobreexplotación, el cambio en el uso del suelo y la pérdida de hábitats. En muchos lugares del planeta, estas amenazas representan aún mayores peligros para la vida silvestre mundial y son más inmediatas que el cambio climático.

La nueva serie de informes de IPBES enfatiza que la acción sobre el calentamiento global también es una acción a favor de las plantas y animales silvestres. Y a su vez, la protección de los ecosistemas naturales del mundo también es un paso hacia la protección del clima.

La degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático son tres caras diferentes del mismo reto global: el impacto que nuestras decisiones tienen sobre la salud de la naturaleza. «Cada una de ellas merece la máxima prioridad política y debe abordarse conjuntamente», defendió Robert Watson, presidente de IPBES durante la presentación de los informes.

Los 550 expertos de 100 países que han participado en la elaboración de estas publicaciones subrayan que la degradación de la tierra es un impulsor significativo del cambio climático. La deforestación, la destrucción de los humedales y otras formas de conversión de la tierra pueden liberar cantidades masivas de carbono en la atmósfera, lo que puede empeorar el calentamiento global. El cambio climático puede continuar el ciclo descongelando los ecosistemas congelados, creando condiciones más duras para la supervivencia de la vegetación y aumentando la severidad de las tormentas y otros desastres naturales, que también pueden dañar los paisajes naturales.

La ventaja de los impulsores que están vinculados es que abordar uno puede ayudar a gestionar adecuadamente otro. Trabajar para proteger los paisajes naturales puede jugar un papel importante en la lucha contra el cambio climático, sugiere los especialistas. La restauración de tierras naturales o la prevención de su destrucción en primer lugar podría proporcionar más de un tercio de la acción necesaria para 2030 para mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados, avanzan los informes.

 

La degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático son tres caras diferentes del mismo reto global: el impacto que nuestras decisiones tienen sobre la salud de la naturaleza.

Fuente: IPBES.

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