La contabilidad de los ecosistemas revela la contribución de los bienes y servicios ecosistémicos a la economía y el bienestar

En su artículo Ecosystem accounts define explicit and spatial trade-offs for managing natural resources (La contabilidad de los ecosistemas define interacciones explícitas y espaciales para la gestión de los recursos naturales), publicado en la revista Nature, sus autores presentan un enfoque novedoso que vincula los bienes y servicios ecosistémicos espacialmente cuantificados con sus contribuciones y beneficios para las industrias.

 

Enfoque novedoso de la contabilidad de los ecosistemas, que vincula los bienes y servicios ecosistémicos espacialmente cuantificados con sus contribuciones y beneficios para las industrias. Las decisiones sobre la gestión de los recursos naturales son a menudo complejas y conflictivas, lo que suele conducir a compromisos de políticas públicas. La discordia entre las métricas ambientales y económicas crea problemas a la hora de evaluar las interacciones entre los diferentes usos actuales y potenciales de los recursos. La contabilidad de los ecosistemas, que cuantifica los ecosistemas y sus beneficios para el bienestar humano con cuentas económicas nacionales, aporta oportunidades atractivas para contribuir significativamente al proceso político, subrayan los autores en la introducción de su artículo.

Los expertos implicados en esta investigación avanzan en la aplicación de las cuentas de los ecosistemas gracias al estudio de un caso a escala regional del vínculo de los impactos explícitos y espaciales de las actividades humanas y naturales sobre los bienes y servicios de los ecosistemas con sus industrias asociadas. Este análisis revela los beneficios de los servicios ecosistémicos más allá de las cuentas ambientales nacionales. En concreto, muestra que los servicios de los ecosistemas de los bosques autóctonos proporcionarían mayores beneficios en forma de secuestro de carbono, producción de agua, provisión de hábitat y recreo, si cesara la explotación para la producción de madera, lo que permitiría que los bosques continuaran creciendo hasta alcanzar edades más avanzadas.

La contabilidad de los ecosistemas tiene el potencial de contribuir al proceso político cambiando el marco de los debates sobre la gestión de recursos naturales. Las cuentas ayudan a eludir los argumentos polarizados sobre la importancia relativa de los factores ambientales frente a los económicos, mediante la evaluación sistemática y regular de los costes y beneficios derivados de los cambios en los bienes y servicios ecosistémicos. La contabilidad implica la cuantificación tanto espacial como temporal, en términos físicos, que puede asociarse a valores monetarios.

Al incorporar una gama de servicios de los ecosistemas en las cuentas, el análisis se vuelve más amplio que el de los dos puntos de vista opuestos con frecuencia. Este tipo de enfoque puede facilitar la convergencia de opiniones respecto a la necesidad de cambio —a través de la demostración de comparaciones expresas entre usos del suelo—, y un proceso de cambio mediante la cuantificación de las métricas físicas y monetarias.

Encontrar soluciones a los usos conflictivos de la tierra se convierte en un proceso de maximización de beneficios para el bien público, y no solo para el crecimiento económico y la ganancia privada. Por ello, las cuentas de los ecosistemas resultan determinantes para el establecimiento de agendas relacionadas con la gestión de los recursos naturales a muchos niveles: conflictos regionales sobre el uso de la tierra, políticas nacionales tales como recomendaciones sobre el estado del medioambiente y acuerdos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La contabilidad de los ecosistemas ofrece información para la toma de decisiones sobre los vínculos entre la economía, el medioambiente y las actividades económicas, así como la evaluación de las tendencias a lo largo del tiempo y las alternativas de gestión. Las cuentas de los ecosistemas han demostrado que se pueden obtener ganancias de los beneficios ambientales en línea con el crecimiento económico. Sin embargo, demostrar la utilidad de la contabilidad para determinadas decisiones resulta complicado y probablemente es preferible abordarla a escala de la región en la que se toman las decisiones.

La naturaleza técnica de la contabilidad es con frecuencia poco entendida por los responsables de la formulación de políticas y su renuencia a comprometerse con ella puede deberse por las complicadas opciones reveladas.

El presente artículo representa un avance clave en la contabilidad de los ecosistemas al vincular los bienes y servicios ecosistémicos espacialmente cuantificados con sus contribuciones a las industrias, de forma consistente con el Sistema de Contabilidad Nacional (SCN —System of National Account, SNA) y al identificar las contribuciones de los servicios ecosistémicos no incluidos en el SCN.

Estas cuentas de los ecosistemas tienen multitud de aplicaciones para informar sobre la gestión del uso de la tierra y a escala económica media, gracias a que muchas fuentes, tipos y escalas de información están integradas. Entre ellas, se incluyen colecciones de unidades económicas (como empresas a industrias, el capital dentro y fuera del SCN, procesos y características biofísicas a través del paisaje y las relaciones entre los ecosistemas y los servicios que proporcionan para beneficio humanos).

Las cuentas son amplias en términos de actividades económicas, bienes y servicios de los ecosistemas y su contexto espacial dentro del paisaje, que son relevantes para las decisiones sobre gestión de la tierra a escala regional.

La integración de datos a través de escalas para presentar información a nivel regional o medio es clave para las decisiones gubernamentales sobre el cambio en el uso de la tierra y difiere de la información relevante para las decisiones de empresas locales o cuentas nacionales.

El enfoque de la contabilidad utiliza valores de intercambio, lo que lo distingue de otras estimaciones del valor de los servicios de los ecosistemas. La estimación de los valores de intercambio para los servicios de los ecosistemas significa que la contribución de estos servicios puede verse en las cuentas nacionales, en comparación con la situación actual en la que están ocultos o son ignorados.

 

Fuente: Nature.

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