La CE se compromete a integrar aspectos ambientales y sociales en su toma de decisiones en materia económica

El director general de Política Regional y Urbana de la Comisión Europea, Walter Deffaa, ha anunciado que utilizará el Índice de Progreso Social (IPS) como herramienta clave para definir la asignación de alrededor de 63 400 millones de euros de inversión a las regiones necesitadas del entorno comunitario.

La CE ha anunciado que utilizará el Índice de Progreso Social (IPS) como herramienta clave para definir la asignación de alrededor de 63 400 millones de euros de inversión a las regiones necesitadas del entorno comunitario.Esta apuesta supone que el Ejecutivo europeo aboga por integrar aspectos ambientales y sociales en su toma de decisiones económicas, lo que se traduce en un enfoque más holístico de su estrategia.

El IPS ofrece indicadores que permiten medir las múltiples dimensiones del progreso social mediante la creación de un punto de referencia sobre el éxito y facilitando la mejora de la calidad de vida. En concreto, aporta métricas sobre 52 aspectos relacionados con la salud de los ecosistemas, la biodiversidad y el medioambiente, la vivienda, la nutrición, el acceso al agua, la calidad del servicio eléctrico, la educación, el saneamiento, la salud humana, el derecho a la propiedad y la libertad de decisión, entre otros.

Según un portavoz de la CE, «ir más allá del PIB es un interés permanente de los servicios de la Comisión. A través de este trabajo, esperamos comprender en qué lugares el PIB es un indicador imperfecto de la calidad de vida de una región o de su progreso social».

Si bien no es tarea fácil crear un IPS para las 272 regiones de los 28 países miembros, desde la opinan que la capacidad de las diferentes naciones para compartir conocimientos sobre políticas socialmente innovadoras «ha sido identificada como una demanda clave por parte de los políticos».

Michael Green, que dirige el IPS, explica que el trabajo con la CE mostró que las medidas post-PIB alcanzaron su madurez y que «nuestra esperanza es que al mostrar la utilidad del IPS en las regiones, se ayudará a los responsables de la toma de decisiones en Europa a reconocer su valor e integrarlo en todas sus decisiones».

«La razón por la que el índice está ganando terreno entre los responsables políticos es que no es visto como una herramienta radical para la sustitución de PIB, sino que su intención es complementarlo», añade Green.

«Además de desarrollar las relaciones con los gobiernos, las regiones y ciudades, también creemos que tiene un gran potencial para las empresas si deciden utilizar esta herramienta para comprender el impacto que tienen en la sociedad, así como para los inversores, a los que les permitirá entender dónde pueden invertir su capital de manera más eficiente».

Origen del IPS y ejemplos

El profesor de Harvard Michael Porter, creador del concepto de valor compartido, impulsó el Índice de Progreso Social en el año 2013, argumentando que no tenía sentido que la medición del éxito se basara únicamente en la idea de crecimiento en momentos en que los países se enfrentan a revueltas sociales masivas.

En lugar de tratar de integrar el bienestar y la felicidad en la agenda económica, el IPS solo se basa en las consideraciones ambientales y sociales, por lo que les concede autoridad por derecho propio y permite compararlas y contrastarlas con las medidas económicas tradicionales.

Ya están en marcha, ya sea a escala nacional o local, iniciativas basadas en el IPS en más de 40 países. Por ejemplo, Paraguay ya lo está utilizando para crear un plan nacional de desarrollo inclusivo para 2030, mientras que numerosas regiones y ciudades están mostrando un interés después de un exitoso programa piloto desarrollado en 772 municipios de la región amazónica de Brasil. Los resultados de este proyecto están siendo utilizados por el estado brasileño de Pará para guiar una nueva estrategia de desarrollo.

Por su parte, el Estado norteamericano de Michigan está empezando a emplear el índice para orientar su estrategia de desarrollo urbano en ciudades como Detroit, mientras que las principales ciudades de América Latina, como Río de Janeiro (Brasil) y Bogotá (Colombia), están trabajando para integrar los diversos índices en su planificación.

En cuanto a casos empresariales, Coca-Cola y Natura, la empresa de cosméticos más grande de Brasil, pronto lanzará su propio IPS a escala comunitario, que orientará sus inversiones sociales en Brasil.

Índice de Progreso Social 2015

El progreso social es «la capacidad de una sociedad de satisfacer las necesidades humanas básicas de sus ciudadanos, establecer los elementos esenciales que permiten mejorar a los ciudadanos y comunidades y mantener la calidad de sus vidas, así como crear las condiciones necesarias para que todas las personas alcancen su máximo potencial», recoge la web oficial del IPS.

Esta definición es la base de las tres dimensiones del progreso social: necesidades humanas básicas, fundamentos del bienestar, y la oportunidad.

En la edición 2015 del Índice de Progreso Social, basada en datos recabados en 2014, Noruega ocupa la primera posición del ranking, seguida de Suecia, Suiza, Islandia, Nueva Zelanda, Canadá, Finlandia, Dinamarca, Holanda y Australia. España se encuentra en el puesto 20, por debajo de Eslovenia y por encima de Francia.

«Los países más ricos, como Noruega, generalmente obtienen mejores resultados que los países de bajos ingresos», «pero el PIB ofrece una imagen incompleta de desarrollo humano y social. Costa Rica, por ejemplo, alcanza un mayor nivel de progreso social que Italia, con apenas un tercio del PIB per cápita», destaca Green.

«A diferencia que con el PIB, un país no puede aumentar su puntuación en el IPS solo por la mejora de las vidas de los más pudientes, o incluso de la mayoría. Por tanto, el índice es una medida de gran alcance de la inclusión», añade el experto.

En los resultados del índice de 2015, los países escandinavos registraron un fuerte desempeño, todos aparecen en el top 10 de la clasificación, mientras que Reino Unido se sitúa en la undécima posición y Estados Unidos en la 16.ª. En la parte inferior de la lista, aparecen Afganistán, Chad y la República Centroafricana.

Consulta los datos aquí y puedes descargarte el informe sobre la edición 2015 del IPS si pinchas sobre la imagen.

 

En la edición 2015 del Índice de Progreso Social, basada en datos recabados en 2014, Noruega ocupa la primera posición del ranking, seguida de Suecia, Suiza, Islandia, Nueva Zelanda, Canadá, Finlandia, Dinamarca, Holanda y Australia.

Un comentario en “La CE se compromete a integrar aspectos ambientales y sociales en su toma de decisiones en materia económica

Deja un comentario