Impulso a la medición y reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos

La Organización las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y el programa de investigación del Consorcio Internacional de Centros de Investigación de la Agricultura (CGIAR) sobre Políticas, Instituciones y Mercados (PIM) acaban de poner en marcha la Plataforma técnica sobre medición y reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos con el fin de mejorar la cooperación mundial en esta materia.

 

En la actualidad, un tercio de la producción mundial de alimentos —suficientes para alimentar a 2000 millones de personas durante un año— se pierde o desperdicia anualmente.

El proyecto surge a petición de los ministros de Agricultura del G-20 y supone la creación de una red de intercambio de información y coordinación en la que están implicadas diversas partes interesadas como organizaciones internacionales, bancos de desarrollo, organizaciones no gubernamentales y el sector privado.

Los socios de la plataforma trabajarán juntos para mejorar la medición de la pérdida de alimentos y residuos, el intercambio de conocimientos e información y compartir las mejores prácticas para hacer frente a los desafíos globales de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Tal y como explicó en el acto de presentación de la iniciativa José Graziano da Silva, director general de la FAO, «la plataforma del G20 ampliará nuestra capacidad para medir con precisión la pérdida y el desperdicio de alimentos, tanto en los países del G20 como en los de bajos ingresos». Asimismo, «aportará nueva experiencia y conocimientos para mejorar las mediciones y responderá a la necesidad de los países de este conocimiento y de buenas prácticas».

Por su lado, Shenggen Fan, director general del IFPRI, aseguró que «tenemos que coordinar los esfuerzos globales para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos para aumentar nuestra capacidad de eliminar de forma sostenible el hambre y la subalimentación».«Esta nueva plataforma es un paso fundamental en este sentido».

En la actualidad, un tercio de la producción mundial de alimentos —suficientes para alimentar a 2000 millones de personas durante un año— se pierde o desperdicia anualmente. Esta situación ha sido calificada por los ministros de Agricultura del G-20 como «un problema global de enorme importancia económica, ambiental y social».

Así, la plataforma nace con tres objetivos claros:

1.º Liderar los esfuerzos para mejorar la medición de la pérdida y el desperdicio de alimentos; desarrollar capacidad para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos en los países del G-20, así como en aquellos de bajos ingresos. Este esfuerzo de desarrollo de capacidad incluye la transferencia de conocimientos sur-sur.

2.º Aportar argumentación basada en pruebas objetivas sobre el alcance, las causas y los costes de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

3.º Monitorear la evolución mundial de la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Para lograrlos, múltiples organismos colaborarán en el suministro de asesoramiento y asistencia técnica para el trabajo en la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Según especifica la información difundida desde la FAO, este proyecto aprovecha y complementa mecanismos ya existentes como la Comunidad de práctica global sobre la reducción de las pérdidas de alimentos, gestionada por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), así como el Protocolo de pérdida y desperdicio de alimentos del Instituto de Recursos Mundiales.

También amplía el trabajo realizado por la iniciativa Save Food, así como el programa PIM del CGIAR y el IFPRI, una iniciativa sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos dentro de una cartera más amplia de estudios sobre la cadena de valor. El IFPRI cuantifica también la pérdida y el desperdicio de alimentos en todas las etapas —desde la producción y posproducción al procesamiento, distribución y consumo—, todo ello con el fin de identificar el origen y el coste de la pérdida y el desperdicio de alimentos a escala local, regional y global.

Luchar contra el hambre con el ahorro de alimentos

Alrededor de 800 millones de personas en el mundo sufren hambre. La subalimentación sigue siendo generalizada, con unos 2000 millones de personas sin nutrientes esenciales como hierro, zinc y vitamina A. Por el contrario, el aumento del sobrepeso y la obesidad crecen en numerosos países, especialmente en aquellos de ingresos medios.

Los alimentos se pierden cuando se estropean o se derraman antes de llegar a la fase de producto final o al minorista. Se desperdician cuando se estropean durante la venta al por menor o son descartados por los consumidores. La mayoría de las pérdidas de alimentos tienen lugar en las fases de posproducción, recolección, transporte y almacenamiento, y se relacionan principalmente con infraestructura inadecuada en los países en desarrollo. Por otro lado, el desperdicio de alimentos es un problema en las fases de comercialización y consumo de los países desarrollados.

Los estudios del IFPRI han detectado que el desarrollo de las infraestructuras es esencial para reducir la pérdida de alimentos después de la cosecha. Pero frenar las pérdidas de alimentos no es una alternativa de bajo coste para el logro de la seguridad alimentaria y la nutrición. Todo lo contrario, para reducir a gran escala las pérdidas de alimentos después de cosechados son necesarias inversiones públicas y privadas, así como apoyar el crecimiento de la productividad a largo plazo de manera que se contribuya a la seguridad alimentaria.

Según estimaciones de la FAO, más del 40 % de los cultivos de raíces, frutas y verduras se pierde o se desperdicia, junto con el 35 % del pescado, el 30 % de los cereales y el 20˚% de las semillas oleaginosas, la carne y los productos lácteos. La pérdida total de alimentos representa un valor económico de cerca de 1000 millones de dólares al año.

Por otro lado, los expertos de la FAO han demostrado también que el desperdicio de alimentos es responsable de la liberación a la atmósfera de miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero, y del consumo de cerca de 250 km3 de agua y de 1,4 millones de hectáreas de tierra cada año.

 

Fuente: FAO.

 

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