Impulso a la innovación, el emprendimiento y el compromiso con la biodiversidad bajo el paraguas de la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad

Los responsables de la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad (IEEB) de la Fundación Biodiversidad organizaron a comienzos de semana la conferencia «Empresas responsables líderes en biodiversidad», un espacio de encuentro y entendimiento al que asistieron más de 100 profesionales de la conservación, emprendedores y expertos dedicados a abordar la biodiversidad en sus respectivas empresas y donde se expusieron ejemplos interesantes de iniciativas empresariales pioneras e innovadoras por su enfoque responsable con la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas.

Imágenes: Fundación Biodiversidad.

Más de 100 profesionales de la conservación, emprendedores y expertos dedicados a abordar la biodiversidad asistieron a la jornada organizada por la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad.El acto contó con la presencia de Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad, quien se encargó de la clausura, y Javier Cachón, director general de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama). Este último resaltó en su intervención que «las empresas desempeñan un papel clave en la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos frente a su pérdida y degradación». Asimismo, incidió en que «la colaboración entre el sector empresarial y la Administración Pública es fundamental para afrontar estos retos, lo que se está desarrollando con especial intensidad en nuestro país».

Experiencias empresariales con enfoque en la biodiversidad

Desde Patagonia, marca de ropa y accesorios deportivos con sede en California (EE. UU.), Mihela Hladin, responsable de Iniciativas Sociales y Ambientales, dedicó su exposición a provocar una reflexión sobre la necesidad de cambiar de hábitos, así como de ligar la marca con la vida y las necesidades reales de la gente y lograr satisfacerlas. Para reforzar el mensaje sobre lo imperioso que es que modifiquemos nuestros hábitos de consumo, se valió de un vídeo que mostraba las líneas rojas en las que deben centrarse más esfuerzos para evitar consecuencias irreversibles: la sobrexplotación y contaminación de los océanos, la industria agrícola y la pérdida de biodiversidad. Otro mensaje clave de la filosofía de su empresa perseguir la fabricación de productos para que duren el mayor tiempo posible y no dañen al planeta.

Daniel Truran, embajador de B-Corp, explicó la iniciativa «Líderes que crean el futuro», un movimiento de las principales compañías del mundiales cuyo misión se basa en «competir no por ser las mejores empresas del mundo, sino para el mundo». El experto hizo referencia al sistema de certificación con el que trabajan, porque las «personas no se creen lo que dicen las empresas, por lo que hay que recurrir a la certificación», apuntó. Así, su sistema mide y certifica empresas sostenibles, rentables y éticas.

Otro aspecto sobre el que incidió fueron las claves del liderazgo del futuro: pasión y coherencia, y mencionó el caso de Triodos, cuyo éxito se debe a la armonía conseguida entre la pasión puesta en lograr su misión y sus acciones para alcanzarlo.

A continuación, Ben Kellard, director de Negocio Sostenible de Forum for the Future, se detuvo en el impacto neto positivo como nueva tendencia del liderazgo corporativo. Así, se refirió a los retos globales que afrontamos como sociedad y en cómo las empresas pueden facilitar la aceleración del cambio necesario para cumplirlos. «Necesitamos una revolución para un futuro sostenible», afirmó con rotundidad.

Marta Santamaría, directora técnica de la Natural Capital Coalition, lanzó una pregunta a la audiencia: ¿Cuánto daña una empresa la biodiversidad? Para facilitar a los responsables empresariales la medición de los daños que las actividades de sus negocios provocan en el entorno, desde la Coalición se ha desarrollado el primer marco estandarizado global que permite medir y evaluar los impactos y dependencias de los negocios del capital natural: el Protocolo del Capital Natural.

Tal y como incidió Santamaría, este marco evita la dispersión de iniciativas sobre la medición y evaluación del capital natural y elimina la confusión de las empresas. En la actualidad, los miembros de la Coalición ya están ayudando a compañías de todo el mundo a conocer y evaluar su relación con la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

Algunos ejemplos de la labor que se está desempeñando en el marco de la Coalición son la constructora Skanska, la farmacéutica Novartis y el gigante de la nutrición, la higiene y el cuidado personal Unilever, que están trabajando con el Natural Capital Project combinando tecnología SIG para el análisis del ciclo de vida.

Además, hoy mismo se ha lanzado a escala global el Kit de Herramientas del Protocolo del Capital Natural, una iniciativa que pone a disposición de los responsables empresariales distintas herramientas que pueden utilizarse para evaluar los riesgos y dependencias del capital natural de los negocios, al tiempo que aplican el Protocolo del Capital Natural.

¿Cómo convencer al CEO?

En el turno del debate con los tres primeros ponentes, la discusión se abrió en torno a ¿cómo convencer al CEO? La solución estriba en no ser demasiado ambiciosos, presentar proyectos prácticos, exponer distintas maneras de demostrar los beneficios —no solo desde el punto de vista económico, sino también social y ambiental, y emplear para ello el lenguaje adecuado—. Si a esto se le suma contar con un equipo motivado, las posibilidades de convencer al CEO aumentan, a lo que también ayuda no centrarse únicamente en los KPI (Key Performance Indicator), sino en el corazón de las personas, que conforman el eje tractor del cambio en las empresas.

Primer informe de resultados de la IEEB

Durante la conferencia se presentó el primer informe de resultados de la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad, que da a conocer las actuaciones realizadas en materia de biodiversidad por parte de las compañías firmantes del Pacto por la Biodiversidad desde el año 2013 al ejercicio 2015.

Algunas de ellas abordan actuaciones relacionadas con la reducción del impacto de su actividad en la diversidad biológica, la investigación y la conservación de la biodiversidad, el voluntariado ambiental y la sensibilización. Además, se ofrece información sobre proyectos de colaboración público-privados y acciones de capacitación y apoyo a las empresas llevados a cabo por los socios estratégicos de la IEEB durante el periodo mencionado.

Uno de los ejemplos expuestos corrió a cargo de Isidoro Miranda, director general de LafargeHolcim España, quien destacó el valor de la gobernanza y la cooperación entre actores involucrados en las labores de restauración y conservación, como las llevadas a cabo en la cantera de Yepes (Toledo). Para ilustrar las labores de restauración de canteras que están realizando, proyectó un vídeo en el que, entre otros aspectos, se destaca la custodia del territorio como una herramienta válida y eficaz para garantizar la conservación a largo plazo.

El directivo también expuso la hoja de ruta hacia 2030 de su empresa en materia de sostenibilidad, con un enfoque claro en alinear cada medida, proyecto y decisión con los compromisos adquiridos con la adopción de la Agenda 2030 y los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París.

Algunas de las estrategias en las que se basa el itinerario que seguirá la cementera para lograr el éxito de su planificación sostenible son la adopción de los principios de la economía circular como base de sus acciones, el impulso de la valorización de los residuos y la reutilización de áridos reciclados, así como generar un impacto neto positivo sobre la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas. Sobre este último punto, desde la cementera franco-suiza trabajan creando valor natural en la restauración de sus canteras.

Otras experiencias compartidas fueron las de Unilever, que está impulsando la investigación para sustituir los productos plásticos de su oferta; Forética, cuyo director general, Germán Granda, detalló el trabajo desarrollado en 2014 y 2015 en el marco de las inciativas CSR Spain y Responsables con la Biodiversidad y destacó que «la formación práctica de equipos para avanzar en la senda de la biodiversidad es muy relevante»; y Suez España, cuya directora de Biodiversidad, Clara Rovira, explicó varios proyectos dirigidos al sostenimiento de los recursos y el entorno natural llevados a cabo por su compañía.

Valentín Alfaya, director de Calidad y Medio Ambiente de Ferrovial, apuntó en el tiempo de debate que la mayor complejidad es encontrar una fórmula para medir la no pérdida neta, mientras que Eduardo de Miguel, director de la Fundación Global Nature, hizo hincapié en el papel de los accionistas y la ética a la hora de adoptar las decisiones. Asimismo, reflexionó sobre cómo integrar adecuadamente en las estrategias de biodiversidad de las empresas a los integrantes de la cadena de valor, una tarea complicada cuando no disponen de los mismos recursos que las grandes empresas.

Por su parte, Raúl Alonso, coordinador de Brinzal, se refirió a la importancia de gestionar adecuadamente los hábitats en la restauración de canteras para lograr su recuperación eficaz, de modo que sirvan de cobijo para especies amenazadas y biodiversidad autóctona.

Desde Iberdrola, se destacó que ser sostenible es una variable de competitividad por tres factores: el menor impacto ambiental tiene que ver con una mayor eficiencia operativa, además, un menor impacto ambiental es un potenciador de la innovación y un elemento clave para el posicionamiento de marca.

Para cerrar el debate, Asunción Ruiz, directora de SEO/BirdLife, puso el acento en que desde el poder social es necesario «explicar a los consumidores que hace falta ser un buen ciudadano y que la democracia no solo se ejerce al ir a votar, sino también cuando se elige un producto que se ha producido de manera coherente desde el punto de vista social». Además, tendió la mano a la iniciativa IEEB para contribuir a impulsar «el afán por que las empresas sean mucho más competitivas y excelentes».

Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad, recordó en su discurso de clausura que la IEEB ha cumplido ya cuatro años, pero que su entidad lleva trabajando con empresas desde el año 2001, «a través de fondos europeos para fomentar una economía más verde, inteligente y responsable». En el año 2007 «lanzamos el programa empleaverde, en 2011 se puso en marcha la red de apoyo a emprendedores para dar voz a las pequeñas y medianas empresas que demuestran que hay una manera diferente de hacer negocios, que ponen en el mercado productos y servicios que son aliados directos de la conservación de la biodiversidad», añadió. «En 2013 lanzamos la Iniciativa Española Empresa y Biodiversidad, apuesta con la que dábamos cumplimiento al mandato del Convenio sobre la Diversidad Biológica, al tiempo que aterrizábamos la intención de aportar un paraguas adecuado al sector empresarial a través de un marco colaborativo para trabajar conjuntamente en materia de biodiversidad».

Sonia Castañenda, directora de la Fundación Biodiversidad, resaltó en la clausura que aunque se ha avanzado mucho,aún queda mucho trabajo por hacer para lograr que la biodiversidad esté recogida en el estatuto número 1 de las empresas.«Identificamos este proyecto copiando al Ministerio de Medio Ambiente de Alemania, que había lanzado la inciativa Business in Good Company, que posteriormente cedió al propio ámbito empresarial y en la actualidad actúa como una especie de CEOE a pequeña escala y especializada en biodiversidad. Desde el surgimiento de la apuesta española, nuestros objetivos fueron servir de aliado a ayudar a las empresas a integrar en sus políticas los aspectos relacionados con la diversidad biológica y ser un altavoz para contar qué sucede en el tejido empresarial español que tiene un impacto positivo en la biodiversidad», destacó Castañeda.

«Cuando hablamos de empresa y biodiversidad no solo estamos hablando de filantropía, de alianzas público-privadas o de los departamentos de RSE. Estamos hablando también de las soluciones empresariales que tomáis cada día desde el área de Operaciones y a todos los niveles —desde el técnico hasta el director del departamento y el propio CEO, y estamos hablando también de todas aquellas empresas que incorporan en su ADN la biodiversidad. Empresas que a la hora de tomar cualquier decisión tienen en cuenta la variable ambiental. En la jornada de hoy, hemos conocido muchísimos ejemplos, lo que nos aporta un grano de esperanza, pero también sabemos que aún queda mucho trabajo por hacer para que la biodiversidad esté recogida en el artículo 1 de los estatutos de las compañías, de manera que se establezca el objetivo de producir café y a la vez restaurar ecosistemas y que se reconozca que, si no restauro ecosistemas, no puedo producir café. O alcanzar la utopía, que quizá no sea tan utópica, de lograr un impacto cero con nuestra actividad económica».

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