Hacia una gestión sostenible del suelo a escala global

Los participantes en la 4.ª Asamblea Plenaria de la Alianza Mundial por el Suelos (Global Soil Partnership, GSP) de la Organización de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentación (FAO) han mostrado su apoyo a las Directrices voluntarias para la gestión sostenible del suelo (Voluntary Guidelines for Sustainable Soil Management, VGSSM).

 

Los participantes en la 4.ª Asamblea Plenaria de la Alianza Mundial por el Suelos (Global Soil Partnership, GSP) de la Organización de las Naciones Unidas para Agricultura y la Alimentación (FAO) han aprobado las Directrices voluntarias para la gestión sostenible del suelo (Voluntary Guidelines for Sustainable Soil Management, VGSSM).

El apoyo mostrado por el GSP a las directrices supone un paso hacia una acción coordinada para asegurar que la tierra que está bajo nuestros pies —la piedra angular de la seguridad alimentaria mundial—sigue siendo fértil.

Las Directrices voluntarias para la gestión sostenible del suelo buscan servir de referencia para un amplio espectro de partes interesadas en materia de principios de gestión sostenible de la tierra, así como proponer medidas especiales para proteger los suelos, fuente de servicios ambientales significativos como el secuestro del carbono, la mejora de la diversidad biológica y el aumento de los rendimientos de los cultivos.

Las VGSSM abordan cómo reducir al mínimo la pérdida no deseada de los nutrientes del suelo y la evaporación de humedad y cómo disminuir la escorrentía aguas abajo de los insumos agrícolas a través de la introducción de diversas técnicas de gestión del suelo como el abono, la siembra directa, las terrazas, cortavientos, zonas ribereñas de amortiguación y el cultivo de superficies forrajeras a lo largo del año.

Las directrices también tienen como objetivo facilitar la aplicación de la Carta Mundial de los Suelos, dado que las técnicas mejoradas de gestión del suelo y la tierra también apoyan la mitigación y adaptación al cambio climático.

Las VGSSM están basadas en una serie de recientes ejercicios de mapeo de los suelos, en particular en una encuesta realizada con el apoyo de la FAO sobre las tierras de cultivo en Malawi que detecta pérdidas de suelo superficial de alrededor de 29 toneladas al año, lo que se traduce en una disminución de un 10 % de la producción agrícola.

El estudio de Malawi se hace eco de las conclusiones contenidas en el documento Status of the World Soil Resources (Estado de los recursos mundiales del suelo), publicado en 2015 por los especialistas del GSP, que estima que cada año se pierden alrededor de 75 000 millones de toneladas de suelo en tierras de cultivo, lo que resulta en la pérdida de aproximadamente 400 000 millones de dólares (unos 352 300 millones de euros) en la producción agrícola.

La encuesta pone de manifiesto tanto en los «puntos calientes» de aumento de la erosión —como es el caso de Malawi—, como los «puntos positivos», donde el agotamiento del suelo ha disminuido constantemente como consecuencia de la gestión activa del suelo, por ejemplo en el Valle del Rift de África Oriental.

Los miembros de la 4.ª Asamblea Plenaria hicieron hincapié en la necesidad de reproducir estos ejercicios de mapeo en más países y regiones con el fin de ilustrar lo que hay que hacer a escala mundial para promover la gestión sostenible de los suelos del mundo.

Cabe apuntar que el GSP reúne a los miembros del Grupo Técnico Intergubernamental sobre Suelos (Intergovernmental Technical Panel on Soils, ITPS), la Secretaría Ejecutiva del GSP, y representantes de las diferentes entidades y miembros asociados de la FAO.

Las Directrices voluntarias para la gestión sostenible del suelo serán presentadas ante el Consejo de la FAO para su aprobación el próximo diciembre.

Fuente: FAO.

Deja un comentario