Guía para un compromiso corporativo responsable sobre política climática

¿Cómo pueden las empresas influir de manera constructiva en las políticas climáticas? El documento Guía para un compromiso corporativo responsable sobre política climática (Guide for Responsible Corporate Engagement in Climate Policy) ofrece una respuesta a esta pregunta, derivada de una consulta llevada a cabo por los responsables del Pacto Global de la ONU, en colaboración con el PNUMA, la CMNUCC, el WRI, CDP, WWF, Ceres y The Climate Group.

El informe persigue ayudar a las empresas a informar y acelerar las políticas que se necesitan con mayor urgencia para apoyar una economía global estable.

Se trata de un informe que no está diseñado para plantear que el cambio climático o el calentamiento global suponen la mayor amenaza a la que se enfrenta el mundo en la actualidad. Tanto los científicos del clima de todo el mundo como analistas militares y económicos han expuesto ya la gravedad de la cuestión y la escala del reto que supone.

Asimismo, el documento tampoco pretende exponer que se necesitan respuestas políticas o cómo deberían estar diseñadas este tipo de políticas. Más de 190 países acordaron ya en 1992 que es necesaria una respuesta urgente al cambio climático y algo más tarde, en 2009, consensuaron adoptar las medidas necesarias para limitar el aumento de la temperatura terrestre a menos de 2 ºC.

Por el contrario, este informe persigue ayudar a las empresas a informar y acelerar las políticas que se necesitan con mayor urgencia para apoyar una economía global estable. Además, aspira a servir a los responsables empresariales a establecer debates a escala nacional e internacional con el fin de contribuir al progreso político en la reducción de dióxido de carbono y de gases de efecto invernadero, así como a la adaptación a las disrupciones que se producen en el sistema climático global.

Según el resumen ejecutivo del informe, «el apoyo de las empresas y sus recomendaciones políticas es poderosa. Proporcionan perspectivas fiables sobre los costes económicos y los beneficios de las distintas opciones políticas. Además, pueden influir a otras compañías de su misma industria, cadenas de suministro y clientes.

En los 20 años transcurridos desde que los países reconocieron por primera vez la necesidad de actuar para frenar el cambio climático, muchas empresas y grupos industriales han participado en debates nacionales e internacionales. Algunos han optado por adoptar posiciones defensivas, protegiendo sus respectivas empresas mediante el mantenimiento de una estrategia business as usual, mientras que otros han preferido mirar hacia el futuro desde perspectivas constructivas trabajando con los legisladores para crear las políticas necesarias que avancen hacia una economía baja en carbono. Otras empresas han elegido combinar ambas posiciones y muchos otros han evitado los debates políticos y observan la situación desde una posición silenciosa.

Entre los signatarios del Pacto Global de la ONU, una plataforma surgida para garantizar que las empresas están en línea con los 10 principios universales, se ha producido un récord de participación en las políticas públicas. De 1700 compañías que contestaron la encuesta anual sobre la implementación del Pacto Global para identificar los desarrollos relacionados con la sostenibilidad corporativa, aproximadamente el 60 % reconoció abogar públicamente por la acción en relación con los Principios del Pacto Global y otros objetivos de la ONU. Sin embargo, únicamente el 30 % alinean actividades tradicionales de gobierno (como grupos de presión) con compromisos de responsabilidad corporativa (como la reducción de las emisiones de GEI).

Sin embargo, como parte de su compromiso con Caring for Climate (Cuidar el Clima), iniciativa del Pacto Global, un grupo de 350 compañías han realizado un compromiso importante que, según el informe de progreso 2013 de dicho proyecto, cumplen un 62 % de las empresas: «Participar más activamente con los gobiernos nacionales propios, organizaciones intergubernamentales y la sociedad civil en el desarrollo de políticas y medidas que proporcionen un marco propicio para negocio para contribuir eficazmente a la construcción de una economía de bajas emisiones de carbono y resistente al clima».

Las empresas está aportando más. Y a medida que los países debaten las políticas sobre cambio climático nacionales y trabajan por favorecer un nuevo acuerdo internacional en 2015, este informe sirve de orientación oportuna para que las empresas sean consideradas de forma constructiva en los debates.

Se basa en una extensa revisión de los estudios y las directrices existentes, así como en entrevistas y consultas realizadas a especialistas de 60 organizaciones del mundo empresarial, la academia, ONG, grupos de expertos y gobiernos.

Cinco elementos clave de la participación responsable en política climática

Según el informe, hay cinco elementos básicos de la participación política responsable en materia climática: legitimidad, oportunidad, consistencia, rendición de cuentas y transparencia. Este quinteto de elementos se traduce en tres acciones prácticas que las empresas responsables pueden llevar a cabo en torno a la política climática:

– Identificar las implicaciones, influencias y oportunidades para el compromiso.

* Crear un inventario junto con tomadores de decisiones internos y expertos externos sobre las influencias indirectas y directas en materia de política climática.

– Alinear la teoría con las acciones, ambiciones e influencias (directas e indirectas).

* Completar una revisión interna utilizando una lista de 10 preguntas de verificación para garantizar la coherencia y la responsabilidad del enfoque empresarial.

– Informe sobre las posiciones políticas, influencias y resultados.

* Para ello, hay que seguir un marco sencillo de tres niveles para reportar los avances logrados en las acciones anteriores a los inversores y otras partes interesadas.

 

Según el informe, hay cinco elementos básicos de la participación política responsable en materia climática: legitimidad, oportunidad, consistencia, rendición de cuentas y transparencia.

 

Fuente: WRI.

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