Estimación de las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura

Estimación de emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura es un manual para abordar los requisitos de los datos sobre esta materia para los países en desarrollo, en cuya elaboración han participado la división de Estadística de la FAO (FAOSTAT) y la Estrategia Global para el Mejoramiento de las Estadísticas Agropecuarias y Rurales (GSARS, por sus siglas en inglés).

El documento reconoce el desafío que representa el sector agrícola para los responsables de recabar datos sobre los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (GEI), en especial en los países en desarrollo. Esto se debe a las dificultades significativas existentes a la hora de compilar y actualizar regularmente las estadísticas para la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra, el primer paso necesario para la preparación de las estimaciones nacionales de GEI que todas las naciones han de presentar ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), de conformidad con los acuerdos de política internacional sobre el clima y las directrices desarrolladas por el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC, Intergovernmental Panel on Climate Change).

Según se especifica en la introducción del informe, «la capacidad limitada para identificar y recolectar datos de actividad fiables y cuantificar emisiones por las fuentes y absorciones por sumideros, en particular en los países en que la agricultura y las actividades del uso de la tierra son un componente clave de la economía nacional y un conductor de empleo, podría dar lugar a un acceso limitado a la financiación climática internacional de importancia para el desarrollo rural, tales como las actividades del programas REDD+ (Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques) y las acciones nacionales de mitigación apropiadas NAMA (National Appropiated Mitigation Actions)».

Por este motivo, desde la FAO se ha apostado por la elaboración de este manual para dotar a los países de una herramienta que les ayude a identificar, construir y acceder al conjunto mínimo de datos de actividad, necesarios para la estimación de GEI. Los datos requeridos provienen mayormente de las estadísticas agrícolas y forestales nacionales oficiales del país, recopilados por FAOSTAT, e integrados por datos geoespaciales obtenidos a partir de fuentes internacionales reconocidas.

Los usuarios cuentan con una guía paso a paso sobre cómo utilizar este conjunto mínimo de datos para completar la base de datos nacional de emisiones de GEI para agricultura y uso de la tierra, cuya metodología sigue el nivel 1 de las Directrices del IPCC de 2006 para los inventarios nacionales, y emplea las bases de datos disponibles en FAOSTAT, Evaluación de los Recursos Forestales 1990-2015 y otros datos georreferenciados.

Tal y como sugieren los responsables de la redacción del documento, «este puede ser utilizado como guía para el personal de las oficinas nacionales de estadística, los ministerios del medioambiente y otros organismos nacionales relacionados, para entender el contexto de la política internacional sobre el clima y las directrices internacionales, identificar las necesidades

de mejoramiento de datos agrícolas y rurales, así como las estimaciones de emisiones hacia la mejora de los inventarios de GEI, mientras se suministra información práctica y ejemplos basados en acceder y usar la base de datos de Emisiones de FAOSTAT para la agricultura y el uso de la tierra».

Mejorar los procesos estadísticos para las estimaciones de GEI tiene amplias implicaciones más allá de la mitigación del cambio climático. Adicionalmente, el mejoramiento de estadísticas sobre las actividades agrícolas y del uso de la tierra permite a los países identificar mejor las respuestas climáticas que sean consistentes con sus objetivos de desarrollo rural y seguridad alimentaria, incluyendo la preservación de los recursos naturales, el aumento de la resiliencia de los sistemas de producción y la creación de nuevas oportunidades de empleo.

 

El documento reconoce el desafío que representa el sector agrícola para los responsables de recabar datos sobre los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero (GEI), en especial en los países en desarrollo.

 

Fuente: FAO.

Deja un comentario