España lidera el crecimiento en superficie forestal de los países occidentales, con un 37 % de su territorio ocupado por bosques

Mientras algunas naciones como Brasil, Indonesia y la República del Congo están en el punto de mira de comunidad conservacionista por el ritmo de deforestación que se produce en sus territorios, con cotas que casi alcanzan los cinco millones de hectáreas netas al año, otros países occidentales están experimentando el efecto contrario. Entre estos últimos está España, que lidera el porcentaje de crecimiento en superficie forestal de los países de Occidente. En concreto, nuestro país ha pasado de tener en 1990 un 28 % de territorio ocupado por bosques a un 37 % en la actualidad.

 

España que lidera el porcentaje de crecimiento en superficie forestal de los países de Occidente. En concreto, nuestro país ha pasado de tener en 1990 un 28 % de territorio ocupado por bosques a un 37 % en la actualidad.La información divulgada por The Economist sitúa detrás de España a Grecia e Italia, con crecimientos de su superficie forestal del 26 % y el 32 %, respectivamente, durante el mismo periodo. En esta lista de naciones en las que las masas forestales se están expandiendo de forma notable en los últimos años también destaca el caso de Irlanda, donde aproximadamente un 1 % del país tenía bosques cuando se independizó en 1922, mientras que ahora los bosques cubren un 11 % del territorio. A esto hay que sumar el compromiso del Gobierno irlandés de aumentar este porcentaje hasta el 18 % para 2040.

¿Por qué sucede esto? ¿Qué explica el hecho de que los bosques estén creciendo más y ocupen más terreno en países desarrollados de América, Europa y Oceanía y que los árboles sean más grandes?

Una de las dos causas principales señaladas en la información del diario anglosajón es el abandono de tierras de cultivo, en especial en lugares altos y secos en los que las condiciones para el crecimiento de determinados cultivos no son buenas. Esto es aprovechado por los algunas especies arbóreas, que se mudan a esas tierras. La segunda razón son las políticas gubernamentales que subsidian la plantación de árboles por distintos motivos, entre ellos, para impulsar la industria maderera y la construcción de viviendas suburbanas, lo que genera riqueza al tiempo que fomenta la conservación a largo plazo de los recursos naturales.

Un reciente informe de Forest Watch ofrece información que rompe el patrón planteado para el caso de las naciones desarrolladas de Occidente, ya que revela que el país norteamericano fue el que mayor ritmo de destrucción de bosques vírgenes registró entre 2000 y 2013. En el mundo, un 8 % de los bosques vírgenes del planeta se degradó en el periodo mencionado, esto equivale a 42 millones de hectáreas o, lo que es lo mismo, tres veces el tamaño de Alemania.

Para tener una idea más aproximada de la dimensión de este problema, «cada día cerca de 20 000 ha de bosque prístico recibió el impacto de las actividades humanas durante los pasados 13 años», subrayan los responsables del estudio. De dicho deteriorio, una quinta parte (un 21,4 %) tuvo lugar en Canadá, seguida de Rusia, que fue responsable de un 20,4 % del daño y destrucción sufrido por los vírgenes del mundo, y Brasil (14 %).

 

Fuente: The Economist.

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