España almacena en su biomasa forestal 609,5 millones de toneladas de carbono

El avance de la tercera edición del Informe de situación de los bosques y el sector forestal en España (ISFE), correspondiente a 2017, revela numerosos datos de interés sobre la salud de las masas forestales españolas. Entre ellos, apunta que la superficie forestal arbolada se ha incrementado en 4,6 millones de hectáreas desde 1990 y hoy alcanza los 27,63 millones de ha (arbolado: 66,1 %, arbolado disperso: 1,3 % y monte desarbolado: 32,6 %. Esta cifra sitúa a España en la segunda posición europea en cuanto a superficie forestal y en la tercera en lo que a superficie forestal arbolada se refiere. Además, la biomasa forestal española (parte aérea y parte radical) almacena 609,5 millones de toneladas de carbono.

 

Un 27 % de la superficie forestal se encuentra amparada por figuras de protección, un 16,4 % contaba con un plan de ordenación y un 7,2 % disponía de certificado de gestión forestal sostenible en 2015.La riqueza de la biodiversidad de los bosques españoles y otros espacios forestales es muy alta, de ahí que la gestión de esta superficie forestal constituye una herramienta imprescindible para la conservación de las especies y los ecosistemas forestales. Un total de 615 especies silvestres (un 40,2 % son aves y un 27,6 % corresponden a flora) se encuentran dentro del régimen de Protección Especial. El Catálogo español de especies amenazadas incluye además 134 especies «vulnerables» y 192, «en peligro de extinción». En España, apenas existen bosques primarios debido a la actividad secular antrópica. Un 84,2 % de la superficie forestal arbolada se considera seminatural.

La superficie ocupada por bosques seminaturales ha aumentado en España en los últimos 25 años con un ritmo anual de crecimiento de un 1,3 %. En 2015, un 27 % de la superficie forestal se encontraba amparada por figuras de protección, un 16,4 % contaba con un plan de ordenación y un 7,2 % disponía de certificado de gestión forestal sostenible.

El volumen maderable de los montes españoles supera los mil millones de metros cúbicos, pero supone un 40 % de las existencias de los bosques suecos o un 33 % de las existencias de los bosques alemanes. Más de la mitad de este volumen lo aportan las coníferas (55 %) y el resto, las frondosas (45 %).

Funciones hidrológicas, protectoras y socioeconómicas de los bosques

La superficie forestal con una función hidrológica en 2015 fue de 6,62 millones de ha, mientras que la superficie con riesgo de desertificación alto o muy alto se situaba en los 9 millones de ha, lo que supone un 33 % de la superficie forestal. Para hacer frente a este problema, entre 1993 y 2003, se repoblaron 1 054 174, de las que un 71 % tuvo una finalidad protectora. Desde el año 2003, el esfuerzo reforestador ha disminuido de forma notable.

La actividad de la industria forestal española se ha recuperado ligeramente, pero todavía está muy lejos de los valores previos al año 2008. Sin embargo, desde dicho año y hasta 2014 (último dato disponible) se ha perdido un 39 % del empleo en la industria forestal. Asimismo, en ese mismo periodo el valor añadido bruto del sector se redujo en más de un 31 % (a precios corrientes).

Por su parte, las empresas que realizaban actividades de I+D siguen una tendencia decreciente, aunque parece que se empieza a estabilizar en algunos sectores. «Las empresas españolas, y en especial las PYMES, han aumentado su presencia en proyectos internacionales de investigación», continúa el avance del informe ISFE 2017.

El comercio exterior del sector forestal presentó un balance positivo en el periodo 2012-2016, tendencia que se acentúa aún más si se analizan los datos de los productos forestales no madereros. España es la décima potencia mundial (y cuarta de Europa) en producción de ciencia forestal. La mayor parte de la investigación forestal con sello español se realiza en las universidades y organismos públicos de investigación.

En los últimos cinco años, se ha mantenido la tendencia decreciente en el número anual de incendios y en las superficies afectadas por el fuego, total y arboladas. La misma tendencia continúa en el caso de los grandes incendios (mayores de 500 ha), que son un 0,15 % del total registrado en últimos 20 años, pero generan un 34 % de la superficie total afectada. Las especies forestales arbóreas más afectadas por los incendios varían de unos años a otros. En el último lustro, las especies de Pinus pinaster, Pinus halepensis, Pinus nigra, Eucalyptus globulus, Quercus ilex y Quercus pyrenaica han resultado las más afectadas.

La situación fitosanitaria de los bosques españoles ha empeorado recientemente debido a la sequía. La introducción de plagas y patógenos foráneos y el cambio climático constituyen actualmente las principales amenazas para la salud de nuestros bosques. Continúa la introducción de peligrosas especies foráneas invasivas en nuestros bosques. Nuevos organismos, como la bacteria Xylella fastidiosa, la avispilla del castaño (Dryocosmus kuriphilus) o el chinche de las piñas (Leptoglossus occidentalis), se han sumado recientemente a otros organismos de cuarentena anteriormente detectados, como el nematodo del pino (Bursaphelenchus xylophilus) o el chancro resinoso del pino (Fusarium circinatum).

Funciones productivas de los recursos forestales

La tasa de aprovechamiento de los recursos forestales ha aumentado en los últimos años, durante los que se ha producido una recuperación de los niveles del año 2003. Las extracciones de madera y leñas, en valores relativos, son casi un 20 % superiores a las de 2010. Asimismo, en el último quinquenio (2010-15) se produjo un auge de los aprovechamientos de biomasa energética en la UE-28, que aumentaron casi un 11 % en el conjunto de la Unión Europea. España aún está lejos de los países líderes en el aprovechamiento de biomasa energética.

El Informe de situación de los bosques y el sector forestal en España (ISFE) es elaborado por la Sociedad Española de Ciencias Forestales desde 2010 y su publicación coincide con la celebración del Congreso Forestal Español. Las dos ediciones anteriores corresponden a 2013 y 2010.

Fuente: Sociedad Española de Ciencias Forestales.

 

Deja un comentario