El potencial de la inversión en agrobiodiversidad para mejorar los sistemas alimentarios y el avance del desarrollo sostenible

Numerosos cultivos tradicionales son bastante vulnerables al clima, las plagas y las enfermedades, por lo que la producción mundial de alimentos debe ser más diversa e incluir especies que ahora no se cultivan ampliamente, pero que podrían estar mejor preparadas para resistir climas y enfermedades hostiles. La inversión en agrobiodiversidad tiene un enorme potencial para mejorar los sistemas alimentarios y el avance del desarrollo sostenible, según el informe Mainstreaming agrobiodiversity in sustainable food systems (Integrar la agrobiodiversidad en sistemas alimentarios sostenibles), de Biodiversity International (BI).

 

La biodiversidad agrícola o agrobiodiversidad es la base del desarrollo agrícola sostenible y es un recurso natural esencial para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional actual y futura. Numerosos cultivos tradicionales son bastante vulnerables al clima, las plagas y las enfermedades, por lo que la producción mundial de alimentos debe ser más diversa e incluir especies que ahora no se cultivan ampliamente, pero que podrían estar mejor preparadas para resistir climas y enfermedades hostiles. La inversión en agrobiodiversidad tiene un enorme potencial para mejorar los sistemas alimentarios y el avance del desarrollo sostenible, según el informe Integrar la agrobiodiversidad en sistemas alimentarios sostenibles, de Biodiversity International (BI).

La biodiversidad agrícola o agrobiodiversidad es la base del desarrollo agrícola sostenible y es un recurso natural esencial para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional actual y futura. Aumentar el uso sostenible de la agrobiodiversidad en los sistemas de producción y consumo juega un papel importante en la solución de los desafíos actuales: reducir la desnutrición global, adaptarse al cambio climático, aumentar la productividad, reducir los riesgos e impulsar la reducción de la seguridad alimentaria.

Poner a disposición de gobiernos, organismos intergubernamentales, el sector agroalimentario, los hogares agrícolas y las comunidades rurales información rigurosa sobre la agrobiodiversidad y cómo debe usarse es prioritario para que los retos globales sean abordados en toda su complejidad y dimensiones.

De esta manera, la biodiversidad agrícola prioritaria puede ser monitoreada y salvaguardada, los sistemas de semillas pueden operar de manera efectiva, los sistemas de producción pueden adaptarse a las circunstancias rápidamente cambiantes y los consumidores pueden tener dietas más diversas y nutritivas.

El estudio de BI ofrece información detallada sobre una amplia gama de alimentos asequibles y ricos en nutrientes que pueden aliviar la carga de la desnutrición que afecta a 2000 millones de personas en el mundo. En este sentido, la diversificación de cultivos podría ayudar a combatir la desnutrición incorporando en la corriente principal alimentos poco conocidos, pero altamente nutritivos. Entre ellos, se mencionan el banano To’o (mucho más rico en vitamina A que el comúnmente cultivado), el canahua, un grano poco conocido de los Andes en América del Sur que tiene un umbral más alto para las heladas que la quinua más común, el trigo duro etíope (tolerante a la sequía) o la variedad darkina de pescado común (contiene más vitamina B12 que la cantidad diaria recomendada para mujeres embarazadas y niños, en comparación con especies como la tilapia o la carpa), que pueden hacer que las cadenas de suministro de alimentos sean más resistentes a las crisis climáticas.

El informe destaca el potencial de los rasgos tolerantes al calor y la sequía en las variedades de cultivos tradicionales, en un momento en que se espera que el cambio climático reduzca el rendimiento de los principales cultivos (como el trigo) en un 6 % con cada grado Celsius de aumento de la temperatura global. Además, argumenta que las prácticas basadas en la biodiversidad, como asociar árboles con vegetales y cultivos rotatorios, pueden aumentar significativamente el contenido de carbono y nitrógeno en el suelo, para reponer un 33 % de las tierras agrícolas del mundo que están degradadas.

La investigación proporciona una visión general de evidencias que los estudiosos y los profesionales del sector agroalimentario encontrarán muy útil en la búsqueda conjunta de utilizar la biodiversidad agrícola en los sistemas alimentarios sostenibles. Para ello, aporta evidencias que muestran prácticas que funcionan para aquellos que estén preparados para tomar medidas y entrar en acción para convencer a más empresas y legisladores de que la agrobiodiversidad es una inversión ganadora.

Esta publicación es el primer paso en el proceso de creación del Índice de la Agrobiodiversidad acordado en la Declaración de Delhi sobre la Agrobiodiversidad, cuya entrada en operación está prevista para finales de 2018. Este índice está dirigido a:

– Las empresas que implementan prácticas comerciales sostenibles, de manera que aumenten el valor para los accionistas a largo plazo, reduciendo los riesgos en la cadena de suministro y mejorando el atractivo para los consumidores.

– Los gobiernos que persiguen el desarrollo sostenible invirtiendo en alimentos progresivos, agricultura y acciones de conservación, así como monitoreando el progreso del país hacia los objetivos globales.

– Los inversores de bonos verdes que aportan capital para proyectos de desarrollo sostenibles enfocados al cuidado y conservación del medioambiente y la gestión climática.

– Los agricultores, grupos de consumidores y organizaciones locales que desean información para informar sus decisiones sobre prácticas y compras sustentables.

 

El estudio ofrece información detallada sobre una amplia gama de alimentos asequibles y ricos en nutrientes que pueden aliviar la carga de la desnutrición que afecta a 2000 millones de personas en el mundo.

 

Fuente: Biodiversity International.

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