El PNUMA y Rabobank crean un fondo de 1000 MUSD para impulsar la financiación de la agricultura sostenible

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y Rabobank han anunciado la creación de un fondo de 1000 millones de dólares para financiar proyectos que impulsen la agricultura sostenible. La coalición se enfoca en la financiación del uso sostenible de la tierra y en ayudar a alcanzar los compromisos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

El fondo persigue otorgar subvenciones y eliminar los riesgos crediticios en los sectores que participan en la producción agrícola sostenible y en el procesamiento y comercio de productos básicos.La constitución oficial de la asociación tuvo lugar en Ciudad de México hace unos días, con motivo de la sesión plenaria del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD, por sus siglas en inglés). Sus responsables animaron a otras instituciones financieras interesadas a sumarse a su la alianza y a trabajar activamente con compañías globales productoras de alimentos para llevar a la práctica su proyecto.

El fondo persigue otorgar subvenciones y eliminar los riesgos crediticios en los sectores que participan en la producción agrícola sostenible y en el procesamiento y comercio de productos básicos que cumplan con disposiciones rigurosas de protección y restauración forestal y tienen en consideración la participación de pequeños propietarios.

El arranque del fondo, que combina capital tanto público como privado, tendrá lugar en Brasil e Indonesia. En cuanto al país latinoamericano, la alianza financiará, cuando sea factible, prácticas integrales de cultivos, ganadería y silvicultura en los 17 millones de hectáreas de tierras cultivables existentes bajo la administración de agricultores patrocinados por Rabobank. Esta actividad es parte de la asociación estratégica del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Rabobank.

La estrategia definida para Indonesia busca cubrir planes de replantación para pequeños propietarios en asociación con clientes corporativos.

Ambos proyectos incluyen la protección de bosques y biodiversidad, así como la restauración y la certificación de palmas aceiteras.

«Nuestro objetivo es aumentar sustancialmente la calidad de las tierras cultivables existentes y a su vez proteger la biodiversidad y reducir el cambio climático en todo el mundo. Está claro que se necesitan prácticas agrícolas diferentes, que incluyan incentivos y disposiciones para proteger los ecosistemas forestales y restaurar las tierras degradadas, si queremos cumplir con la Agenda 2030 y mantener el aumento de temperatura a menos de 2° C, según lo establecido en el Acuerdo de París», afirmó Wiebe Draijer, director ejecutivo de Rabobank durante la presentación de la iniciativa.

Por su lado, Erik Solheim, director ejecutivo del PNUMA, avanzó que su deseo es lograr «que toda la industria financiera aleje su sistema crediticio de la deforestación y se mueva hacia paisajes integrados, que proporcionen buenos empleos, protejan la biodiversidad y beneficien al clima. El uso sostenible de la tierra y la restauración del medioambiente se basan fundamentalmente en inversiones sólidas y buenos negocios. Queremos acelerar esta tendencia para que se convierta en la “nueva norma”de la industria financiera».

Peter Bakker, presidente y director ejecutivo del WBCSD, abogó por el surgimiento de «más iniciativas que vayan más allá de las palabras». «Esta coalición brinda posibilidades de financiación para alimentar al mundo mientras se utilizan las tierras de forma sostenible. Esto es solo el comienzo y necesitamos que otros miembros del WBCSD y los principales actores mundiales se unan a esta iniciativa y sigan trabajando en la búsqueda de soluciones empresariales para la agricultura climáticamente inteligente».

Cabe recordar que la agricultura es el segundo mayor emisor mundial de las emisiones que producen el calentamiento global. En este sentido, este sector representa alrededor de una cuarta parte de los gases de efecto invernadero (GEI) anuales totales.

Ante una población en permanente crecimiento (para 2050, se prevé que la población mundial alcance los 9200 millones de personas) y el desafío de erradicar el hambre a escala global (más de 800 millones de personas padecen hambre actualmente), es necesario impulsar las mejores prácticas para disminuir la huella de la agricultura y restablecer la calidad de las tierras.

Fuente: PNUMA.

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