El Parlamento Europeo apoya la ratificación de la Enmienda de Doha

Los miembros del Parlamento Europeo votaron ayer a favor de ratificar la Enmienda de Doha, lo que implica que los Estados miembros se comprometen a recortar sus emisiones medias anuales de gases de efecto invernadero (GEI) un 80 % respecto a los niveles de 1990 para el año 2020.

Este segundo periodo bajo el Protocolo de Kioto incluye una propuesta del Consejo Europeo que aspira a lograr una reducción conjunta de las emisiones de GEI de la Unión Europea del 20 % y el objetivo de contribuir a la lucha contra el cambio climático.Este segundo periodo bajo el Protocolo de Kioto incluye una propuesta del Consejo Europeo que propone lograr una reducción conjunta de las emisiones de GEI de la Unión Europea del 20 % y el objetivo de ayudar en la lucha contra el cambio climático.

«El Parlamento está a punto de concluir su labor, por lo que ahora le corresponde al Consejo y a los Estados miembros completar sus respectivos papeles», aseguró Elisabetta Gardini, europarlamentaria italiana del PPE. «En este sentido, sería bueno que los procesos nacionales de ratificación se lleven a cabo dentro de la primera mitad de 2015 y que los Estados miembros y la UE depositen su instrumento de aceptación mucho antes de la Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de París a finales de este año», continuó.

«El paso dado hoy supone un avance importante antes de la COP 21, donde será esencial para alcanzar el acuerdo global, firmado por todos los principales emisores. Si  no se diera el caso, todos los esfuerzos realizados por Europa se convertirían en un sacrificio inútil», apuntó la eurodiputada.

La Enmienda de Doha realiza tres cambios en el texto del Protocolo de Kioto:

  • Por un lado, incluye un nuevo gas (el trifluoruro de nitrógeno);
  • un procedimiento simplificado para permitir que una Parte ajuste su compromiso mediante el aumento de su ambición durante el periodo de compromiso;
  • y una disposición que ajusta automáticamente el objetivo de una Parte para evitar un aumento de sus emisiones para el periodo 2013-2020 más allá de las emisiones medias registradas los años 2008-2010.

Cabe recordar que la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de 1992 pretendía limitar el aumento de la temperatura terrestre, pero ya en 1995 se supo que no era adecuada, por lo que los países pusieron en marcha negociaciones para reforzar la respuesta global al cambio climático y, en 1997, adoptaron el Protocolo de Kioto.

Originalmente, el Protocolo de Kioto solo contemplaba objetivos vinculantes de reducción de emisiones hasta 2012. Asimismo, tras la cumbre no concluyente sobre el clima celebrada de Copenhague en 2009, se adoptó la Enmienda de Doha de 2012 al Protocolo de Kioto, lo que significó la introducción de un segundo periodo de compromisos entre 2013 y 2020, con nuevos compromisos de emisiones al menos tan ambiciosos como los del primer periodo.

Por su parte, el Protocolo de Kioto tiene carácter legal y vinculante y establece el objetivo de que los países desarrollados cumplan metas de reducción de emisiones de al menos el 18 % respecto a los niveles registrados en 1990, con el horizonte puesto en 2020.

La recomendación sobre la Enmienda de Doha ha sido redactada por la eurodiputada popular italiana Elisabetta Gardini, un texto en el que se reclama que los Estados de la Unión Europea ratifiquen la enmienda tan pronto como sea posible. Según Gardini, el acuerdo de Doha recibe su apoyo principal de los países de la UE, y estos países ya aplican una reducción de emisiones del 20 % en el horizonte de 2020.

Nuevo acuerdo

Dado que la enmienda de Doha incluye únicamente objetivos hasta 2020, se pretende lograr otro acuerdo internacional que cubra el periodo a partir de dicho año. Para avanzar en este sentido, en diciembre de 2014 se reunieron en Lima (Perú) con motivo de la COP 20 expertos, especialistas y parlamentarios para negociar el texto que actualmente se está negociando en Bonn y que dará relevo al Protocolo de Kioto. La versión definitiva de este texto debería ser el fruto de la Cumbre sobre el Cambio Climático que tendrá lugar en París en diciembre de 2015 y su entrada en vigor debería aplicarse a partir de 2020.

Cabe subrayar que los líderes del G7 han abordado también en su cumbre de Elmau esta semana la cuestión sobre el esperado acuerdo universal sobre el clima de la COP 21, y se han comprometido a adoptar medidas para avanzar de manera coordinada para mantener el aumento de la temperatura terrestre por debajo de los 2 ºC.

Fuente: Parlamento Europeo.

 

Deja un comentario