Nueva métrica de los ecosistemas sanos, única y sencilla para ayudar a las empresas a reducir sus impactos sobre la biodiversidad

El futuro será de aquellos negocios que estén impulsados por los principios de la sostenibilidad, pero para llegar hasta allí, el camino no será sencillo. Para facilitar que las empresas reduzcan sus impactos ambientales, compañías como Anglian Water, Asda, Kering, Interserve, Mars, Mondi, Nestlé, Olam International y Volac se han unido para desarrollar una nueva métrica de ecosistemas sanos diseñada para apoyar a las organizaciones a medida que llevan a cabo la transición hacia un modelo de negocio más sostenible.

 

El indicador desarrollado se basa en el impacto de una empresa en la calidad y cantidad de biodiversidad, suelo y agua.

Esta idea del Natural Capital Impact Group (NCIG —Grupo de Impacto del Capital Natural—), una red de empresas que trabajan colaborativamente para determinar cómo los negocios pueden sostener el mundo natural y sus recursos, y del Investment Leaders Group (ILG — Grupo de Inversores Globales—), enmarcados en el Cambridge Institute for Sustainable Leadership (CISL —Instituto para el Liderazgo Sostenible de Cambridge), da respuesta a la demanda de un indicador único de impacto que es al mismo tiempo sencillo e influyente para la toma de decisiones a través de corporaciones e inversores.

La métrica de los ecosistemas sanos se fundamenta en la propuesta del ILG de seis aspectos clave que los inversores deberían tener en cuenta a la hora de medir el rendimiento de sus fondos —entre los que el indicador del «ecosistema sano» (mantener paisajes y océanos ecológicamente saludables para las personas y el planeta) es uno de ellos— y en una metodología desarrollada por NCIG sobre métricas de biodiversidad. Su objetivo es ayudar a los líderes empresariales en el proceso de toma de decisiones proporcionando métricas consistentes basadas en el contexto, además de un análisis dinámico, en tiempo real y preciso, de los servicios de los ecosistemas.

Los otros cinco aspectos clave son:

  • la estabilidad climática (límite de las emisiones de gases de efecto invernadero para lograr estabilizar el aumento de la temperatura del planeta a 2 ºC);
  • necesidades básicas (alimento, agua, energía, refugio, sanidad, crédito, comunicaciones, transporte y salud para todos);
  • bienestar (salud mejorada, educación justicia e igualdad de oportunidades para todos);
  • trabajo decente (seguridad, trabajos socialmente inclusivos y condiciones laborales para todos);
  • seguridad de los recursos (preservar las reservas de recursos naturales a través de un uso eficiente y circular);

Al presentar la iniciativa, la responsable de Innovación en Abastecimiento Sostenible de Kering, Helen Crowley, declaró que «si bien hemos sido pioneros en las cuentas de pérdidas y ganancias ambientales para comprender nuestros impactos globales sobre el capital natural, también hemos detectado que se necesita más para medir y mitigar los impactos corporativos sobre la biodiversidad en particular. La pérdida de biodiversidad es una de las fronteras planetarias que se están superando y esta nueva herramienta nos ayudará a implementar enfoques más respetuosos con la biodiversidad para la obtención de recursos y nuestro negocio».

Reducir los impactos no es solo lo correcto, sino que también tiene sentido comercial. Y no solo en términos de marketing. Los miembros del NCIG dependen de forma muy importante del capital natural, por lo que crear un entorno resistente resulta crítico para lograr una productividad continua. El reto consiste en identificar las métricas que son relevantes para los procesos de toma de decisiones de las empresas y sean al mismo tiempo simples y prácticas para los inversores.

El indicador desarrollado se basa en el impacto de una empresa en la calidad y cantidad de biodiversidad, suelo y agua. Las pruebas piloto y la financiación por parte de los miembros del Grupo de Impacto del Capital Natural fueron claves en el desarrollo del Healthy ecosystem metric framework: Biodiversity impact (Marco de la métrica del ecosistema sano: Impacto en la biodiversidad). Kering, en particular, desempeñó un papel determinante apoyando el desarrollo del indicador de biodiversidad y facilitando la metodología empleada para sus cuentas de pérdidas y ganancias ambientales (EP & L), mientras que otros miembros se centraron en la comprensión de la categorización del suelo y el agua saludables.

El presente documento de trabajo, cuyas autoras principales son la doctora Martina Di Fonzo, investigadora posdoctoral del CISL, y Gemma Cranston, directora interina de Seguridad de la Cartera de Recursos Naturales del CISL, detalla cómo se construye la métrica de biodiversidad y proporciona información acerca de los impactos sobre la diversidad biológica. Así, representa el primer paso para probar el concepto de dicha métrica. Se basa en los enfoques y orientaciones existentes con el fin de proporcionar indicadores consistentes basados en el contexto que puedan apoyar la toma de decisiones corporativas y demostrar impactos positivos. El siguiente paso es probarlo con empresas e inversores en contextos empresariales reales.

 

La métrica de los ecosistemas sanos ha sido desarrollada para apoyar a las organizaciones a medida que llevan a cabo la transición hacia un modelo de negocio más sostenible.

Fuente: Sustainable Brands.

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