El impacto económico de la reducción evitable del desperdicio de alimentos

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Loyola Andalucía y de la Universidad Autónoma de Chile ha cuantificado el impacto económico de la reducción evitable del desperdicio de alimentos en Alemania, Polonia y España. Los resultados muestran que si los hogares alemanes, españoles y polacos redujeran esta mala práctica, se evitarían costes de 28 293 MEUR, 11 468 MEUR y 634 MEUR al año, respectivamente, en compras innecesarias, además de numerosos impactos negativos sobre la seguridad alimentaria y el medioambiente.

 

Solo en el caso de la Unión Europea, terminan en la basura del orden de 88 000 millones de toneladas de alimentos cada año. Esto es equivalente a que cada persona desperdicia 76 kilos de comida anualmenteUn tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano se pierde o se desperdicia. Solo en el caso de la Unión Europea, terminan en la basura del orden de 88 000 millones de toneladas de alimentos cada año. Esto es equivalente a que cada persona desperdicia 76 kilos de comida anualmente.

Se trata de un nivel insostenible de desperdicio que amenaza el suministro de alimentos y el medioambiente, lo que ha conducido a la UE a adoptar varias acciones que persiguen terminar con esta mala práctica cuyos impactos negativos en nuestros bolsillos, en el suministro de alimentos y en el entorno natural son muy elevados. Estas medidas forman parte de los esfuerzos dirigidos a lograr una economía circular, modelo que prima un uso sostenible de los recursos frente al hasta ahora reinante en nuestras vidas: el lineal, basado en adquirir, usar y tirar.

Economic impact assessment of food waste reduction on European countries through social accounting. (Evaluación del impacto económico de la reducción del desperdicio de alimentos en los países europeos a través de matrices de contabilidad social), publicado Resources, Conservation and Recycling, es el título de la investigación realizada por expertos del departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía de Sevilla y de la Escuela de Administración y Empresa de la Universidad Autónoma de Santiado Chile.

El documento defiende que para lograr un cambio de las políticas sobre el desperdicio de alimentos es importante comprender tanto el valor monetario de esta mala práctica como sus impactos sociales y ambientales. Este enfoque es en el que se centra esta investigación, frente a numerosos estudios existentes que se han limitado a evaluar la cantidad de alimentos desperdiciados por los hogares, sin tener en consideración el impacto que dicho desperdicio tiene en las economías nacionales.

Los casos analizados fueron los de tres Estados miembros con diferentes estructuras: Alemania, Polonia y España, en los que se evaluó el efecto de reducir el desperdicio de alimentos en tres factores económicos: producción total, producto interno bruto (PIB) y empleo.

Para poder realizar este cálculo, se aplicó un enfoque de modelización novedoso, que considera las interacciones entre la demanda y la oferta, las conexiones entre sectores, los efectos de sustitución y mecanismos de precios. La aplicación de este modelo se ha fundamentado en datos de 2007, con el fin de identificar los impactos económicos más significativos del desperdicio de alimentos. Así, se modelaron diferentes escenarios, incluidos la reducción del desperdicio de alimentos por parte de los sectores mayorista/minorista, restauración/catering y los hogares.

Para desarrollar su modelo, los investigadores obtuvieron información detallada sobre el sector agrícola y la fabricación de alimentos a partir de la base de datos AgroSAM, que cubre la UE-27. Según los autores, este enfoque permite un mejor diseño de políticas de residuos alimentarios porque las medidas globales se pueden adaptar a las características de la economía nacional.

El modelo estimó el impacto de la reducción del desperdicio de alimentos evitables, es decir, de aquellos alimentos que se desechan, pero eran comestibles en algún momento antes de optar por su eliminación, lo que se valoró en términos monetarios.

Los investigadores concluyeron que los hogares desperdician la mayor cantidad de comida, seguidos del sector de fabricación de alimentos, restauración/catering y, finalmente, el sector mayorista/minorista.

Además, el análisis recoge datos sobre el impacto de reducir el desperdicio de comida evitable en términos de «shock», que describe el valor monetario del desperdicio alimentario evitable: la cantidad de dinero que cada parte de la cadena alimentaria está ahorrando debido a compras innecesarias. También se detalla el impacto en el PIB, que representa el valor de los recursos económicos, como la tierra o el trabajo necesario para producir alimentos que se ahorra al reducir el desperdicio.

El impacto económico de la reducción del desperdicio de alimentos fue mayor en Alemania (un «shock» de 29 968 MEUR), seguido de España (12 742 MEUR) y Polonia (6868 MEUR). Sin embargo, el empleo sufriría. Las pérdidas de empleo previstas como resultado de la reducción de la producción de alimentos en Alemania ascenderían a alrededor de 600 000, aproximadamente el doble que en España y Polonia.

Aunque el porcentaje de desperdicio de comida que podría evitarse fue el mismo en todos los sectores (6,3 %), el impacto financiero varió por sector. Por ejemplo, el impacto de reducir los residuos alimenticios en el sector mayorista y minorista serían menores que en la restauración.

Los hogares tienen el mayor potencial para reducir esta mala práctica de todos los sectores. Si esto se llevara a cabo, el ahorro de gastos se elevaría a 28 293 MEUR en Alemania, 11 468 MEUR en España y 634 MEUR en Polonia, al evitar compras innecesarias.

Aunque el estudio no cuantifica los impactos ambientales del desperdicio de alimentos, como consumo de energía y agua, los impactos simulados por el estudio proporcionan una estimación del valor de los recursos alimentarios desperdiciados, que tienen consecuencias para el cambio climático y la seguridad alimentaria.

La disminución del desperdicio de comida es importante para lograr el equilibrio entre desarrollo económico y sostenibilidad ambiental, por lo que su análisis puede resultar de utilidad a los responsables de formular políticas en este ámbito.

 

Fuente: Science for Environment, Resources, Conservation and Recycling.

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