El gran error del Business Model Canvas

Que vivimos en un mundo en constante cambio es una afirmación llena de obviedad. Esta circunstancia es la que ha dado pie al desarrollo de las llamadas metodologías ágiles. Estas metodologías ayudan a emprendedores y organizaciones a visionar y diseñar sus proyectos de forma más rápida y flexible; permitiendo además realizar cambios al producto  al menor coste posible. Lejos quedaron ya los planes de empresa a 5 años. Hacer cualquier tipo de estimación empresarial a tan largo plazo parece simplemente una pérdida de tiempo y un mal uso de nuestras energías.

 

Es cierto que las metodologías ágiles como el Business Model Canvas, el Lean Canvas o el Scrum están cambiando radicalmente la forma en la que imaginamos, creamos y desarrollamos cualquier producto o servicio. Antiguamente, el proceso de implantación de cualquier producto en el mercado respondía a los siguientes pasos:

Idea/visión del fundador – análisis del mercado –  producción – campaña de marketing – ventas.

De esta manera, la mayor parte de la energía se ponía en la “gran idea del emprendedor” y en cómo esta encajaría mejor dentro de un mercado determinado.

Actualmente, este proceso ha sufrido un cambio drástico, propiciado en gran medida por el sector de las nuevas tecnologías y las demandas de la sociedad del siglo XXI.

Esta sociedad en constante cambio y rápida evolución nos exige que pongamos toda nuestra atención en ella a la hora de crear cualquier producto o servicio, ya que si no estamos al día y nuestros productos no son flexibles y rápidamente adaptables, seguramente estén condenados a no sobrevivir.

Es este el motivo por el que nacen las metodologías ágiles, siendo su función la de permitirnos visionar y desarrollar nuestros proyectos de manera rápida, creativa y, a ser posible, con la menor inversión posible. Esta nueva forma de crear proyectos, es sin duda, magnífica y mucho más sostenible que la anterior. Este es el comienzo del fin de la creación de productos y servicios innecesarios tanto para las personas como para el planeta. Puesta en práctica de la manera adecuada, las metodologías ágiles pueden fomentar solamente la creación bajo demanda del consumidor, algo mucho más eficiente y efectivo para el planeta.

No obstante, estas nuevas metodologías no son perfectas. Es más, en mi opinión comenten un viejo error.

Como sabiamente afirmó Einstein, «no podemos solucionar los problemas de hoy en día con el mismo sistema de pensamiento que ha sido utilizado para crearlos».

Una de las leyes de la naturaleza afirma que todo es polar, es decir, que todo es doble y tiene su equilibro en esa dualidad, como el yin y el yan o los polos positivos y negativos.

De la misma manera, para que nuestros proyectos sean sostenibles en el tiempo, requieren de un equilibrio.

Para mí, el gran error de las nuevas metodologías ágiles es que centran la mayor parte de su energía en el entorno, en los clientes y en el producto. De esta manera, seguimos creando organizaciones donde la parte interna, relacionada con las personas y los equipos, no recibe suficiente atención ni cuidado.

La clave de la felicidad para cualquier ser humano pasa por conseguir un equilibrio interno que haga que este pueda desarrollarse en cualquier tipo de entorno.

Lo mismo sucede en nuestros proyectos. Si la salud interna de nuestras organizaciones y de los miembros que la componen es la adecuada, sin duda, lograremos desarrollar proyectos más exitosos y sostenibles. Mientras que podemos tener un producto excelente, si en nuestra organización nos enfrentamos constantemente a conflictos, falta de comunicación o insatisfacción, esta pronto perecerá.

Así pues, basta de cometer los mismos errores. El equilibro entre individuo (equipo) y entorno (mercado) es de vital importancia.

La sociedad del siglo XXI demanda proyectos y organizaciones conectadas con las necesidades de todos los stakeholders. Es el momento de desarrollar el “valor compartido”, que es aquel que te permita mejorar la competitividad de tu empresa a la vez que mejoras las condiciones económicas y sociales de los grupos de personas con los que interaccionas.

Es por esto que necesitamos dar un paso más para mejorar estas metodologías ágiles integrando dinámicas y herramientas que tengan en cuenta al individuo, al equipo, al proyecto en sí y que a la vez sigan poniendo su energía en el entorno, en los clientes y sus necesidades.

Existe una metodología llamada Dragon Dreaming que nos enseña precisamente a crear proyectos sostenibles manteniendo ese equilibrio entre individuo y entorno.

Todas las herramientas y procedimientos usados en Dragon Dreaming fomentan la adquisición de consciencia para que este equilibrio esté siempre presente en todas nuestras decisiones y procesos.

Gracias a esto, conseguiremos equipos motivados, personas realizadas y felices, productos exitosos y organizaciones sanas, rentables y sostenibles.

Lo mejor de todo es que podemos integrar todas las metodologías ágiles además de los procedimientos tradicionales de diseño y gestión de proyectos dentro de la metodología Dragon Dreaming.

Julia Ramos 

 «Para generar cambio, crea un nuevo modelo que haga que el anterior quede obsoleto»

 

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Julia Ramos

Acerca de Julia Ramos

Emprendedora de La Agroteca: proyecto galardonado por la Fundación Biodiversidad en la categoría de “Nuevos proyectos empresariales en Innovación y Sostenibilidad”; siendo además seleccionado como finalista de los premios del CONAMA 2012 al “Emprendimiento Verde”. En posesión de un “Bachelor of Science Degree in Hospitality Management” y un Máster en Dirección de Comunicación y RRPP. Procedente del mundo empresarial “convencional” con 8 años de experiencia en dirección de empresas hosteleras. Actualmente trabaja como consultora y coach en Sostenibilidad Integral. Mente creativa de un exclusivo modelo de 9 fases, que combina técnicas como la Permacultura, Dragon Dreaming, la Ecología Profunda y las 4 dimensiones del ser humano, entre otras; para diseñar y rediseñar proyectos y empresas resilientes y equilibradas, que garanticen el bienestar y porvenir de futuras generaciones dentro de los límites del planeta.

5 comentarios en “El gran error del Business Model Canvas

  1. Estoy de acuerdo con el fondo del artículo: la gente debe ser el centro (interno) de la empresa.
    Lo que no comparto es la creencia de que las metodologías “blandas” o flexibles son mejores, puesto que existen millones de ellas. Lo básico siempre será lo básico.
    Saludos!

  2. Julia, el ser imprescindible de toda empresa son sus colaboradores (mal llamados trabajadores), los que hacen que los resultados que se consiguen sean rentables y que perduren en el tiempo, luego es allí donde toda empresa debe enfocar sus prioridades, sin descuidar la parte estratégica de la empresa. Totalmente identificado con tu artículo. Me pareció muy interesante y enriquecedor.

    Gracias.

    Cordial saludo,

    ALVARO I RODRIGUEZ P

  3. Gracias a todos!!
    Sin duda comparto con ustedes muchas de sus opiniones y visiones.
    Sólo he tratado de ser sincera con mis sentimientos y visión… ojalá comencemos a preocuparnos más por las personas y los equipos antes de poder seguir con las estrategias externas.
    Un abrazo!

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