El Desafío de Bonn alcanza compromisos de restauración forestal que superan los 150 millones de ha acordados para 2020

Cuatro países anunciaron durante la primera mesa redonda de alto nivel celebrada en Asia por los integrantes del Desafío de Bonn su compromiso de restaurar 1,65 millones de hectáreas de tierras degradadas y deforestadas. En concreto, el reparto de dicha cifra es el siguiente: Bangladesh (0,75 MMha), Mongolia (0,6 MMha), Pakistán (0,1 MMha) y Sri Lanka 0,2 MMha), cantidades que, sumadas a los compromisos realizados por los países hasta ahora, contribuyen a superar ligeramente los 150 MMha acordados para 2020. La meta global es lograr reforestar 350 MMha degradadas para 2030.

 

Los anuncios hechos por Bangladesh, Mongolia, Pakistán y Sri Lanka elevan a 150,03 MMha el esfuerzo global comprometido hasta ahora en el marco del Desafío de Bonn, un movimiento global surgido en Alemania en 2011 para restaurar 150 MMha de tierras degradadas y deforestadas en biomas de todo el mundo en el año 2020 y 350 MMha en 2030.Los anuncios hechos por Bangladesh, Mongolia, Pakistán y Sri Lanka elevan a 150,03 MMha el esfuerzo global comprometido hasta ahora en el marco del Desafío de Bonn, un movimiento global surgido en Alemania en 2011 para restaurar 150 MMha de tierras degradadas y deforestadas en biomas de todo el mundo en el año 2020 y 350 MMha en 2030.

Según las previsiones, el restablecimiento de 350 MMha de tierras deforestadas y degradadas para 2030 generará unos 170 000 millones de dólares anuales en beneficios netos de protección de las cuencas hidrográficas, mejoras en los rendimientos de los cultivos y productos forestales, impulso del desarrollo rural y reducción de la pobreza.

«El Desafío de Bonn no es solo un motor para la restauración de bosques, es también un medio para el crecimiento verde, una herramienta para la mitigación del cambio climático y crea empleos verdes. Lo que comenzó como una muy buena idea fuera del proceso de negociación es ahora un movimiento de restauración que ha demostrado resultados significativos sobre el terreno», apuntó Malik Amin Aslam Khan, vicepresidente de la UICN y presidente de la Iniciativa de Crecimiento Verde de Khyber Pakhtunkhwa y del Billion Tree Tsunami Afforestation Project de Pakistán.

Representantes de la India y la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KPK) en Pakistán, que también han sumado promesas al Desafío de Bonn, estuvieron presentes en la mesa redonda de alto nivel y compartieron lecciones valiosas de sus esfuerzos de restauración, entre ellas, el hecho de que la India se encuentra cerca de comprometer la restauración de 21 MMha. La nueva promesa nacional de Pakistán se suma a la contribución subnacional del KPK.

Se estima que lograr restaurar 350 MMha de paisajes degradados o deforestados para 2030 contribuirá al secuestro de entre 1000 y 3000 millones de toneladas de CO2e al año. A modo de comparación, 1000 millones de toneladas de CO2e equivale al consumo energético de más de 95 millones de hogares de al año en Estados Unidos.

«Sri Lanka promete que 200 000 hectáreas de tierra forestal serán restauradas para el año 2020, en línea con nuestra Iniciativa Presidencial: “Sri Lanka Next: A Blue Green Era”», tal y como lo comunicamos en las Contribuciones Nacionales Determinadas remitidas a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, lo que supone incrementar uestra cobertura forestal de un 29 % a un 32 % para 2018», adelantó Hon. Anuradha Jayaratne, viceministra de Desarrollo y Medio Ambiente de Mahaweli, Sri Lanka.

La Iniciativa Presidencial de Sri Lanka es una campaña emblemática para involucrar a todos los sectores y ciudadanos en los esfuerzos del país hacia la consecución de un desarrollo sostenible y la implementación de iniciativas de mitigación y adaptación al cambio climático. La nación también cuenta con una política forestal que establece un banco de tierras forestales para la restauración del paisaje forestal, a fin de proporcionar beneficios locales y mundiales con la participación de todas las partes interesadas, incluido el sector privado.

Por su parte, Mongolia perdió casi 467 600 hectáreas de bosques durante su transición económica y los costes socioeconómicos de la pérdida son evidentes. El gobierno ha reconocido el potencial del Desafío de Bonn para corregir esta pérdidas: la restauración de los bosques puede reducir la erosión del suelo, proteger el suministro de agua potable mediante la filtración de contaminantes y ayudar a conservar las tierras agrícolas. Además, también contribuye a mitigar el cambio climático a través de la absorción de carbono y ayuda a proteger contra los efectos de este fenómeno gracias a la absorción de energía producida por el viento y las marejadas causadas por las tormentas.

«Mongolia ha estado experimentando sequías prolongadas y estamos comprometidos a aumentar nuestra cobertura forestal de un 7,9 % a un 8, 3% para hacer frente a este problema. Estamos dispuestos a unirnos al Desafío de Bonn porque nos permitirá acceder a la experiencia técnica de otros países, una brecha crítica que dificulta los esfuerzos de conservación forestal de Mongolia. Nos alegramos de poder asociarnos con la UICN para iniciar nuestro programa de restauración», aseguró el doctor Tungalag Ulambayar, consejero permanente del Ministro de Medio Ambiente y Turismo, en nombre de Oyunkhorol Dulamsuren, Ministro de Medio Ambiente y Turismo de Mongolia.

La restauración de los bosques contribuye a la seguridad del agua, la productividad agrícola, la mitigación del cambio climático y la adaptación, y ayuda a los países a avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático. Al unirse al Desafío de Bonn, Bangladesh, Mongolia, Pakistán y Sri Lanka han dado un paso concreto hacia un futuro más verde y más sostenible.

 

Fuente: UICN.

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