El coste anual por incumplir los objetivos de no pérdida neta de biodiversidad de la UE para 2020 es de 50 000 M€

La Unión Europea avanza, pero no lo suficientemente, en dirigir de forma adecuada sus esfuerzos por frenar la pérdida neta de biodiversidad. La reciente revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad 2016-2020 revela que el coste de oportunidad previsto derivado de que la UE no logre cumplir para 2020 los objetivos marcados de no pérdida neta de diversidad biológica asciende a 50 000 M€ anuales.

 

Otros costes socio-económicos asociados al incumplimiento de los compromisos adquiridos en esta materia tienen que ver con el empleo, dado que uno de seis trabajos en el marco comunitario depende de uno u otro modo de la naturaleza. Además, otros costes socio-económicos asociados al incumplimiento de los compromisos adquiridos en esta materia tienen que ver con el empleo, dado que uno de seis trabajos en el marco comunitario depende de uno u otro modo de la naturaleza.

Por su parte, el valor de los servicios que proporcionan los insectos polinizadores se estima en 15 000 M€ anuales, mientras que alrededor de 5800 M€ es el importe necesario para mantener cada año la Red Natura 2000. Esta cifra es solo una fracción de los beneficios económicos que genera esta red en el transcurso de un año a través de la provisión de servicios como el almacenamiento del carbono, la mitigación de las inundaciones, la purificación del agua, así como la protección de la pesca y la polinización. En conjunto, estos servicios tienen un valor anual de entre 200 000 y 300 000 M€.

Por su parte, la restauración de los ecosistemas y la infraestructura verde pueden mejorar la calidad del aire, el agua y controlar las inundaciones, además de reducir los ruidos e impulsar la recreación y oportunidades de desarrollo para las empresas verdes.

Adicionalmente, entre las prácticas agroambientales que apoyan la biodiversidad la agricultura ecológica es un sector con tendencias positivas de empleo que atrae a los trabajadores más jóvenes. De hecho, ofrece entre un 10 y un 20 % más de puestos de trabajo por área de tierra que las granjas convencionales y crea valor añadido por los productos agrícolas.

El mantenimiento de hábitats marinos sanos y poblaciones sostenibles de peces es esencial para la viabilidad a largo plazo del sector pesquero. «Hay una importante dimensión económica en la lucha contra las especies exóticas invasoras, que causan daños por valor de al menos 12 000M€ euros al año para los sectores de la UE. La política de la inacción y el fracaso para detener la pérdida de la biodiversidad mundial podría resultar en pérdidas anuales en servicios de los ecosistemas equivalentes al 7 % del PIB mundial y de hasta un 10 % con los mayores impactos registrados en las naciones más pobres y los pobres de las zonas rurales», hace hincapié la evaluación intermedia.

Principales amenazas a la biodiversidad

Tal y como concretan los responsables del análisis, las principales amenazas a la biodiversidad son:

– la pérdida de hábitats (en particular a través de la expansión urbana, la intensificación agrícola, el abandono de tierras, los bosques gestionados de manera intensiva),

– la contaminación,

– la sobreexplotación (en pesquerías concretas),

– las especies exóticas invasoras y

– el cambio climático.

Todos estos factores ejercen una presión tal que causa la pérdida de especies y hábitats, lo que a su vez deriva en la degradación y debilitamiento de la resiliencia de los ecosistemas.

La huella ecológica de la UE-20 sigue siendo más del doble que su biocapacidad, lo que agrava las presiones sobre la biodiversidad fuera de Europa.

¿Qué deben hacer los países comunitarios para corregir las deficiencias detectadas? En primer lugar, «aplicar mejor la legislación de protección de la naturaleza de la UE», ya que «más de tres cuartas partes de los importantes hábitats naturales de la Unión se encuentran en un estado de conservación desfavorable, y muchas especies están en peligro de extinción», resalta el documento.

Además, «detener la pérdida de biodiversidad dependerá también del grado de eficacia con que se consiga integrar las inquietudes sobre la biodiversidad en las políticas de agricultura, silvicultura, pesca, desarrollo regional y comercio», incide el texto.

La huella ecológica de la UE-20 sigue siendo más del doble que su biocapacidad, lo que agrava las presiones sobre la biodiversidad fuera de Europa, según la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad 2016-2020.

La reforma de la política agrícola común brinda oportunidades en este sentido, pero el éxito de la PAC vendrá determinado por el alcance de la aplicación a escala nacional de las medidas previstas por parte de los Estados miembros. En última instancia, «debemos reconocer y valorar nuestro capital natural, no solo dentro de nuestras zonas protegidas, sino —en un sentido más amplio— en todas nuestras tierras y mares», hace hincapié el informe de evaluación.

Para ello, desde la Comisión está llevando a cabo un control de la adecuación de las Directivas sobre la conservación de aves y hábitats para determinar si se están consiguiendo sus valiosos objetivos de la manera más eficiente.

La publicación de la revisión intermedia ha coincidido con la de la encuesta del Eurobarómetro, que recoge las preocupaciones expresadas por los europeos ante las tendencias actuales de la biodiversidad. Por lo menos el 75 % de los europeos piensa que hay serias amenazas para animales, plantas y ecosistemas a nivel nacional, europeo y mundial, y más de la mitad cree que la pérdida de biodiversidad le afectará personalmente.

 

Fuente: Comisión Europea.

 

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